

Queridas personas firmantes,
Gracias por las más de 400 firmas que ya ha recibido esta petición. Hoy queremos compartir con vosotras una noticia importante que explica muy bien qué tipo de fuerzas se han puesto en marcha contra las dos chicas que iniciaron todo este movimiento.
Como sabéis, todo empezó con dos jóvenes migrantes, Katia y Veta, residentes en el recurso de acogida «MPDL Cataluña 10». Ellas fueron las primeras en denunciar lo que pasaba dentro del centro, las primeras en organizar a otras personas residentes, recoger firmas, escribir a organizaciones de derechos humanos y hablar abiertamente de violencia institucional.
La reacción de la coordinación del centro no fue mejorar las condiciones ni abrir un diálogo. Fue ir a los tribunales contra ellas.
La coordinadora del recurso, [REDACTED]presentó una denuncia en la policía acusando a Katia y Veta de acoso y amenazas, y pidió al juzgado una orden de alejamiento para que las chicas no pudieran acercarse a ella. En paralelo, su abogado llegó a ofrecer retirar la denuncia si las chicas aceptaban irse voluntariamente del centro donde tienen derecho a vivir. En otras palabras: “si os vais, quitamos la denuncia”.
El 5 de diciembre de 2025, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Arenys de Mar celebró una vista urgente sobre esta solicitud. Y la resolución del juez es muy clara.
En el auto, el juzgado dice, entre otras cosas, que:
«no existen indicios fundados de delito contra las denunciadas»;
la denunciante «no ha concretado ni ha detallado en qué consisten dichas amenazas ni el acoso denunciado»;
«no consta ninguna amenaza concreta hacia la denunciante ni tampoco se han relatado unos hechos que constituyan un delito de acoso»;
las versiones son «totalmente contradictorias y opuestas», sin testigos ni pruebas que acrediten lo que denuncia la Sra. Alvarado.
Por todo ello, el juez concluye que no existe una situación objetiva de riesgo para la denunciante y que no se cumplen los requisitos de proporcionalidad para una medida tan grave como una orden de alejamiento. La parte dispositiva es contundente:
«No ha lugar a acordar medida de alejamiento solicitada por [REDACTED]
Es decir: el juzgado no cree que Katia y Veta sean peligrosas, no ve pruebas de amenazas ni de acoso y rechaza la medida que, en la práctica, habría servido para expulsarlas del centro y silenciar su activismo.
Desde nuestra perspectiva como asociación, este uso del sistema penal contra dos residentes que denuncian malas prácticas refuerza precisamente lo que llevamos tiempo señalando:
que en el recurso «MPDL Cataluña 10» hay cosas que se quieren ocultar, que se intenta callar a quienes hablan y que existe, en nuestra opinión, un patrón de violencia institucional, abusos de poder y posible corrupción en la gestión de la acogida.
Mientras tanto, las condiciones que denunciamos en la petición (frío, comida en mal estado, falta de atención sanitaria, miedo y sanciones) siguen afectando diariamente a muchas personas refugiadas dentro del centro.
✨ La parte buena de esta historia es que, a pesar de toda la presión, Katia y Veta han decidido seguir luchando y no marcharse. Ellas mismas dicen que, si se van, muchas personas que viven en el recurso se quedarán sin nadie que les ayude a entender y defender sus derechos.
Por eso, ahora más que nunca necesitamos vuestro apoyo:
Contad esta historia a cuanta más gente mejor.
Compartid la petición en vuestras redes sociales.
Enviadla a periodistas, colectivos, asociaciones, medios locales e internacionales.
👉 Enlace a la petición: https://c.org/GXJzHd2gRW
Dos chicas refugiadas están plantando cara a toda una estructura que ha puesto en marcha su maquinaria administrativa y jurídica para intentar hacerlas callar. Que no estén solas. Vuestra firma y vuestro altavoz son su mayor protección. 💜