Creemos la pequeña Alejandría de Occidente en Cádiz capital.

Las bibliotecas públicas modernas son grandes superficies donde confluyen todas las manifestaciones culturales. Las artes plásticas, a través de exposiciones, la cultura audiovisual de las nuevas tecnologías de la información con el acceso gratuito a Internet, el Séptimo Arte con los préstamos en DVD o BlueRay que, abarcando también la rama divulgativa y documental, ofrece una muestra significativa de la producción cinematográfica histórica que raramente encontramos en los videoclubes o plataformas comerciales. Y no olvidemos el préstamo de obras musicales de todos los géneros, ni por supuesto la cultura libresca, que ha de compatibilizarse con los nuevos formatos electrónicos y una cada vez más variada oferta de revistas de ocio y divulgación. Deberíamos enfrentar, quiérase o no, una revolución educativa y cultural, y las bibliotecas o "mediatecas" como algunos las prefieren llamar, deben estar al frente de esta revolución, para abarcar todas las manifestaciones culturales del siglo XXI.