Tripulantes de AVE y trenes de larga distancia pedimos más medios y formación en SEGURIDAD


Tripulantes de AVE y trenes de larga distancia pedimos más medios y formación en SEGURIDAD
El problema
Soy tripulante de AVE y trenes de alta velocidad. Me conocerás por ser el que lleva el carrito de las bebidas, sí, pero también soy el que debe velar por tu seguridad como pasajero en el caso de que se produzca un accidente o cualquier emergencia. Y tengo miedo, porque estamos viendo como por problemas de mantenimiento se reduce nuestra seguridad y la de los viajeros. Y sin embargo, nosotros cada vez recibimos menos formación en seguridad y tenemos menos medios para actuar en caso de necesidad.
Lo que ha sucedido en Adamuz ha sido una tragedia terrible y nos recuerda lo urgente que es mejorar YA los medios y la formación que tenemos las personas que, en caso de emergencia, tomamos las decisiones sobre cómo proceder, cómo y cuando evacuar un vagón o cómo velar por nuestra seguridad y la de los demás. Por favor, ayúdanos a conseguirlo firmando esta petición:
--------
A LA ATENCIÓN DE LOS REPRESENTANTES PÚBLICOS, AUTORIDADES COMPETENTES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
ASUNTO: Manifiesto del colectivo de Tripulantes de Alta Velocidad Española y Larga Distancia sobre seguridad ferroviaria, reconocimiento legal y dignidad laboral.
Madrid, a 27 de enero de 2026
Las tripulaciones de los servicios ferroviarios de Alta Velocidad y Larga Distancia manifestamos nuestra profunda conmoción ante el trágico accidente ocurrido recientemente. En primer lugar, expresamos nuestro respeto, dolor y solidaridad, trasladando nuestro más sincero pésame a las familias de las personas fallecidas y todo nuestro apoyo a las personas heridas.
Desde esta conmoción, y precisamente por responsabilidad profesional y ética, nos vemos en la obligación de realizar una denuncia pública clara y firme: existe una situación estructural de desprotección normativa, técnica y operativa que compromete gravemente la seguridad ferroviaria, poniendo en riesgo tanto a los trabajadores como a los pasajeros.
I. Desajuste entre clasificación contractual y funciones reales
Pese a ser formalmente clasificados como personal de “atención comercial” o de “restauración a bordo”, la realidad operativa desmiente dicha categorización. En situaciones de emergencia, incidencias graves o evacuaciones, los Tripulantes junto con los supervisores/interventores de Alta Velocidad Española y Larga Distancia asumimos de facto funciones esenciales de seguridad, actuando como primer elemento de atención, contención y organización del pasaje.
Este ejercicio de funciones críticas se realiza sin el correspondiente reconocimiento legal, sin amparo normativo específico y con una formación insuficiente, actualmente limitada en gran medida a contenidos teóricos. La seguridad ferroviaria exige capacitación práctica, reglada y verificable, incompatible con el modelo formativo vigente.
II. Deterioro de los estándares históricos de formación
Conviene recordar que, durante los primeros quince años de implantación de la Alta Velocidad, las tripulaciones sí contaban con una formación integral en materia de seguridad. Dicha capacitación incluía cursos iniciales específicos y sesiones conjuntas con maquinistas y supervisores, garantizando una coordinación efectiva mediante briefings operativos que hoy han sido eliminados por decisión empresarial y sin justificación técnica suficiente. Esta regresión formativa supone un retroceso objetivo en los estándares de seguridad del sistema ferroviario.
III. Incomunicación operativa, carencia de medios esenciales y déficit de supervisión
Denunciamos igualmente la inexistencia de sistemas de comunicación directa y eficaz entre las tripulaciones de a bordo y las figuras clave del sistema ferroviario (interventor, maquinista y centros de gestión).
Resulta especialmente grave que se nos identifique ante el pasaje como personal responsable mediante chalecos de alta visibilidad, mientras se nos priva de herramientas básicas como terminales corporativos o equipos de radio (walkie-talkies). Esta situación genera una incomunicación absoluta en contextos críticos, donde cada segundo resulta determinante para la seguridad de las personas.A esta situación se suma un hecho de extrema gravedad operativa: existen trenes que circulan en doble composición sin la presencia de interventor/supervisor, incrementando de manera significativa la vulnerabilidad del sistema ante emergencias, evacuaciones o incidentes de seguridad, y trasladando una responsabilidad que no corresponde a tripulaciones carentes de reconocimiento legal y medios adecuados.
IV. Condiciones laborales y salud profesional
A estas deficiencias se suma un marco laboral claramente precarizado: jornadas excesivas, exposición continuada a vibraciones, riesgos musculoesqueléticos y una carga psicológica creciente, agravada de forma significativa tras los últimos acontecimientos. La seguridad no puede ni debe descansar sobre el sacrificio individual o la buena voluntad de los trabajadores, sino sobre un sistema normativamente estructurado, dotado de medios y respetuoso con la salud laboral.
V. Reivindicaciones y exigencias
Por todo lo expuesto, exigimos la adopción inmediata de medidas normativas y operativas que garanticen:
❖ El reconocimiento legal expreso de las tripulaciones de a bordo como personal esencial de seguridad ferroviaria.
❖ Una formación práctica, reglada y periódica en materia de seguridad, recuperando los protocolos conjuntos con el personal de conducción y supervisión.
❖ La dotación obligatoria e inmediata de medios de comunicación operativos (teléfonos corporativos y walkie- talkies) para toda la tripulación.
❖ El establecimiento de un mínimo de tripulación a bordo determinado por criterios objetivos de seguridad y capacidad del tren, y no por parámetros exclusivamente comerciales.
VI. Conclusión
La seguridad ferroviaria no puede construirse sobre la improvisación ni sobre vacíos legales deliberados. Se trata de una cuestión de Estado, de prevención técnica y de justicia laboral.
Instamos a los representantes públicos y a los medios de comunicación a asumir su responsabilidad y a dar visibilidad a esta situación, en defensa del interés general y de la seguridad de la ciudadanía.
En representación de los trabajadores y trabajadoras que cada día garantizan el servicio a bordo.
Atentamente,
Colectivo Tripulantes de Alta Velocidad Española y Larga Distancia (de Renfe).
64.405
El problema
Soy tripulante de AVE y trenes de alta velocidad. Me conocerás por ser el que lleva el carrito de las bebidas, sí, pero también soy el que debe velar por tu seguridad como pasajero en el caso de que se produzca un accidente o cualquier emergencia. Y tengo miedo, porque estamos viendo como por problemas de mantenimiento se reduce nuestra seguridad y la de los viajeros. Y sin embargo, nosotros cada vez recibimos menos formación en seguridad y tenemos menos medios para actuar en caso de necesidad.
Lo que ha sucedido en Adamuz ha sido una tragedia terrible y nos recuerda lo urgente que es mejorar YA los medios y la formación que tenemos las personas que, en caso de emergencia, tomamos las decisiones sobre cómo proceder, cómo y cuando evacuar un vagón o cómo velar por nuestra seguridad y la de los demás. Por favor, ayúdanos a conseguirlo firmando esta petición:
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A LA ATENCIÓN DE LOS REPRESENTANTES PÚBLICOS, AUTORIDADES COMPETENTES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
ASUNTO: Manifiesto del colectivo de Tripulantes de Alta Velocidad Española y Larga Distancia sobre seguridad ferroviaria, reconocimiento legal y dignidad laboral.
Madrid, a 27 de enero de 2026
Las tripulaciones de los servicios ferroviarios de Alta Velocidad y Larga Distancia manifestamos nuestra profunda conmoción ante el trágico accidente ocurrido recientemente. En primer lugar, expresamos nuestro respeto, dolor y solidaridad, trasladando nuestro más sincero pésame a las familias de las personas fallecidas y todo nuestro apoyo a las personas heridas.
Desde esta conmoción, y precisamente por responsabilidad profesional y ética, nos vemos en la obligación de realizar una denuncia pública clara y firme: existe una situación estructural de desprotección normativa, técnica y operativa que compromete gravemente la seguridad ferroviaria, poniendo en riesgo tanto a los trabajadores como a los pasajeros.
I. Desajuste entre clasificación contractual y funciones reales
Pese a ser formalmente clasificados como personal de “atención comercial” o de “restauración a bordo”, la realidad operativa desmiente dicha categorización. En situaciones de emergencia, incidencias graves o evacuaciones, los Tripulantes junto con los supervisores/interventores de Alta Velocidad Española y Larga Distancia asumimos de facto funciones esenciales de seguridad, actuando como primer elemento de atención, contención y organización del pasaje.
Este ejercicio de funciones críticas se realiza sin el correspondiente reconocimiento legal, sin amparo normativo específico y con una formación insuficiente, actualmente limitada en gran medida a contenidos teóricos. La seguridad ferroviaria exige capacitación práctica, reglada y verificable, incompatible con el modelo formativo vigente.
II. Deterioro de los estándares históricos de formación
Conviene recordar que, durante los primeros quince años de implantación de la Alta Velocidad, las tripulaciones sí contaban con una formación integral en materia de seguridad. Dicha capacitación incluía cursos iniciales específicos y sesiones conjuntas con maquinistas y supervisores, garantizando una coordinación efectiva mediante briefings operativos que hoy han sido eliminados por decisión empresarial y sin justificación técnica suficiente. Esta regresión formativa supone un retroceso objetivo en los estándares de seguridad del sistema ferroviario.
III. Incomunicación operativa, carencia de medios esenciales y déficit de supervisión
Denunciamos igualmente la inexistencia de sistemas de comunicación directa y eficaz entre las tripulaciones de a bordo y las figuras clave del sistema ferroviario (interventor, maquinista y centros de gestión).
Resulta especialmente grave que se nos identifique ante el pasaje como personal responsable mediante chalecos de alta visibilidad, mientras se nos priva de herramientas básicas como terminales corporativos o equipos de radio (walkie-talkies). Esta situación genera una incomunicación absoluta en contextos críticos, donde cada segundo resulta determinante para la seguridad de las personas.A esta situación se suma un hecho de extrema gravedad operativa: existen trenes que circulan en doble composición sin la presencia de interventor/supervisor, incrementando de manera significativa la vulnerabilidad del sistema ante emergencias, evacuaciones o incidentes de seguridad, y trasladando una responsabilidad que no corresponde a tripulaciones carentes de reconocimiento legal y medios adecuados.
IV. Condiciones laborales y salud profesional
A estas deficiencias se suma un marco laboral claramente precarizado: jornadas excesivas, exposición continuada a vibraciones, riesgos musculoesqueléticos y una carga psicológica creciente, agravada de forma significativa tras los últimos acontecimientos. La seguridad no puede ni debe descansar sobre el sacrificio individual o la buena voluntad de los trabajadores, sino sobre un sistema normativamente estructurado, dotado de medios y respetuoso con la salud laboral.
V. Reivindicaciones y exigencias
Por todo lo expuesto, exigimos la adopción inmediata de medidas normativas y operativas que garanticen:
❖ El reconocimiento legal expreso de las tripulaciones de a bordo como personal esencial de seguridad ferroviaria.
❖ Una formación práctica, reglada y periódica en materia de seguridad, recuperando los protocolos conjuntos con el personal de conducción y supervisión.
❖ La dotación obligatoria e inmediata de medios de comunicación operativos (teléfonos corporativos y walkie- talkies) para toda la tripulación.
❖ El establecimiento de un mínimo de tripulación a bordo determinado por criterios objetivos de seguridad y capacidad del tren, y no por parámetros exclusivamente comerciales.
VI. Conclusión
La seguridad ferroviaria no puede construirse sobre la improvisación ni sobre vacíos legales deliberados. Se trata de una cuestión de Estado, de prevención técnica y de justicia laboral.
Instamos a los representantes públicos y a los medios de comunicación a asumir su responsabilidad y a dar visibilidad a esta situación, en defensa del interés general y de la seguridad de la ciudadanía.
En representación de los trabajadores y trabajadoras que cada día garantizan el servicio a bordo.
Atentamente,
Colectivo Tripulantes de Alta Velocidad Española y Larga Distancia (de Renfe).
64.405
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Petición creada en 27 de enero de 2026