Listón Verde / Voto Ambiental 2027: El Río Grande exige respuestas - El Salvador


El Río Grande sigue hablando: limpiar no es restaurar
La situación del Río Grande de San Miguel vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá de la acumulación de basura: ¿qué está haciendo el Estado para recuperar la cuenca y evitar que el problema vuelva a repetirse?
Durante las últimas semanas, habitantes de los caseríos Casamota y El Valle, en el cantón El Brazo, han enfrentado inundaciones recurrentes. La Prensa Gráfica reportó el 6 de octubre que al menos 40 familias han sido afectadas directamente, con agua acumulada en patios, calles y terrenos; en Casamota se reportaron además 20 viviendas inundadas. Las comunidades también han señalado afectaciones a la agricultura y la ganadería y han solicitado atención médica y ayuda alimentaria. La Prensa Gráfica
La situación ocurre después de que el Ministerio de Obras Públicas iniciara el retiro de residuos acumulados en un tramo del río. Según la información publicada el 1 de octubre, los habitantes estimaban que la acumulación alcanzaba aproximadamente cinco kilómetros y que los residuos habían formado un obstáculo para el flujo del agua. El MOP comenzó entonces una operación de extracción que, según esa información, colocaba temporalmente los desechos en terrenos cercanos. La Prensa Gráfica
La extracción era necesaria. Sin embargo, retirar la basura del cauce no significa que el problema ambiental haya desaparecido.
En la actualizacion anterior invitamos a la ciudadania a enviar una carta conjunta al MOP, ANDRES, MARN y ASA solicitando información sobre el manejo de los residuos retirados: su cantidad y composición, almacenamiento temporal, transporte, recepción, posibilidades de recuperación o reciclaje, tratamiento de materiales especiales y disposición final. En la carta, también planteamos la necesidad de conocer las causas que permitieron que semejante cantidad de residuos llegara a acumularse en el río y qué medidas se adoptarían para evitar que vuelva a suceder.
La pregunta es especialmente importante porque el Río Grande no enfrenta por primera vez un problema de esta naturaleza.
En noviembre de 2019, la Cámara Ambiental de Segunda Instancia dictó medidas cautelares relacionadas con la contaminación del río y ordenó al MARN convocar al Comité Interinstitucional Nacional de Cuencas Hidrográficas (CINACH) para elaborar un Plan de Restauración Ambiental del Río Grande de San Miguel. La resolución judicial identificó, entre otros problemas, el vertido recurrente de desechos sólidos y aguas residuales. Corte Suprema de Justicia de El Salvador
En marzo de 2021, el propio MARN informó que había presentado ese Plan de Restauración Ambiental. El documento contemplaba un abordaje integral de las cuencas alta, media y baja del río e incluía, entre otros aspectos, la deforestación, el vertido de aguas residuales sin tratamiento y la mala disposición de residuos sólidos. El MARN señaló entonces que el plan contemplaba proyectos con un horizonte mínimo de diez años y que debía desarrollarse mediante la coordinación de las instituciones integrantes del CINACH y las municipalidades de la cuenca. Ministerio de Ambiente
Por eso, la situación actual obliga a recuperar una pregunta que no debería haber desaparecido de la agenda pública: ¿qué pasó con ese Plan de Restauración Ambiental?
No se trata solamente de saber cuánta basura se está retirando ahora. Es necesario conocer qué acciones del plan fueron ejecutadas, qué resultados produjeron, cuáles quedaron pendientes, qué instituciones tienen actualmente responsabilidades y qué mecanismos de seguimiento existen.
La emergencia actual también plantea una cuestión de prevención. Si los residuos pudieron acumularse durante kilómetros dentro del cauce hasta convertirse en un riesgo para las comunidades, la respuesta pública no puede limitarse a intervenir cuando la contaminación ya es visible y produce daños. La protección de una cuenca requiere vigilancia, prevención, manejo adecuado de residuos, protección de los cuerpos de agua y coordinación institucional.
Ese fue precisamente el sentido de nuestra carta a las instituciones: que la intervención pueda ser seguida por la ciudadanía desde el momento en que los residuos salen del río hasta su destino final, y que la recuperación deje algo más que un cauce temporalmente despejado: información, prevención, responsabilidades claras y medidas concretas para proteger el río y la cuenca. Carta Conjunta MOP ASA MARN AND…
La situación del Río Grande también nos recuerda por qué nació el Listón Verde por la Vida.
El Listón Verde comenzó como un símbolo de defensa de El Espino, pero hoy representa una causa más amplia: la defensa del agua, las cuencas, los bosques, los animales, los territorios y las comunidades de El Salvador. El Río Grande es parte de esa misma historia.
Por eso queremos volver a invitar a las juventudes, estudiantes, periodistas, docentes, investigadores, organizaciones, artistas y generadores de contenido a utilizar el Listón Verde en sus espacios y redes. Esta vez proponemos acompañar el símbolo con una pregunta concreta dirigida a las instituciones responsables.
Por ejemplo: ¿qué pasó con el Plan de Restauración Ambiental del Río Grande de San Miguel? ¿Dónde terminarán los residuos retirados del río? ¿Qué medidas evitarán que vuelvan a acumularse?
La propuesta es sencilla: ponerse el Listón Verde, fotografiarlo, identificar el río, bosque, cuenca o territorio que se quiere proteger y formular una pregunta pública sobre su protección. De esta manera, el Listón Verde puede convertirse no solamente en un símbolo de solidaridad, sino también en una forma de mantener visibles las preguntas que las instituciones deben responder.
Porque un río limpio no es solamente un río al que se le retiró la basura. Es un río cuya contaminación se previene, cuya calidad se protege y cuya gestión puede ser conocida y verificada por la ciudadanía.
El Río Grande necesita algo más que una limpieza de emergencia. Necesita restauración, prevención, seguimiento y rendición de cuentas.
Y nosotros seguiremos preguntando.
Porque la defensa ambiental también consiste en pedir cuentas y no favores.
💚 Listón Verde por la Vida
#ListónVerdePorLaVida #RíoGrandeDeSanMiguel #ElEspinoVive #TransparenciaAmbiental #DefendamosElAgua
🇬🇧 English version
The Grande River Is Still Speaking: Cleaning Is Not Restoration
The situation of the Grande River in San Miguel raises a question that goes far beyond the accumulation of garbage: what is the State doing to restore the watershed and prevent the problem from happening again?
In recent weeks, residents of Casamota and El Valle, in El Brazo, San Miguel, have faced recurrent flooding. La Prensa Gráfica reported on October 6 that at least 40 families had been directly affected, with water accumulating in yards, roads and agricultural land; 20 homes in Casamota were also reported flooded. Residents have described impacts on agriculture and livestock and have requested medical and food assistance. La Prensa Gráfica
This follows the beginning of a government operation to remove waste accumulated along a section of the river. According to reporting published October 1, residents estimated that the accumulation extended for approximately five kilometres and had obstructed the river's flow. The Ministry of Public Works began removing the waste and temporarily placing it on nearby land. La Prensa Gráfica
The removal was necessary. But removing garbage from a river does not mean that the environmental problem has been solved.
Previously, we wrote a joint letter directed to MOP, ANDRES, MARN and ASA requesting information about the waste being removed, including its quantity and composition, temporary storage, transportation, reception, recovery or recycling, treatment of special materials and final disposal. In the letter, we asked what caused such a large accumulation and what measures would prevent it from happening again.
The question is particularly important because the Grande River has faced this problem before.
In 2019, El Salvador's Environmental Chamber issued precautionary measures concerning pollution of the river and ordered MARN to convene the National Interinstitutional Committee for Watersheds to prepare an Environmental Restoration Plan for the Grande River. The court identified, among other problems, the recurrent discharge of solid waste and wastewater into the river. Corte Suprema de Justicia de El Salvador
In 2021, MARN announced that the Environmental Restoration Plan had been presented. It addressed the upper, middle and lower watershed and included deforestation, untreated wastewater and inadequate solid-waste disposal among the problems requiring action. MARN stated that the plan envisioned projects over a minimum period of ten years and required coordination among the institutions participating in CINACH and the municipalities within the watershed. Ministerio de Ambiente
This makes the current situation an opportunity to ask a legitimate public question:
What happened to the Environmental Restoration Plan for the Grande River?
What was implemented? What results were achieved? What remains pending? Which institutions are currently responsible? What monitoring mechanisms are in place?
The present emergency also raises a prevention issue. If waste was allowed to accumulate for kilometres in the river until it became a threat to communities, the public response cannot consist only of intervening once contamination becomes visible and causes harm.
That is why we are bringing the Green Ribbon for Life back into this conversation.
The Green Ribbon began as a symbol of the defence of El Espino. Today it represents a broader commitment to water, watersheds, forests, animals, territories and communities throughout El Salvador.
We invite young people, students, journalists, educators, researchers, organizations, artists and content creators to wear the Green Ribbon and accompany it with one concrete question directed at the institutions responsible.
Wear the Green Ribbon. Take a photograph. Name the river, forest, watershed or territory you want to protect. Ask a question.
Because a clean river is not simply a river from which garbage has been removed. It is a river whose pollution is prevented, whose quality is protected and whose management can be known and verified by the public.
The Grande River needs more than an emergency cleanup. It needs restoration, prevention, monitoring and accountability.
Because environmental protection also means demanding accountability—not favors.
💚 Green Ribbon for Life
#GreenRibbonForLife #RioGrandeDeSanMiguel #ElEspinoVive #EnvironmentalTransparency #DefendWater
Rio Grande se ahoga en basura. Las comunidades aledañas también.
Residentes del cantón El Brazo, de San Miguel, sufren afectaciones por desbordamiento del río Grande