Atualização do abaixo-assinadoSalvemos El Espino: protejamos el pulmón de San SalvadorEl Espino en el espejo del mundo: cuando un país se hunde sin que su gobierno lo vea
Ana CisnerosSan Salvador, El Salvador
18 Nov 2025

COMUNICADO CIUDADANO – ACTUALIZACIÓN URGENTE

El Espino en el espejo del mundo: cuando un país se hunde sin que su gobierno lo vea 

Mientras en Brasil el mundo discute estrategias globales contra el colapso climático, El Salvador aparece con discursos oficiales que presumen liderazgo ambiental, energías limpias y resiliencia. Pero en casa –en el territorio mismo donde la vida pulsa, se sostiene, se fragmenta– la realidad es otra: un país que agoniza en silencio y un gobierno que no firma, no escucha y no protege.

El presidente Nayib Bukele continúa negándose a firmar y ratificar el Acuerdo de Escazú, el único tratado internacional que garantiza acceso a información ambiental, participación ciudadana y protección a defensores del territorio. Esa negativa no es técnica: es política. Es la confirmación de que la ciudadanía organizada es vista como obstáculo, no como aliada.

Y mientras se niegan derechos, la crisis ambiental se acelera a un ritmo que ya es trágico:

El río Lempa, columna vertebral del país, muestra signos de muerte acelerada, denunciado por periodistas como Leonel Herrera: un río ahogado por contaminación, mala gestión hídrica, monocultivos y desmonte sin control.


Los lagos Ilopango y Coatepeque –dos joyas naturales– presentan síntomas graves de eutrofización, pérdida de oxígeno, proliferación de algas y debilitamiento de su biodiversidad.


La crisis agropecuaria golpea a miles de familias: cultivos destruidos por lluvias extremas, suelos degradados, ausencia de asistencia técnica, semillas no adaptadas, programas improvisados que nunca llegan a quienes producen alimentos para el país.
El país está fracturado por deslizamientos, inundaciones y colapsos, que no son accidentes naturales: son resultado directo de la destrucción sostenida del territorio y de una gestión de riesgos inexistente en lo preventivo y lo comunitario.


Y en medio de este deterioro acelerado, el gobierno mantiene su apuesta más peligrosa: la destrucción de El Espino, la montaña que sostiene la vida de San Salvador.


Un bosque que regula el clima, protege las cuencas, mantiene la humedad, alimenta los mantos acuíferos, resguarda fauna y flora únicas y evita que las comunidades terminen bajo agua en cada tormenta.

El ministro de Medio Ambiente habló en Brasil de adaptación climática.
Pero no dijo una sola palabra sobre la devastación ambiental en El Salvador.
No mencionó El Espino.
No mencionó los ríos contaminados.
No mencionó los miles de salvadoreños afectadas por desastres este año.

Ese silencio es también política.
Es también responsabilidad.
Es también abandono.

La contradicción nacional: telemedicina para un país sin agua, sin aire limpio y sin territorio.  Mientras El Salvador pierde bosques, agua y suelos fértiles, el gobierno anuncia inversiones millonarias en telemedicina(Doctor SV), como si un celular pudiera curar pulmones enfermos por contaminación, o aliviar a una familia cuya casa se la llevó el deslave, o devolver el agua que ya no brota porque se destruyó su recarga hídrica.

La salud humana no existe sin salud ambiental.
No hay medicina que sustituya un bosque.
No hay consulta virtual que compense un país sin agua.

La salida siempre ha estado en la participación, no en la propaganda

El Salvador no podrá enfrentar la crisis climática sin:  diálogo real con ciudadanía organizada, ciencia al centro, universidades independientes, respeto a periodistas y defensores ambientales, políticas públicas basadas en evidencia, y protección urgente a ecosistemas como El Espino.

La COP30 lo dejó claro: los países que no actúan desde la participación están destinados al colapso ambiental y social.\

El Salvador va en esa ruta, si no corregimos hoy.

Esta petición en linea por El Espino seguirá activa, creciendo y registrando cada omisión del Estado.  Nuestra petición seguirá actualizándose cada día, porque en El Salvador no existe un canal institucional seguro ni eficaz para denunciar destrucción ambiental.

Esta plataforma, entonces, se convierte en:

un archivo ciudadano,
una memoria pública del ecocidio,
un espacio de análisis,
una voz que no será silenciada.


Seguimos avanzando rumbo a las 50,000 firmas, porque cada firma es un acto de amor por el país y un testimonio frente a la historia.

El Espino nos da vida.
Ahora toca defenderlo.

Discurso de El Salvador en la COP30. escuche la perspectiva del GOES ante la crisis ambiental en El Salvador. Ministro, Fernando López, presentada ante el pleno de la #COP30 en Belém, Brasil, 17 de Noviembre 2025. Juzgue Usted!! 

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