Salvemos de la demolición a las presas del Alto Tajo

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El problema

El fin de las concesiones de las centrales hidroeléctricas del Alto Tajo pone en riesgo la continuidad de estas presas en el Parque Natural y enfrenta las diferentes posturas de las partes interesadas. Los municipios afectados, en su gran mayoría, se niegan rotundamente a que este proceso termine con elementos que consideran parte de su patrimonio y un importante recurso turístico. Mientras que la empresa concesionaria disputa con la CHT en los tribunales para evadir su obligación de desmantelar estas infraestructuras y organizaciones, y asociaciones conservacionistas y deportivas encuentran una oportunidad para eliminar obstáculos y recuperar la continuidad del río.

Las presas del Alto Tajo: ¿Patrimonio de los pueblos y recurso turístico o una amenaza para la salud del río?

La CHT se muestra tajante y no deja espacio a que las concesionarias puedan contemplar otras opciones distintas a la demolición, una vez se haga efectiva la extinción de derechos: De acuerdo con la legislación de aguas vigente, señala, una vez extinguida la concesión, el titular de la instalación tiene la obligación de presentar un proyecto de puesta fuera de servicio ante la CHT, para su aprobación. Una vez cuente con el visto bueno de la Confederación, “el titular debería proceder a la retirada de las instalaciones del aprovechamiento, eliminando aquellas que se sitúen en Dominio Público Hidráulico, restituyendo el cauce a su estado anterior a la inscripción del aprovechamiento. También deben eliminar las edificaciones que queden en desuso y que estén situadas en zona de servidumbre del cauce”.

Como alternativa, indican, la única posibilidad que establece la legislación de aguas para la puesta fuera de servicio de las infraestructuras es que “éstas reviertan al Estado”. También señalan otra posibilidad y es que se solicite una nueva concesión “que justificara la necesidad de la infraestructura, y que fuera aprobada por esta Confederación”. Por tanto, continúan, “no cabe plantear medidas medioambientales como compensación al hecho de mantener la infraestructura”.

Sin embargo, al margen de los distintos intereses en este novedoso escenario, después de décadas, que se acercan al siglo o incluso lo rebasan, estas presas han configurado el paisaje de un territorio, incluso generado sus propios ecosistemas, al mismo tiempo que han pasado a formar parte de la identidad de sus gentes, por lo que la cuestión no es tan simple y no se debería reducir a soluciones de manual, por mucho que vengan recogidas en la legislación vigente y, sobre todo, deberían facilitar y tener en cuenta la participación del territorio.

Los procedimientos para desmantelar las presas del Alto Tajo ganan trámites a espaldas del territorio

 

· Textos extraídos de los artículos publicados en el Decano

· Foto: Xabier Esteban 

 

 

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