

Por una atención sanitaria digna en el hospital de El Bierzo
El problema
Desde hace algún tiempo, el Hospital comarcal de El Bierzo (León) está sufriendo una falta de médicos alarmante para el bienestar y la salud de todos los vecinos de esta comarca.
Las listas de espera han aumentado, hay escasez de personal en varias especialidades y los trabajadores, infradotados, soportan un número de pacientes muy superior al que realmente pueden hacer frente, y muchos son los que piden el traslado a otras zonas como León. Entre tanto, personas que han contribuido toda una vida al sistema público de salud se encuentran con que sus problemas no reciben la atención necesaria, ni en tiempo ni en forma.
El pasado martes día 21 de mayo, esta situación llevó a que los pacientes de oncología de la zona y sus familiares se encontraran con que, sencillamente, no había ningún especialista disponible que pudiera atender sus consultas de oncología. De los cuatro oncólogos que había, dos de ellos habían pedido el traslado a otras regiones y los otros dos restantes solicitaron la baja a la vez.
La única respuesta de la Junta de Castilla y León ha sido movilizar a dos oncólogos de la Comunidad Autónoma para que cubran temporalmente la escasez de especialistas en este campo, poniendo una tirita a esta situación, asegurando que será suficiente y que los vecinos no tendremos de qué preocuparnos. Pero, por algún motivo, estas medidas no generan alivio ni en los pacientes ni en sus familiares.
A continuación, pueden leer una carta escrita por una vecina de esta comarca, familiar de pacientes oncológicos, que refleja a la perfección la situación que se está viviendo.
MI VIDA EN TUS MANOS.
Hace casi 25 años que entré por la puerta de la facultad de medicina. Aquel día, en mi primera clase, alumnos, profesores y catedráticos, pronunciamos el juramento Hipocrático, ese que para los médicos es como la biblia, el GPS que debe guiar toda práctica médica respetable. “Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad”, dice, “velaré solícitamente y ante todo por la salud de mi paciente”. Sin embargo, tengo la certeza de que en el Hospital de El Bierzo han dejado de velar por la salud de sus pacientes.
Hoy entro por la puerta del servicio de Oncología del Hospital de El Bierzo, no como médico, no quiso el destino llevarme finalmente por tales derroteros, si no como familiar de paciente oncológico. Desgraciadamente ya he cruzado esta puerta varias veces en mi vida, todas como familiar de paciente, pero nunca hasta hoy me había sentido tan desolada. Tengo práctica en lo de acompañar a enfermos oncológicos; sienten incertidumbre, ansiedad, y sobre todo sienten MIEDO. Yo los suelo animar, dar esperanza, acompañar… no puedo hacer otra cosa. Pero realmente lo que ellos quieren es CURARSE, encontrarse con un médico que les ponga un tratamiento eficaz, que les explique que les sucede, que les opere, que vele por ellos y les quite el mal. Si el juramento hipocrático es la guía para los médicos, el oncólogo es la guía del paciente oncológico.
Hoy, en el servicio de oncología del Hospital de El Bierzo no hay médicos, no hay guía. Todos estos pacientes que están en la sala de espera no serán vistos por su oncólogo habitual, si eso puede decirse, porque de un tiempo a esta parte cada día podías encontrarte a alguien nuevo detrás de la mesa de consulta. “Mi médico se ha ido”, “están enfermos”, “han pedido el traslado”, se oye quejarse a la multitud de gente que se agolpa en la sala de espera. Incredulidad, indignación, rabia, y de nuevo más MIEDO en la cara de los pacientes y sus familiares. Multitud de personas, porque desafortunadamente la incidencia del cáncer ha crecido en nuestra comarca en los últimos años. Hasta el punto de que en El Bierzo hay cada año unos 1400 procesos de cáncer ¿Es que nadie nos va a guiar? ¿A nadie le importa la salud de nuestros vecinos de El Bierzo?
Señores, yo no soy médica, soy hija, soy esposa, soy amiga, soy paciente, soy persona. No quiero buscar responsables de esta situación tan dramática que estanos viviendo. Lo que quiero es que vuelva MI GUIA, ni oncólogo, y se quede para acompañarme a lo largo de esta dura enfermedad que es el Cáncer. Quiero tener la certeza de que todavía hay alguien que vela por mí y me va a ayudar. Quiero que el Hospital de El Bierzo vuelva a contar con un equipo de oncología de calidad y confianza. ǪUIERO VIVIR.
Por María José García Puerto, vecina de El Bierzo.
Al igual que esta vecina, no queremos buscar culpables. Lo que demandamos es que se tomen medidas que realmente garanticen la resolución de este grave problema.
Desgraciadamente, este problema no solo se da en esta comarca, sino que el día de mañana vosotros también podéis encontraros en esta misma situación, por lo que pedimos vuestro apoyo.
Muchas gracias.
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El problema
Desde hace algún tiempo, el Hospital comarcal de El Bierzo (León) está sufriendo una falta de médicos alarmante para el bienestar y la salud de todos los vecinos de esta comarca.
Las listas de espera han aumentado, hay escasez de personal en varias especialidades y los trabajadores, infradotados, soportan un número de pacientes muy superior al que realmente pueden hacer frente, y muchos son los que piden el traslado a otras zonas como León. Entre tanto, personas que han contribuido toda una vida al sistema público de salud se encuentran con que sus problemas no reciben la atención necesaria, ni en tiempo ni en forma.
El pasado martes día 21 de mayo, esta situación llevó a que los pacientes de oncología de la zona y sus familiares se encontraran con que, sencillamente, no había ningún especialista disponible que pudiera atender sus consultas de oncología. De los cuatro oncólogos que había, dos de ellos habían pedido el traslado a otras regiones y los otros dos restantes solicitaron la baja a la vez.
La única respuesta de la Junta de Castilla y León ha sido movilizar a dos oncólogos de la Comunidad Autónoma para que cubran temporalmente la escasez de especialistas en este campo, poniendo una tirita a esta situación, asegurando que será suficiente y que los vecinos no tendremos de qué preocuparnos. Pero, por algún motivo, estas medidas no generan alivio ni en los pacientes ni en sus familiares.
A continuación, pueden leer una carta escrita por una vecina de esta comarca, familiar de pacientes oncológicos, que refleja a la perfección la situación que se está viviendo.
MI VIDA EN TUS MANOS.
Hace casi 25 años que entré por la puerta de la facultad de medicina. Aquel día, en mi primera clase, alumnos, profesores y catedráticos, pronunciamos el juramento Hipocrático, ese que para los médicos es como la biblia, el GPS que debe guiar toda práctica médica respetable. “Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad”, dice, “velaré solícitamente y ante todo por la salud de mi paciente”. Sin embargo, tengo la certeza de que en el Hospital de El Bierzo han dejado de velar por la salud de sus pacientes.
Hoy entro por la puerta del servicio de Oncología del Hospital de El Bierzo, no como médico, no quiso el destino llevarme finalmente por tales derroteros, si no como familiar de paciente oncológico. Desgraciadamente ya he cruzado esta puerta varias veces en mi vida, todas como familiar de paciente, pero nunca hasta hoy me había sentido tan desolada. Tengo práctica en lo de acompañar a enfermos oncológicos; sienten incertidumbre, ansiedad, y sobre todo sienten MIEDO. Yo los suelo animar, dar esperanza, acompañar… no puedo hacer otra cosa. Pero realmente lo que ellos quieren es CURARSE, encontrarse con un médico que les ponga un tratamiento eficaz, que les explique que les sucede, que les opere, que vele por ellos y les quite el mal. Si el juramento hipocrático es la guía para los médicos, el oncólogo es la guía del paciente oncológico.
Hoy, en el servicio de oncología del Hospital de El Bierzo no hay médicos, no hay guía. Todos estos pacientes que están en la sala de espera no serán vistos por su oncólogo habitual, si eso puede decirse, porque de un tiempo a esta parte cada día podías encontrarte a alguien nuevo detrás de la mesa de consulta. “Mi médico se ha ido”, “están enfermos”, “han pedido el traslado”, se oye quejarse a la multitud de gente que se agolpa en la sala de espera. Incredulidad, indignación, rabia, y de nuevo más MIEDO en la cara de los pacientes y sus familiares. Multitud de personas, porque desafortunadamente la incidencia del cáncer ha crecido en nuestra comarca en los últimos años. Hasta el punto de que en El Bierzo hay cada año unos 1400 procesos de cáncer ¿Es que nadie nos va a guiar? ¿A nadie le importa la salud de nuestros vecinos de El Bierzo?
Señores, yo no soy médica, soy hija, soy esposa, soy amiga, soy paciente, soy persona. No quiero buscar responsables de esta situación tan dramática que estanos viviendo. Lo que quiero es que vuelva MI GUIA, ni oncólogo, y se quede para acompañarme a lo largo de esta dura enfermedad que es el Cáncer. Quiero tener la certeza de que todavía hay alguien que vela por mí y me va a ayudar. Quiero que el Hospital de El Bierzo vuelva a contar con un equipo de oncología de calidad y confianza. ǪUIERO VIVIR.
Por María José García Puerto, vecina de El Bierzo.
Al igual que esta vecina, no queremos buscar culpables. Lo que demandamos es que se tomen medidas que realmente garanticen la resolución de este grave problema.
Desgraciadamente, este problema no solo se da en esta comarca, sino que el día de mañana vosotros también podéis encontraros en esta misma situación, por lo que pedimos vuestro apoyo.
Muchas gracias.
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Petición creada en 25 de mayo de 2024
