

¡Nuestra ciudad, nuestra voz! Exigimos reponer la consulta pública del POZMVM
La causa
¡Nuestra ciudad, nuestra voz! Exigimos reponer la consulta pública del POZMVM
¿Y si mañana cambiaran las reglas sobre tu casa, tu colonia o tus impuestos sin que hubieras tenido una oportunidad real de participar en esas decisiones?
No es una pregunta exagerada. Es una preocupación legítima frente a las propuestas contenidas en el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM) y su relación con el Plan General de Desarrollo (PGD) de la Ciudad de México.
El futuro de nuestras colonias, pueblos y barrios no puede decidirse a espaldas de quienes los habitamos.
Actualmente se encuentra en consulta pública el POZMVM, un instrumento de planeación territorial con horizonte hacia 2050 que abarca las 16 alcaldías de la Ciudad de México, 59 municipios del Estado de México, ocho de Hidalgo y uno de Morelos.
Sus propuestas podrían modificar profundamente la manera en que vivimos, construimos, nos desplazamos y participamos en las decisiones sobre nuestro territorio.
¿Qué está en juego?
1. Tu patrimonio y el costo de conservarlo
El POZMVM propone un nuevo gravamen al llamado desperdicio urbano, aplicable a determinados terrenos baldíos o considerados subutilizados, incluyendo inmuebles cuyo valor construido sea inferior al 50% del valor del terreno.
También plantea actualizar los valores catastrales para aproximarlos a los valores del mercado inmobiliario y estudiar modificaciones a las bases, cuotas y tarifas del impuesto predial.
¿Podrían algunas familias terminar pagando más por conservar una propiedad que han tenido durante décadas?
Es una pregunta que merece una respuesta pública, técnica y transparente.
2. La posibilidad de una venta forzosa de propiedades
El proyecto contempla Polígonos de Desarrollo y Construcción Prioritarios, mediante los cuales ciertos propietarios de predios baldíos o subutilizados podrían tener entre dos y cuatro años para construir.
De no hacerlo, el mecanismo propuesto contempla la enajenación forzosa del inmueble mediante subasta pública.
Una medida con consecuencias tan profundas sobre la propiedad requiere un debate ciudadano y jurídico exhaustivo, no una explicación superficial.
3. Más construcciones en zonas con servicios insuficientes
El propio diagnóstico del POZMVM reconoce problemas de sobreexplotación de acuíferos, infraestructura insuficiente, expansión urbana desordenada y pérdida de áreas verdes.
Sin embargo, también propone impulsar nuevas centralidades, usos mixtos y procesos de densificación urbana.
¿Cómo garantizarán el agua, drenaje, movilidad, seguridad y servicios públicos antes de permitir una mayor concentración de habitantes?
El crecimiento urbano debe responder a la capacidad real del territorio, no solamente a su potencial inmobiliario.
4. Nuevas reglas para construir y modificar usos de suelo
El programa contempla mecanismos como la zonificación flotante, las zonas especiales y la gestión de la valorización del suelo.
Estos instrumentos podrían permitir nuevos aprovechamientos urbanos sujetos a criterios técnicos, autorizaciones y contraprestaciones.
Sin controles efectivos, transparencia y vigilancia ciudadana, existe el riesgo de favorecer decisiones discrecionales o intereses inmobiliarios por encima de las necesidades de los habitantes.
5. Decisiones cada vez más alejadas de nuestras colonias
El POZMVM propone fortalecer la obligatoriedad y congruencia de los instrumentos metropolitanos respecto de los planes locales.
Esto podría repercutir en el Plan General de Desarrollo, el Programa General de Ordenamiento Territorial, los programas de las alcaldías y los programas parciales.
Paralelamente, el proyecto del PGD de la CDMX propone transformar los mecanismos de participación ciudadana, incluyendo el rediseño de las COPACO, la creación de asambleas comunitarias y el fortalecimiento de las Casas de Gobierno.
¿Quién tendrá realmente la última palabra sobre el futuro de nuestros barrios: sus habitantes o las instancias que concentren las decisiones de planeación?
Queremos conocer las implicaciones, atribuciones, mecanismos de representación y contrapesos antes de que estas transformaciones sean aprobadas.
El problema también está en cómo se pretende consultar a la ciudadanía
La consulta pública del POZMVM está programada del 24 de septiembre al 22 de noviembre de 2026: solamente 60 días para analizar y participar en decisiones que podrían afectar a millones de personas durante décadas.
Durante el proceso se han identificado preocupaciones sobre la difusión tardía e incompleta de calendarios, la accesibilidad de los eventos, la ausencia de espacios en distintas demarcaciones y la falta de claridad sobre los mecanismos para incorporar las aportaciones ciudadanas.
También existen cuestionamientos sobre quiénes participaron en la elaboración del proyecto, cómo fueron convocados y qué criterios se utilizaron para incluir sus propuestas.
Mientras tanto, la Ciudad de México ya realizó una consulta del PGD cuya relación con las disposiciones metropolitanas requiere aclararse.
No basta con organizar reuniones, recibir comentarios o abrir formularios. Participar significa contar con información suficiente, tiempo razonable y mecanismos reales para incidir en las decisiones.
¿Qué exigimos a las autoridades?
Solicitamos a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), al Gobierno de la Ciudad de México y a las autoridades metropolitanas competentes:
- Reponer el proceso de elaboración y consulta pública del POZMVM, garantizando una participación amplia, informada, accesible, transparente y efectiva.
- Publicar la metodología y los resultados de la elaboración del proyecto, incluyendo convocatorias, participantes, criterios de selección y tratamiento de las propuestas ciudadanas.
- Establecer plazos suficientes y espacios accesibles en las demarcaciones involucradas, con información comprensible sobre las consecuencias del programa para las comunidades.
- Explicar públicamente los alcances jurídicos, económicos, sociales y ambientales de las propuestas relacionadas con impuestos, patrimonio, densificación, uso de suelo y desarrollo inmobiliario.
- Transparentar las atribuciones y contrapesos de los organismos de gobernanza metropolitana, así como sus implicaciones para las autoridades locales y la representación ciudadana.
- Aclarar y coordinar la relación del POZMVM con el PGD y los demás instrumentos de planeación, evitando procesos desarticulados que impidan a la ciudadanía comprender e incidir en las decisiones.
- Publicar respuestas fundadas a las observaciones ciudadanas, explicando qué propuestas fueron aceptadas, cuáles rechazadas y por qué.
No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de decidir sin la ciudadanía.
Queremos mejores viviendas, servicios públicos suficientes, movilidad eficiente, espacios verdes y una metrópoli más justa y sustentable.
Pero ningún objetivo de desarrollo debe justificar consultas insuficientes, falta de transparencia o decisiones que minimicen nuestro derecho a participar.
Esta petición es ciudadana y apartidista. No responde a intereses electorales ni promueve a ningún partido político.
Exigimos que la planeación urbana esté sustentada en evidencia, respete el marco jurídico y escuche verdaderamente a quienes habitan el territorio.
Porque una ciudad no se construye solamente con planos, normas y proyectos inmobiliarios.
Se construye con sus habitantes.
¡Firma y comparte esta petición!
No permitamos que el futuro de nuestras comunidades se decida sin una participación ciudadana real.
No pedimos privilegios. Exigimos nuestro derecho a decidir sobre el lugar donde vivimos.
¡Nuestra ciudad, nuestra voz!
Fuente de análisis: Presentación Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México y Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México, octubre de 2026. Suma Urbana, Josefina MacGregor Anciola y María Teresa Ruiz.

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La causa
¡Nuestra ciudad, nuestra voz! Exigimos reponer la consulta pública del POZMVM
¿Y si mañana cambiaran las reglas sobre tu casa, tu colonia o tus impuestos sin que hubieras tenido una oportunidad real de participar en esas decisiones?
No es una pregunta exagerada. Es una preocupación legítima frente a las propuestas contenidas en el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM) y su relación con el Plan General de Desarrollo (PGD) de la Ciudad de México.
El futuro de nuestras colonias, pueblos y barrios no puede decidirse a espaldas de quienes los habitamos.
Actualmente se encuentra en consulta pública el POZMVM, un instrumento de planeación territorial con horizonte hacia 2050 que abarca las 16 alcaldías de la Ciudad de México, 59 municipios del Estado de México, ocho de Hidalgo y uno de Morelos.
Sus propuestas podrían modificar profundamente la manera en que vivimos, construimos, nos desplazamos y participamos en las decisiones sobre nuestro territorio.
¿Qué está en juego?
1. Tu patrimonio y el costo de conservarlo
El POZMVM propone un nuevo gravamen al llamado desperdicio urbano, aplicable a determinados terrenos baldíos o considerados subutilizados, incluyendo inmuebles cuyo valor construido sea inferior al 50% del valor del terreno.
También plantea actualizar los valores catastrales para aproximarlos a los valores del mercado inmobiliario y estudiar modificaciones a las bases, cuotas y tarifas del impuesto predial.
¿Podrían algunas familias terminar pagando más por conservar una propiedad que han tenido durante décadas?
Es una pregunta que merece una respuesta pública, técnica y transparente.
2. La posibilidad de una venta forzosa de propiedades
El proyecto contempla Polígonos de Desarrollo y Construcción Prioritarios, mediante los cuales ciertos propietarios de predios baldíos o subutilizados podrían tener entre dos y cuatro años para construir.
De no hacerlo, el mecanismo propuesto contempla la enajenación forzosa del inmueble mediante subasta pública.
Una medida con consecuencias tan profundas sobre la propiedad requiere un debate ciudadano y jurídico exhaustivo, no una explicación superficial.
3. Más construcciones en zonas con servicios insuficientes
El propio diagnóstico del POZMVM reconoce problemas de sobreexplotación de acuíferos, infraestructura insuficiente, expansión urbana desordenada y pérdida de áreas verdes.
Sin embargo, también propone impulsar nuevas centralidades, usos mixtos y procesos de densificación urbana.
¿Cómo garantizarán el agua, drenaje, movilidad, seguridad y servicios públicos antes de permitir una mayor concentración de habitantes?
El crecimiento urbano debe responder a la capacidad real del territorio, no solamente a su potencial inmobiliario.
4. Nuevas reglas para construir y modificar usos de suelo
El programa contempla mecanismos como la zonificación flotante, las zonas especiales y la gestión de la valorización del suelo.
Estos instrumentos podrían permitir nuevos aprovechamientos urbanos sujetos a criterios técnicos, autorizaciones y contraprestaciones.
Sin controles efectivos, transparencia y vigilancia ciudadana, existe el riesgo de favorecer decisiones discrecionales o intereses inmobiliarios por encima de las necesidades de los habitantes.
5. Decisiones cada vez más alejadas de nuestras colonias
El POZMVM propone fortalecer la obligatoriedad y congruencia de los instrumentos metropolitanos respecto de los planes locales.
Esto podría repercutir en el Plan General de Desarrollo, el Programa General de Ordenamiento Territorial, los programas de las alcaldías y los programas parciales.
Paralelamente, el proyecto del PGD de la CDMX propone transformar los mecanismos de participación ciudadana, incluyendo el rediseño de las COPACO, la creación de asambleas comunitarias y el fortalecimiento de las Casas de Gobierno.
¿Quién tendrá realmente la última palabra sobre el futuro de nuestros barrios: sus habitantes o las instancias que concentren las decisiones de planeación?
Queremos conocer las implicaciones, atribuciones, mecanismos de representación y contrapesos antes de que estas transformaciones sean aprobadas.
El problema también está en cómo se pretende consultar a la ciudadanía
La consulta pública del POZMVM está programada del 24 de septiembre al 22 de noviembre de 2026: solamente 60 días para analizar y participar en decisiones que podrían afectar a millones de personas durante décadas.
Durante el proceso se han identificado preocupaciones sobre la difusión tardía e incompleta de calendarios, la accesibilidad de los eventos, la ausencia de espacios en distintas demarcaciones y la falta de claridad sobre los mecanismos para incorporar las aportaciones ciudadanas.
También existen cuestionamientos sobre quiénes participaron en la elaboración del proyecto, cómo fueron convocados y qué criterios se utilizaron para incluir sus propuestas.
Mientras tanto, la Ciudad de México ya realizó una consulta del PGD cuya relación con las disposiciones metropolitanas requiere aclararse.
No basta con organizar reuniones, recibir comentarios o abrir formularios. Participar significa contar con información suficiente, tiempo razonable y mecanismos reales para incidir en las decisiones.
¿Qué exigimos a las autoridades?
Solicitamos a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), al Gobierno de la Ciudad de México y a las autoridades metropolitanas competentes:
- Reponer el proceso de elaboración y consulta pública del POZMVM, garantizando una participación amplia, informada, accesible, transparente y efectiva.
- Publicar la metodología y los resultados de la elaboración del proyecto, incluyendo convocatorias, participantes, criterios de selección y tratamiento de las propuestas ciudadanas.
- Establecer plazos suficientes y espacios accesibles en las demarcaciones involucradas, con información comprensible sobre las consecuencias del programa para las comunidades.
- Explicar públicamente los alcances jurídicos, económicos, sociales y ambientales de las propuestas relacionadas con impuestos, patrimonio, densificación, uso de suelo y desarrollo inmobiliario.
- Transparentar las atribuciones y contrapesos de los organismos de gobernanza metropolitana, así como sus implicaciones para las autoridades locales y la representación ciudadana.
- Aclarar y coordinar la relación del POZMVM con el PGD y los demás instrumentos de planeación, evitando procesos desarticulados que impidan a la ciudadanía comprender e incidir en las decisiones.
- Publicar respuestas fundadas a las observaciones ciudadanas, explicando qué propuestas fueron aceptadas, cuáles rechazadas y por qué.
No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de decidir sin la ciudadanía.
Queremos mejores viviendas, servicios públicos suficientes, movilidad eficiente, espacios verdes y una metrópoli más justa y sustentable.
Pero ningún objetivo de desarrollo debe justificar consultas insuficientes, falta de transparencia o decisiones que minimicen nuestro derecho a participar.
Esta petición es ciudadana y apartidista. No responde a intereses electorales ni promueve a ningún partido político.
Exigimos que la planeación urbana esté sustentada en evidencia, respete el marco jurídico y escuche verdaderamente a quienes habitan el territorio.
Porque una ciudad no se construye solamente con planos, normas y proyectos inmobiliarios.
Se construye con sus habitantes.
¡Firma y comparte esta petición!
No permitamos que el futuro de nuestras comunidades se decida sin una participación ciudadana real.
No pedimos privilegios. Exigimos nuestro derecho a decidir sobre el lugar donde vivimos.
¡Nuestra ciudad, nuestra voz!
Fuente de análisis: Presentación Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México y Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México, octubre de 2026. Suma Urbana, Josefina MacGregor Anciola y María Teresa Ruiz.

Los tomadores de decisiones
Las voces de los firmantes
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Petición creada en 8 de octubre de 2026