
El 19 de noviembre fue un día indignante y angustiante para la gran mayoría de los habitantes de Boedo y Parque Chacabuco.
Somos vecinos que nos oponemos a la construcción de un enorme estadio multifunción en el predio de Av. La Plata al 1700. Muchos de esos vecinos estamos reunidos en una agrupación a la que denominamos "Vecinos Unidos por Boedo" y, desde hace ya mucho tiempo, pedimos ser escuchados por las autoridades con poder de decisión del club San Lorenzo, por los Legisladores de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros funcionarios.
Estamos comprometidos con el cuidado del medio ambiente, que bregamos para que el mismo sea libre de contaminación visual y sonora.
Queremos que el aire que respiramos, sea efectivamente eso: aire respirable.
Nuestros pedidos y reclamos fueron siempre hechos con respeto, de forma pacífica y mostrando predisposición para el diálogo.
Nunca imitamos el accionar agresivo, violento y amenazante de quienes impulsaron la rezonificación del predio de Av. La Plata para así poder levantar allí un estadio multifunción, de características similares a las del Movistar Arena, cuyo funcionamiento ya padecen quienes habitan la zona en la cual se encuentra.
El día jueves 19 de noviembre, los legisladores de la Ciudad de Bs. As. apoyaron con su voto la delincuencia, la inseguridad, el caos en el tránsito. Apoyaron a los vehículos que estacionan sobre nuestras veredas, apoyaron a los barras bravas que nos amenazan, votaron a favor de la violencia. Votaron en perjuicio del medio ambiente.
Hoy, la gran mayoría de los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires, apoyó el despojo de nuestros derechos.
Decidieron también que vivamos bajo la amenaza de los peligros que implica la construcción de una gran mole de cemento en las adyacencias de las construcciones existentes, entre las que se encuentran las dos torres de Inclán con un total de 800 departamentos.
Decidieron también que se perturbara nuestro descanso. Que multitudes vociferantes y amenazantes se adueñaran de las calles del barrio.
Votaron algo impensable en el mundo actual: la instalación de un mega estadio para fútbol y recitales en medio de nuestras viviendas. Con capacidad para 42.000 personas, en el caso de partidos de fútbol y 60.000 personas en caso de recitales.
Son legisladores y políticos, que insisten con emplear el “diálogo” cuando en realidad sólo dialogan con los poderosos, como el Sr. Marcelo Tinelli.
El "Frente de Todos" jamás nos escuchó.
La Sra. Legisladora Victoria Roldán Méndez, de “Vamos Juntos”, presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, nos convocó a una reunión un día antes de tratar el proyecto en comisión. Allí expusimos nuestros fundamentos y temores. De nada sirvió. Absolutamente todos los legisladores de su bloque votaron a favor del cuestionado proyecto.
El año pasado, en la puerta de la legislatura, estuvimos conversando amablemente con el Diputado Gabriel Solano del Partido Obrero. Parecía comprender nuestra situación, sin embargo, votó a favor del negocio.
La mayoría de "nuestros representantes" ignoró nuestros argumentos, nuestros temores, y desconoció nuestros pedidos. Se comportaron como muchos políticos que simulan escuchar, que prometen, y que finalmente deciden defendiendo los intereses de los poderosos.
Fuimos derrotados por las amenazas, las agresiones, el patoterismo, las barras bravas, las presiones, el dinero y el poder tanto político como económico.
Tal como lo expresara oportunamente el Sr. Vice Jefe de Gobierno, Contador Diego Santilli: Boedo contribuirá a que Buenos Aires tenga un “triste récord”. Analizaba el citado funcionario que habrá 19 estadios en una ciudad. Y continuaba: “a mí, con nuestra educación, me parece un triste récord”. Acompañando el análisis de referencia pensamos que también constituye un récord, sino triste, por lo menos innecesario, que un club de fútbol tenga dos estadios a 20 cuadras de distancia uno del otro.
También decía Santilli: ”Hay un proyecto que presentó San Lorenzo que tiene que pasar por todos los estamentos para ser aprobado” …“Y el estamento más importante es lo que digan los vecinos”.
Nada de esto fue tenido en cuenta por los legisladores: no escucharon argumentos, ni informaciones, ni análisis.
Para finalizar, hacemos nuestras las palabras del abogado Jonatan E. Baldiviezo, presidente del Observatorio del derecho a la Ciudad: “Votaron sin estudio de impacto ambiental, sin consulta a la comunidad afectada, que exige el Acuerdo de Escazú y sin cumplir con la audiencia pública previa del art. 63 de la Constitución de la Ciudad. Los antecedentes que deja son gravísimos”
Somos cada vez más vecinos, que tratamos de vencer el miedo y nos sumamos a defender nuestro más importante derecho, que es vivir en PAZ.