Обновление к петицииRUN definitivo para detener la exclusión de los y las NNA migrantes en Chile #NoMasRut10024.865 niños y niñas con Rut 100
Anne Kathrin MüllerЧили
4 окт. 2016 г.
Un paso atrás, otro paso adelante por el derecho de la educación de los niños y niñas migrantes. Falta un día para que cierre el período extraordinario de inscripción a la PSU. En algunas horas miles de estudiantes migrantes que están cursando Cuarto medio habrán intentado, sin éxito, inscribir la prueba a causa del ya conocido Rut100. En vano fue el período extraordinario que otorgó el DEMRE, porque aún cuando hubieran logrado inscribirse, un niño con RUT100 no existe para el sistema educativo. No hay certificados, ni calificaciones, ni reconocimiento alguno de los años de estudios que cursó en este país y, en consecuencia, mal podría intentar acceder a la Educación Superior. Pero la PSU, no es sino la una pequeña muestra de la vulneración que el Estado de Chile a través del Mineduc y el Departamento de Extranjería y Migraciones (DEM) comete en contra de los niños y niñas migrantes al crear políticas provisorias, rut ficticios y visas condicionadas a la situación económica de los padres. En Chile, el derecho a la educación está negado, no para uno, sino para 24.865* niños y niñas migrantes, portadores del Rut 100 millones. ¿Podemos decir que la niñez es prioritaria en Chile sabiendo que un tercio de los niños y niñas del sistema educativo no están gozando del derecho a la educación, sabiendo que en diez años han fallecido 600 niños en los programas de protección de derechos del SENAME? Estamos en un país de derechos a los que se accede, pero que no se ejercen. ¿Quién podría decir que un niño con Rut 100, al que no le toca colación de la Junaeb, que no puede recibir apoyo pedagógico, a quien se le niega el computador que reciben sus compañeros, el pase escolar o, en el caso de este día, un niño a quien se le niega la existencia en el sistema educativo está gozando del Derecho a la Educación? Hay que ser cuidadosos con las comparaciones con otras partes del mundo,dado que cada contexto es social, política e históricamente único, PERO... Mientras en Chile se sigue hablando de multiculturaldad e integración, afuera ya se habla de interculturalidad e inclusión. Mientras en Chile estamos en la etapa de las fiestas multiculturales de la comida, vestimenta y música típica para integrar a los migrantes, en otras partes del mundo esto es algo del pasado puesto que reduce a las personas a una dimensión folclórica y evita toda pregunta por el racismo (implícito y explícito) así como por las relaciones de poder que rigen las relaciones con el “otro”. Mientras en Chile se habla de acentuar la diferencia para integrar, otros hablan de igualar para incluir. Mientras en Chile se reproducen marcas de exclusión, como el Rut100, en otras partes del mundo se hacen campañas en contra de este tipo de registro dado que se sospecha que el gobierno puede usar estos datos para estigmatizar las escuelas y por ende aumentar las olas de racismo. Luego de meses de incógnita sobre el numero de total de niños, niñas y adolescentes migrantes en el sistema escolar, hoy sabemos que el total de niños con RUN provisorio corresponde a un tercio más de lo que muestran los datos oficiales que sólo consideran a los estudiantes con RUN definitivo. Podemos hacer que la niñez y la educación sean prioridad. La participación de miles de personas en nuestra campaña #NoMasRut100 a través de la plataforma change.org ha permitido difundir lo que ocurre en nuestro país, los comentarios que han dejado en rechazo a la exclusión que este Rut ficticio significa, dan muestras de los pasos hacia adelante que damos como sociedad civil en la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Conociendo hoy las cifras de niños y niñas migrantes, hacemos una invitación abierta a seguir apoyando esta campaña en forma responsable, porque detrás de cada número hay personas; sujetos con sueños, aspiraciones y expectativas; a actuar frente a la injusticia que resulta de la discriminación arbitraria, a indignarnos frente a la exclusión y, mientras en Chile no se garantice el Derecho a la Educación de los niños y niñas, sin importar su origen o nacionalidad, a seguir diciendo ¡No Mas Rut 100! Josefina Palma Lamperein Coord. Área de Educación SJM Sara Joiko Mujica Académica asociada UAH *(Cifras obtenidas a partir del estudio de Joiko y Vásquez (2016) sobre Acceso y elección escolar de familias migrantes en el contexto chileno).
Скопировать ссылку
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Эл. почта
X