Mi ex pareja me maltrató y mi perra de protección me da seguridad. ¡Dejen que me acompañe!

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Patadas, palizas, insultos, si me dejas te mato, heridas, golpes en la cabeza, mechones de pelo arrancados y te quiero mucho y te pido perdón. Mi ex pareja me maltrató y me tuvo secuestrada durante los 15 peores días de mi vida. 

Dejarlo fue la mejor decisión que pude tomar, pero aquel infierno no terminó ahí: desde aquella amenaza siento miedo cada día. Sin excepción.

Él ya había maltratado a otras mujeres antes, estuvo en la cárcel más de un año, pero salió y ahora vive en mi barrio. No te imaginas cómo te sientes cuando sabes que si pisas la calle... en cualquier momento te pueden matar. Durante mucho tiempo viví aterrada, no quería saber nada de nadie, ni siquiera de mi familia y amigos. Solo quería estar en casa, encerrada, por miedo a salir. Sin planes, futuro, ni vida social.

Pero Chula llegó a mi vida y me devolvió las ganas de vivir. Chula es mi pepo (perra de protección). Ha sido entrenada durante más de un año para defenderme en caso de agresión, y solo en caso de agresión, y ahora me siento muchísimo más segura. No he perdido el miedo, claro que no, yo sigo siempre alerta, mirando cada rato a mi espalda, pero ya salgo de casa, quedo, hago planes, respiro... He vuelto a vivir.

El problema es que hay un vacío legal y en muchos sitios de Andalucía no me dejan entrar si voy con Chula. De las diez panaderías que hay en mi barrio, solo podemos pasar en una. En determinados supermercados un día me dejan entrar y al siguiente no. Y ni la propia policía tiene una orden clara sobre cómo proceder. 

Porque la ley en Andalucía no nos protege y no permite que podamos entrar en cualquier sitio público con nuestro perro de protección. Firma aquí para cambiar esto, por favor.

Nuestra vida no puede depender de lo que decida cada establecimiento, necesitamos que se contemple POR LEY nuestro derecho a entrar a cualquier sitio con nuestros Pepos, sin tener que defender nuestra condición de víctimas una y otra vez. Ya es suficientemente duro lo que hemos pasado como para tener que estar dando explicaciones un día sí y otro también.

ESTE es el momento para pedirlo. Justo ahora en el Parlamento andaluz se está tramitando el Proyecto de Ley “por el que se regulan los perros de asistencia para personas con discapacidad en Andalucía”. Y su artículo 4.2 dice lo siguiente: 

“Mediante orden de la Consejería competente en materia de Servicios Sociales podrán reconocerse nuevas categorías de perros de asistencia si se evidencian nuevas variantes de asistencia”. Justo ese es nuestro caso: existe una evidencia de otra variante, los perros que acompañan a mujeres que hemos sido víctimas de violencia machista y que como consecuencia de ello nos encontramos en un estado de continuo de estrés, miedo y ansiedad. 

El proyecto de Ley todavía no está en vigor, se encuentra ahora mismo en su última fase de tramitación. ESTAMOS A TIEMPO de pedir que incorporen a la ley esta nueva variante que tanto necesitamos muchas mujeres.

Por favor, ayúdame. Firma aquí para pedir a la Junta de Andalucía que las mujeres que somos víctimas de violencia machista podamos entrar a cualquier sitio con nuestros pepos certificando que son nuestros perros de protección. Como los perros guía que acompañan a las personas ciegas. Porque para nosotras ir con nuestros pepos también es una NECESIDAD.

Mi perra de protección está siempre alerta, pendiente de lo que sucede a nuestro alrededor. Y está perfectamente entrenada por profesionales para actuar solo en caso de agresión. No se va a abalanzar sobre nadie si no tiene la orden específica que requiere para actuar.

No hace ningún mal a nadie y a mí me permite vivir. Sin ella no voy a ninguna parte, así que si no puedo entrar con ella a comprar, al médico a al registro a entregar unos papeles, mi vida está muy limitada. Chula es mi sombra y gracias a ella he vuelto a ser una persona normal, que sale de casa, ve a sus amigos, hace la compra, da un paseo… El miedo sigue ahí, pero ya no me tiene acorralada en un rincón.

Y lo mismo les ha pasado a mis compañeras que también conviven con un pepo. Conozco mujeres a las que sus ex parejas les rompieron la cara, una costilla, el tímpano… mujeres a quienes sus ex parejas les intentaron atropellar. Vivimos con el miedo constante a cruzárnoslos un día y que nos maten, pero vivimos, porque nuestros pepos nos han devuelto las ganas de vivir. Por favor, apóyanos con tu firma.

Si después de ese infierno un perro de protección mejora tu vida de una forma tan radical NO debemos ponerle más trabas. Al revés, lo debemos facilitar. 

Firma aquí para pedirle a la Junta de Andalucía que incluya a los Pepos en la actual normativa que está en trámite, para que las mujeres que somos víctimas de violencia machista podamos entrar a todas partes con nuestros perros de protección.

Cuando él me maltrató yo no era muy joven, ni muy dócil, ni muy ingenua... Tenía 45 años y era (y soy) una mujer muy valiente. Yo tampoco entendía los maltratos cuando los veía por la tele, también pensaba que eso nunca me podría pasar a mí, que yo eso no lo permitiría… pero sí, desgraciadamente este infierno también te puede ocurrir a ti. Nadie está libre de que un demonio le haga sentir un miedo atroz que te paraliza y te anula. Nadie. 

Junta de Andalucía: No ignoren nuestra situación. Sea a través de ese proyecto de Ley o sea con otra normativa en la que pueda regularse nuestro caso, ¡déjennos vivir con nuestros Pepos! De ellos depende nuestra seguridad.

 

[El nombre de mi firma es ficticio para preservar mi intimidad]