

Exijamos que los seguros médicos dejen de ocultar que rechazan a los enfermos
El problema
Me llamo Yago, tengo 45 años y soy un enfermo de cáncer de pulmón estadio 4 en tratamiento activo. Como cualquier persona en mi situación, lo único que quiero es tener derecho a una segunda opinión médica y a una oportunidad real de curación. Sin embargo, al acudir a la sanidad privada atraído por sus anuncios, me he topado con un muro: me cierran la puerta en la cara porque estoy enfermo.
Una persona enferma como yo debería tener el mismo derecho o incluso más a poder contratar un seguro médico, por el bien de su propia salud y por la protección de la familia que dejará huérfana si finalmente fallece. Es inhumano que el sistema comercial te dé la espalda precisamente cuando más desamparado estás y más necesitas proteger a los tuyos.
Imagínate ver un anuncio en televisión que te promete salud, tranquilidad y un precio fijo muy barato. Pero la realidad es radicalmente distinta: si tienes más de 20 o 30 años, ese precio es mentira porque fluctúa y sube de forma de acuerdo a tu edad. Y si estás pasando por una enfermedad grave como la mía, simplemente no existes para ellos.
Cuando te quejas, las aseguradoras y la ley se escudan en que "se da por hecho" que todo ciudadano debe saber cómo funciona el mercado de los seguros. ¿Por qué dan por supuesto algo que nadie tiene la obligación de saber? Nadie nace enseñado. Exigirnos conocer las reglas ocultas de un sector financiero privado es tan injusto como discriminar a una persona por no saber leer. La información real no puede esconderse en un texto diminuto que pasa a toda velocidad al fondo de la pantalla.
Firmo esta petición para exigir al Gobierno una reforma urgente en las leyes de publicidad y consumo. Queremos que las aseguradoras tengan la obligación por ley de:
Reconocer el derecho de los pacientes graves a acceder a mecanismos de contratación transparentes para segundas opiniones o coberturas de protección familiar.
Avisar claramente en sus anuncios masivos de televisión y radio que excluyen y rechazan a las personas con enfermedades preexistentes.
Mostrar de forma transparente el rango de precios real según la edad, prohibiendo el uso engañoso de la palabra "desde" para ganchos publicitarios imposibles.
No permitamos que sigan jugando con la salud, la desesperación y la falta de información de la gente. Yo ya he iniciado este camino y pienso dejarlo bien encaminado para que alguien pueda seguirlo y culminarlo si yo me quedo en el trayecto. ¡Firma y comparte por la dignidad de todas las familias!
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El problema
Me llamo Yago, tengo 45 años y soy un enfermo de cáncer de pulmón estadio 4 en tratamiento activo. Como cualquier persona en mi situación, lo único que quiero es tener derecho a una segunda opinión médica y a una oportunidad real de curación. Sin embargo, al acudir a la sanidad privada atraído por sus anuncios, me he topado con un muro: me cierran la puerta en la cara porque estoy enfermo.
Una persona enferma como yo debería tener el mismo derecho o incluso más a poder contratar un seguro médico, por el bien de su propia salud y por la protección de la familia que dejará huérfana si finalmente fallece. Es inhumano que el sistema comercial te dé la espalda precisamente cuando más desamparado estás y más necesitas proteger a los tuyos.
Imagínate ver un anuncio en televisión que te promete salud, tranquilidad y un precio fijo muy barato. Pero la realidad es radicalmente distinta: si tienes más de 20 o 30 años, ese precio es mentira porque fluctúa y sube de forma de acuerdo a tu edad. Y si estás pasando por una enfermedad grave como la mía, simplemente no existes para ellos.
Cuando te quejas, las aseguradoras y la ley se escudan en que "se da por hecho" que todo ciudadano debe saber cómo funciona el mercado de los seguros. ¿Por qué dan por supuesto algo que nadie tiene la obligación de saber? Nadie nace enseñado. Exigirnos conocer las reglas ocultas de un sector financiero privado es tan injusto como discriminar a una persona por no saber leer. La información real no puede esconderse en un texto diminuto que pasa a toda velocidad al fondo de la pantalla.
Firmo esta petición para exigir al Gobierno una reforma urgente en las leyes de publicidad y consumo. Queremos que las aseguradoras tengan la obligación por ley de:
Reconocer el derecho de los pacientes graves a acceder a mecanismos de contratación transparentes para segundas opiniones o coberturas de protección familiar.
Avisar claramente en sus anuncios masivos de televisión y radio que excluyen y rechazan a las personas con enfermedades preexistentes.
Mostrar de forma transparente el rango de precios real según la edad, prohibiendo el uso engañoso de la palabra "desde" para ganchos publicitarios imposibles.
No permitamos que sigan jugando con la salud, la desesperación y la falta de información de la gente. Yo ya he iniciado este camino y pienso dejarlo bien encaminado para que alguien pueda seguirlo y culminarlo si yo me quedo en el trayecto. ¡Firma y comparte por la dignidad de todas las familias!
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Petición creada en 7 de septiembre de 2026