

Exigimos a Mekorot que se retire de Honduras y Latinoamérica
El problema
¡FUERA MEKOROT DE HONDURAS Y DE LATINOAMÉRICA!
¡EL AGUA ES DEL PUEBLO, NO DE LAS EMPRESAS!
Desde Tegucigalpa y Comayagüela nos sumamos a la resistencia latinoamericana contra la expansión de Mekorot, la empresa estatal israelí de agua. Desde nuestros barrios, colonias y comunidades levantamos la voz: ¡No aceptamos que negocien nuestro futuro hídrico a espaldas del pueblo!
Rechazamos los acercamientos que ha mencionado el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, con esta empresa. Exigimos saber qué se está negociando, qué compromisos existen y por qué se pretende abrirle las puertas a una compañía cuyo papel en los territorios palestinos ocupados ha sido objeto de graves denuncias internacionales.
PARA MEKOROT: EL AGUA TAMBIÉN ES UN INSTRUMENTO DE DOMINACIÓN
En Palestina, organizaciones de derechos humanos han documentado las consecuencias del control y la distribución desigual del agua.
Human Rights Watch documentó interrupciones del suministro a Gaza mediante las tuberías operadas por Mekorot después de octubre de 2023, en medio de una catástrofe humanitaria.
Amnistía Internacional ha denunciado la desigualdad en el acceso al agua entre la población palestina y los asentamientos israelíes.
La organización palestina Al-Haq también documentó reducciones del suministro de Mekorot a comunidades palestinas, mientras asentamientos israelíes recibían agua.
En Argentina, comunidades indígenas y organizaciones sociales cuestionaron los acuerdos con Mekorot por la falta de transparencia y la exclusión de las comunidades de las decisiones sobre sus recursos hídricos.
En Chile, se presentaron denuncias ante la Contraloría por cuestionamientos a la contratación de Mekorot en la región del Biobío.
En República Dominicana, organizaciones socioambientales cuestionaron el acuerdo para elaborar el Plan Hídrico Nacional, especialmente por sus condiciones contractuales y de confidencialidad.
No son preocupaciones inventadas: son denuncias, investigaciones y cuestionamientos que obligan a nuestros gobiernos a rendir cuentas.
EL AGUA TAMBIÉN ES UNA LUCHA DE CLASE
La falta de agua no golpea a todxs por igual.
Mientras los sectores con mayores recursos pueden comprar agua, instalar cisternas y contratar servicios privados, las familias trabajadoras, los barrios populares y las comunidades empobrecidas cargan con las consecuencias de los racionamientos y el desabastecimiento.
Y dentro de esa desigualdad, las mujeres sufren una carga especialmente pesada. Son millones las que deben organizar el abastecimiento doméstico, almacenar agua, recorrer distancias para conseguirla y sostener las tareas de cuidado en condiciones de escasez.
Cuando falta agua, no solamente se afecta la economía de una familia: se multiplica el trabajo no remunerado de las mujeres, se compromete la salud y se deteriora la vida comunitaria.
Por eso defender el agua también es defender a la clase trabajadora, a las mujeres, a las comunidades empobrecidas y a quienes históricamente han sido excluidos de las decisiones.
No queremos que la crisis hídrica se convierta en una oportunidad de negocio para empresas. Queremos inversión pública, justicia social, protección de las fuentes y agua para todas y todos.
NUESTRAS TRES EXIGENCIAS
1. ¡FUERA MEKOROT DE LATINOAMÉRICA!
Exigimos detener su expansión, suspender nuevos contratos y revisar los acuerdos existentes. Que los gobiernos latinoamericanos pongan fin a sus relaciones contractuales con la empresa. ¡No queremos a Mekorot en Honduras ni en ningún territorio de nuestra América!
2. ¡NINGÚN ACUERDO A ESPALDAS DEL PUEBLO!
Exigimos a Juan Diego Zelaya y a las autoridades involucradas publicar todas las reuniones, propuestas, comunicaciones y compromisos con Mekorot. No aceptamos negociaciones secretas ni decisiones tomadas sin participación ciudadana.
3. ¡EL AGUA EN MANOS DEL PUEBLO!
Defendemos una gestión pública, democrática, comunitaria y transparente del agua. Los barrios, colonias, juntas de agua, comunidades indígenas, mujeres y organizaciones populares deben tener voz y decisión sobre sus recursos hídricos.
¡NUESTRA AGUA NO ESTÁ EN VENTA!
Esta lucha no comienza en Honduras. Es parte de una resistencia latinoamericana e internacional por la soberanía de los pueblos, la justicia social y el derecho humano al agua.
Desde Tegucigalpa y Comayagüela nos sumamos a esa lucha. Nos solidarizamos con Palestina y con todas las comunidades que defienden su agua frente a la desigualdad, la explotación y los intereses empresariales.
¡EL AGUA NO SE VENDE, SE DEFIENDE!
¡EL AGUA ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO!
¡FUERA MEKOROT DE HONDURAS!
¡FUERA MEKOROT DE LATINOAMÉRICA!
Firma y comparte esta petición. Porque el agua es vida, y la vida no puede estar al servicio del capital.

1962
El problema
¡FUERA MEKOROT DE HONDURAS Y DE LATINOAMÉRICA!
¡EL AGUA ES DEL PUEBLO, NO DE LAS EMPRESAS!
Desde Tegucigalpa y Comayagüela nos sumamos a la resistencia latinoamericana contra la expansión de Mekorot, la empresa estatal israelí de agua. Desde nuestros barrios, colonias y comunidades levantamos la voz: ¡No aceptamos que negocien nuestro futuro hídrico a espaldas del pueblo!
Rechazamos los acercamientos que ha mencionado el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, con esta empresa. Exigimos saber qué se está negociando, qué compromisos existen y por qué se pretende abrirle las puertas a una compañía cuyo papel en los territorios palestinos ocupados ha sido objeto de graves denuncias internacionales.
PARA MEKOROT: EL AGUA TAMBIÉN ES UN INSTRUMENTO DE DOMINACIÓN
En Palestina, organizaciones de derechos humanos han documentado las consecuencias del control y la distribución desigual del agua.
Human Rights Watch documentó interrupciones del suministro a Gaza mediante las tuberías operadas por Mekorot después de octubre de 2023, en medio de una catástrofe humanitaria.
Amnistía Internacional ha denunciado la desigualdad en el acceso al agua entre la población palestina y los asentamientos israelíes.
La organización palestina Al-Haq también documentó reducciones del suministro de Mekorot a comunidades palestinas, mientras asentamientos israelíes recibían agua.
En Argentina, comunidades indígenas y organizaciones sociales cuestionaron los acuerdos con Mekorot por la falta de transparencia y la exclusión de las comunidades de las decisiones sobre sus recursos hídricos.
En Chile, se presentaron denuncias ante la Contraloría por cuestionamientos a la contratación de Mekorot en la región del Biobío.
En República Dominicana, organizaciones socioambientales cuestionaron el acuerdo para elaborar el Plan Hídrico Nacional, especialmente por sus condiciones contractuales y de confidencialidad.
No son preocupaciones inventadas: son denuncias, investigaciones y cuestionamientos que obligan a nuestros gobiernos a rendir cuentas.
EL AGUA TAMBIÉN ES UNA LUCHA DE CLASE
La falta de agua no golpea a todxs por igual.
Mientras los sectores con mayores recursos pueden comprar agua, instalar cisternas y contratar servicios privados, las familias trabajadoras, los barrios populares y las comunidades empobrecidas cargan con las consecuencias de los racionamientos y el desabastecimiento.
Y dentro de esa desigualdad, las mujeres sufren una carga especialmente pesada. Son millones las que deben organizar el abastecimiento doméstico, almacenar agua, recorrer distancias para conseguirla y sostener las tareas de cuidado en condiciones de escasez.
Cuando falta agua, no solamente se afecta la economía de una familia: se multiplica el trabajo no remunerado de las mujeres, se compromete la salud y se deteriora la vida comunitaria.
Por eso defender el agua también es defender a la clase trabajadora, a las mujeres, a las comunidades empobrecidas y a quienes históricamente han sido excluidos de las decisiones.
No queremos que la crisis hídrica se convierta en una oportunidad de negocio para empresas. Queremos inversión pública, justicia social, protección de las fuentes y agua para todas y todos.
NUESTRAS TRES EXIGENCIAS
1. ¡FUERA MEKOROT DE LATINOAMÉRICA!
Exigimos detener su expansión, suspender nuevos contratos y revisar los acuerdos existentes. Que los gobiernos latinoamericanos pongan fin a sus relaciones contractuales con la empresa. ¡No queremos a Mekorot en Honduras ni en ningún territorio de nuestra América!
2. ¡NINGÚN ACUERDO A ESPALDAS DEL PUEBLO!
Exigimos a Juan Diego Zelaya y a las autoridades involucradas publicar todas las reuniones, propuestas, comunicaciones y compromisos con Mekorot. No aceptamos negociaciones secretas ni decisiones tomadas sin participación ciudadana.
3. ¡EL AGUA EN MANOS DEL PUEBLO!
Defendemos una gestión pública, democrática, comunitaria y transparente del agua. Los barrios, colonias, juntas de agua, comunidades indígenas, mujeres y organizaciones populares deben tener voz y decisión sobre sus recursos hídricos.
¡NUESTRA AGUA NO ESTÁ EN VENTA!
Esta lucha no comienza en Honduras. Es parte de una resistencia latinoamericana e internacional por la soberanía de los pueblos, la justicia social y el derecho humano al agua.
Desde Tegucigalpa y Comayagüela nos sumamos a esa lucha. Nos solidarizamos con Palestina y con todas las comunidades que defienden su agua frente a la desigualdad, la explotación y los intereses empresariales.
¡EL AGUA NO SE VENDE, SE DEFIENDE!
¡EL AGUA ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO!
¡FUERA MEKOROT DE HONDURAS!
¡FUERA MEKOROT DE LATINOAMÉRICA!
Firma y comparte esta petición. Porque el agua es vida, y la vida no puede estar al servicio del capital.

Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 29 de octubre de 2026