

En apoyo a la directora del Conservatorio de Barakaldo: dignidad y profesionalidad
El problema
La directora del Conservatorio Profesional Municipal de Música de Barakaldo está en el centro de una polémica que nos preocupa profundamente. Quienes conocemos su trabajo reconocemos su profesionalidad, su dedicación y la pasión con la que desempeña sus responsabilidades, que van mucho más allá del mero cumplimiento de un horario.
Hablamos de una mujer trabajadora, comprometida con su profesión, cuyo esfuerzo y dedicación merecen reconocimiento y respeto. No podemos ignorar las dificultades añadidas que supone para cualquier mujer ejercer responsabilidades profesionales y afrontar públicamente cuestionamientos sobre su trabajo. Defender su dignidad también significa reivindicar el derecho de las mujeres a desarrollar su labor sin hostigamiento, descalificaciones ni campañas de descrédito.
Su compromiso se refleja especialmente en su cercanía y empatía con el alumnado, en su mayoría menores de edad. La directora escucha sus necesidades y procura buscar soluciones prácticas, también en cuestiones de horarios y organización, para que ningún estudiante tenga que renunciar a la música por no encontrar una respuesta adecuada a sus circunstancias. Facilitar que un niño o una niña pueda continuar sus estudios musicales debería ser motivo de reconocimiento, no de enfrentamiento.
Nos preocupa que se publiquen informaciones basadas en testimonios anónimos sin contrastar suficientemente los hechos ni escuchar todas las versiones. El periodismo debe poder investigar, pero también debe actuar con rigor y responsabilidad, especialmente cuando está en juego la reputación profesional de una persona.
Asimismo, denunciamos la situación de hostilidad y descrédito que, según personas conocedoras de la realidad del centro, la directora viene soportando desde hace tiempo. Las discrepancias son legítimas; el acoso y el desgaste personal no deben normalizarse.
Por eso pedimos:
- Respeto a la dignidad personal y profesional de la directora.
- Rigor periodístico y verificación de las informaciones difundidas.
- Que se esclarezca, por los cauces legalmente adecuados, quién está detrás de las manifestaciones anónimas y que se compruebe el fundamento de las acusaciones.
- Que se investiguen los hechos y se determinen las responsabilidades que, en su caso, correspondan.
- Un entorno educativo basado en el respeto, el diálogo y la convivencia profesional.
Pedimos que se actúe con justicia, que la información se contraste y que nadie tenga que afrontar campañas de descrédito injustificado.
Firma y comparte esta petición. Defendamos la dignidad profesional, el reconocimiento del trabajo de las mujeres, el rigor informativo y el respeto a quienes dedican su esfuerzo a la educación y la cultura.
La directora del Conservatorio de Barakaldo no está sola.
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El problema
La directora del Conservatorio Profesional Municipal de Música de Barakaldo está en el centro de una polémica que nos preocupa profundamente. Quienes conocemos su trabajo reconocemos su profesionalidad, su dedicación y la pasión con la que desempeña sus responsabilidades, que van mucho más allá del mero cumplimiento de un horario.
Hablamos de una mujer trabajadora, comprometida con su profesión, cuyo esfuerzo y dedicación merecen reconocimiento y respeto. No podemos ignorar las dificultades añadidas que supone para cualquier mujer ejercer responsabilidades profesionales y afrontar públicamente cuestionamientos sobre su trabajo. Defender su dignidad también significa reivindicar el derecho de las mujeres a desarrollar su labor sin hostigamiento, descalificaciones ni campañas de descrédito.
Su compromiso se refleja especialmente en su cercanía y empatía con el alumnado, en su mayoría menores de edad. La directora escucha sus necesidades y procura buscar soluciones prácticas, también en cuestiones de horarios y organización, para que ningún estudiante tenga que renunciar a la música por no encontrar una respuesta adecuada a sus circunstancias. Facilitar que un niño o una niña pueda continuar sus estudios musicales debería ser motivo de reconocimiento, no de enfrentamiento.
Nos preocupa que se publiquen informaciones basadas en testimonios anónimos sin contrastar suficientemente los hechos ni escuchar todas las versiones. El periodismo debe poder investigar, pero también debe actuar con rigor y responsabilidad, especialmente cuando está en juego la reputación profesional de una persona.
Asimismo, denunciamos la situación de hostilidad y descrédito que, según personas conocedoras de la realidad del centro, la directora viene soportando desde hace tiempo. Las discrepancias son legítimas; el acoso y el desgaste personal no deben normalizarse.
Por eso pedimos:
- Respeto a la dignidad personal y profesional de la directora.
- Rigor periodístico y verificación de las informaciones difundidas.
- Que se esclarezca, por los cauces legalmente adecuados, quién está detrás de las manifestaciones anónimas y que se compruebe el fundamento de las acusaciones.
- Que se investiguen los hechos y se determinen las responsabilidades que, en su caso, correspondan.
- Un entorno educativo basado en el respeto, el diálogo y la convivencia profesional.
Pedimos que se actúe con justicia, que la información se contraste y que nadie tenga que afrontar campañas de descrédito injustificado.
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La directora del Conservatorio de Barakaldo no está sola.
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Petición creada en 25 de octubre de 2026