

Emma Cortez merece vivir con dignidad: Ayuda económica, salud y justicia para Emma
El problema
Emma Cortez merece vivir con dignidad: Ayuda económica, salud e investigación sobre su nacimiento
¿A quién va dirigida?
Ministerio de Desarrollo Social de Panamá (MIES), Programa Ángel Guardián, Hospital Santo Tomás y Defensoría del Pueblo de Panamá
Hola, somos Laura y Mattias y estamos prestando nuestra voz a Emma Cortez, con su autorización.
Emma tiene 28 años, es ciudadana panameña y vive con parálisis cerebral, una condición que afecta su movilidad y su capacidad para expresarse verbalmente con fluidez. Por eso, hoy nosotros transmitimos su mensaje.
Hace aproximadamente un año, Emma acudió al MIES para solicitar su ingreso al Programa Ángel Guardián. Pasaron alrededor de nueve meses sin recibir una respuesta concreta.
Su caso solo comenzó a recibir atención después de que su historia se hiciera pública en redes sociales. Aproximadamente dos meses después, recibió una llamada informándole que su solicitud había sido denegada.
Y su pregunta es muy sencilla: ¿Por qué?
Después de casi nueve meses de exponer públicamente su situación, Emma recibió ayuda material: alimentos, una nevera y un colchón. Ella lo agradeció, pero para ese momento ya había podido resolver algunas de esas necesidades por otros medios.
Lo que Emma realmente necesita no es una ayuda de un día. Necesita estabilidad.
Una persona con discapacidad no solo necesita alimentos o un artículo para el hogar. Necesita acceso a atención médica, medicamentos, especialistas, oportunidades laborales reales y, cuando su condición limita realmente su capacidad para trabajar, un respaldo económico que responda a su realidad.
Emma tiene procedimientos médicos pendientes. Conseguir un empleo ha sido extremadamente difícil debido a su condición.
¿Cómo se espera que una persona sea autosuficiente si por un lado se le niega una ayuda económica y por otro encuentra enormes obstáculos para conseguir trabajo?
Emprender puede ser una excelente alternativa para algunas personas, pero no puede presentarse como la solución para todas. No todas las discapacidades permiten salir a vender en la calle, permanecer horas bajo el sol o exponerse diariamente a riesgos para la salud y la seguridad.
Emma no está diciendo que quiera vivir sin hacer nada. Lo que está diciendo es que las oportunidades y las ayudas deben adaptarse a la realidad de cada persona. La inclusión no puede quedarse solo en discursos, tiene que traducirse en oportunidades reales.
Emma también pide que se investigue su nacimiento en el Hospital Santo Tomás.
Según lo que su madre le ha relatado durante toda su vida, su nacimiento tuvo serias complicaciones. Su madre tenía conocimiento de que debía practicársele una cesárea, sin embargo, según su relato, se continuó intentando un parto vaginal.
Al momento del nacimiento, Emma habría nacido con falta de oxígeno y tuvo que ser reanimada porque estaba en riesgo de morir.
No estamos afirmando de antemano que existió negligencia médica. Lo que Emma busca es que su caso sea investigado de manera seria y profesional, revisando su expediente clínico y toda la documentación que aún pueda obtenerse.
Para Emma no se trata solo de buscar una compensación. Se trata de conocer la verdad sobre lo que ocurrió el día de su nacimiento y entender por qué ha tenido que vivir 28 años con limitaciones que afectan prácticamente todas las áreas de su vida.
Si algún abogado especialista en salud desea asesorarla de forma voluntaria, Emma estará encantada de ponerse en contacto.
Por eso, con esta petición exigimos:
- Que el MIES revise nuevamente el caso de Emma Cortez y explique de forma clara y por escrito por qué fue denegado su ingreso al Programa Ángel Guardián.
- Que se le garantice acceso a atención médica, medicamentos y especialistas, incluyendo sus procedimientos médicos pendientes.
- Que se evalúe un respaldo económico digno y permanente, acorde a su discapacidad y a su realidad, no una ayuda temporal.
- Que se investigue de forma seria e independiente lo ocurrido durante su nacimiento en el Hospital Santo Tomás, con acceso a su expediente clínico.
- Que las personas con discapacidad en Panamá no tengan que suplicar ni hacerse virales para ser escuchadas.
Las personas con discapacidad no están pidiendo lujos ni privilegios. Están pidiendo dignidad, salud, oportunidades y una ayuda que corresponda a su realidad.
Firma y comparte. Tu firma es la voz de Emma.

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El problema
Emma Cortez merece vivir con dignidad: Ayuda económica, salud e investigación sobre su nacimiento
¿A quién va dirigida?
Ministerio de Desarrollo Social de Panamá (MIES), Programa Ángel Guardián, Hospital Santo Tomás y Defensoría del Pueblo de Panamá
Hola, somos Laura y Mattias y estamos prestando nuestra voz a Emma Cortez, con su autorización.
Emma tiene 28 años, es ciudadana panameña y vive con parálisis cerebral, una condición que afecta su movilidad y su capacidad para expresarse verbalmente con fluidez. Por eso, hoy nosotros transmitimos su mensaje.
Hace aproximadamente un año, Emma acudió al MIES para solicitar su ingreso al Programa Ángel Guardián. Pasaron alrededor de nueve meses sin recibir una respuesta concreta.
Su caso solo comenzó a recibir atención después de que su historia se hiciera pública en redes sociales. Aproximadamente dos meses después, recibió una llamada informándole que su solicitud había sido denegada.
Y su pregunta es muy sencilla: ¿Por qué?
Después de casi nueve meses de exponer públicamente su situación, Emma recibió ayuda material: alimentos, una nevera y un colchón. Ella lo agradeció, pero para ese momento ya había podido resolver algunas de esas necesidades por otros medios.
Lo que Emma realmente necesita no es una ayuda de un día. Necesita estabilidad.
Una persona con discapacidad no solo necesita alimentos o un artículo para el hogar. Necesita acceso a atención médica, medicamentos, especialistas, oportunidades laborales reales y, cuando su condición limita realmente su capacidad para trabajar, un respaldo económico que responda a su realidad.
Emma tiene procedimientos médicos pendientes. Conseguir un empleo ha sido extremadamente difícil debido a su condición.
¿Cómo se espera que una persona sea autosuficiente si por un lado se le niega una ayuda económica y por otro encuentra enormes obstáculos para conseguir trabajo?
Emprender puede ser una excelente alternativa para algunas personas, pero no puede presentarse como la solución para todas. No todas las discapacidades permiten salir a vender en la calle, permanecer horas bajo el sol o exponerse diariamente a riesgos para la salud y la seguridad.
Emma no está diciendo que quiera vivir sin hacer nada. Lo que está diciendo es que las oportunidades y las ayudas deben adaptarse a la realidad de cada persona. La inclusión no puede quedarse solo en discursos, tiene que traducirse en oportunidades reales.
Emma también pide que se investigue su nacimiento en el Hospital Santo Tomás.
Según lo que su madre le ha relatado durante toda su vida, su nacimiento tuvo serias complicaciones. Su madre tenía conocimiento de que debía practicársele una cesárea, sin embargo, según su relato, se continuó intentando un parto vaginal.
Al momento del nacimiento, Emma habría nacido con falta de oxígeno y tuvo que ser reanimada porque estaba en riesgo de morir.
No estamos afirmando de antemano que existió negligencia médica. Lo que Emma busca es que su caso sea investigado de manera seria y profesional, revisando su expediente clínico y toda la documentación que aún pueda obtenerse.
Para Emma no se trata solo de buscar una compensación. Se trata de conocer la verdad sobre lo que ocurrió el día de su nacimiento y entender por qué ha tenido que vivir 28 años con limitaciones que afectan prácticamente todas las áreas de su vida.
Si algún abogado especialista en salud desea asesorarla de forma voluntaria, Emma estará encantada de ponerse en contacto.
Por eso, con esta petición exigimos:
- Que el MIES revise nuevamente el caso de Emma Cortez y explique de forma clara y por escrito por qué fue denegado su ingreso al Programa Ángel Guardián.
- Que se le garantice acceso a atención médica, medicamentos y especialistas, incluyendo sus procedimientos médicos pendientes.
- Que se evalúe un respaldo económico digno y permanente, acorde a su discapacidad y a su realidad, no una ayuda temporal.
- Que se investigue de forma seria e independiente lo ocurrido durante su nacimiento en el Hospital Santo Tomás, con acceso a su expediente clínico.
- Que las personas con discapacidad en Panamá no tengan que suplicar ni hacerse virales para ser escuchadas.
Las personas con discapacidad no están pidiendo lujos ni privilegios. Están pidiendo dignidad, salud, oportunidades y una ayuda que corresponda a su realidad.
Firma y comparte. Tu firma es la voz de Emma.

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Petición creada en 2 de noviembre de 2026