
El Everest no es un basurero/Everest Is Not a Garbage Dump
La causa
(El texto en inglés esta más abajo/The English text is below)
El Everest está siendo contaminado con heces, orina, plásticos, equipos abandonados y otros residuos. Los trabajadores sherpas arriesgan sus vidas para sostener una industria turística que no es esencial y que daña un ecosistema extremadamente frágil.
Pedimos a Nepal y China que suspendan la escalada comercial en el Everest y permitan únicamente actividades de investigación, conservación, limpieza y rescate.
Tras conocer relatos recientes de alpinistas, guías y trabajadores de la montaña, descubrí una realidad desgarradora: el Everest se ha convertido en un vertedero a gran altitud. A más de 8.000 metros, donde la falta de oxígeno y las condiciones extremas hacen que cualquier tarea sea peligrosa, todavía pueden encontrarse cuerpos, cuerdas, tiendas de campaña, bombonas de oxígeno, envases, latas, plásticos y residuos humanos acumulados durante años.
El problema no es solamente estético. La basura y los desechos permanecen atrapados en la nieve y el hielo, y el deshielo puede transportar contaminantes hacia los cursos de agua que abastecen a comunidades de la región. Además, cada campaña de limpieza obliga a los sherpas y a otros trabajadores locales a asumir riesgos enormes para retirar los residuos que dejan las expediciones.
Es importante reconocer que ya existen algunas medidas: controles de permisos, depósitos económicos, campañas de limpieza, obligación de retirar determinados residuos, bolsas para transportar desechos humanos y normas para responsabilizar a las expediciones. Nepal y China también han realizado operaciones para retirar basura y cuerpos de la montaña.
Pero debemos preguntarnos: ¿son suficientes? Si las medidas fueran suficientes, el Everest no seguiría acumulando residuos, los trabajadores no tendrían que arriesgar sus vidas para limpiar la montaña y las expediciones no continuarían dejando una huella tan profunda en un entorno tan vulnerable. Las normas actuales necesitan una aplicación mucho más estricta y una supervisión independiente.
Por eso pedimos:
1. Suspender los permisos para ascensos turísticos y comerciales, al menos hasta completar una limpieza y evaluación ambiental rigurosas.
2. Permitir únicamente actividades científicas, de conservación, rescate y limpieza bajo controles estrictos. 3. Coordinar medidas obligatorias entre Nepal y China para impedir que las restricciones de un lado sean eludidas por el otro.
4. Exigir a cada expedición la retirada de todos sus equipos y residuos, incluidos los desechos humanos. Aumentar significativamente los depósitos y aplicar sanciones reales a las empresas y escaladores que incumplan.
5. Responsabilizar a las agencias comerciales, no solamente a los trabajadores o clientes individuales.
6. Proteger a los sherpas y demás trabajadores locales de presiones que los obliguen a asumir riesgos mortales.
7. Crear un plan permanente de restauración, vigilancia y protección de los glaciares y cursos de agua.
Cerrar temporalmente el Everest al turismo comercial permitiría limpiar la montaña, evaluar el daño acumulado y establecer reglas que realmente puedan cumplirse. También daría tiempo para desarrollar alternativas económicas más seguras y sostenibles para las comunidades locales.
El Everest no es un trofeo, no es demostrarse así mismo cuando solo es el ego, no es un escenario para demostrar riqueza ni un producto turístico ilimitado. ES UN ECOSISTEMA, un patrimonio natural y un lugar sagrado para los pueblos que viven a su alrededor. Las medidas actuales son un comienzo, pero un comienzo no basta cuando el problema continúa creciendo. La experiencia personal y el prestigio de unos pocos no pueden estar por encima de la seguridad de los trabajadores, la salud de las comunidades ni la protección de la montaña.
Firma esta petición para exigir acciones reales, verificables y decisivas antes de que el daño sea irreversible.
Mount Everest is being polluted by human waste, urine, plastic, abandoned equipment, and other debris. Sherpa workers risk their lives to sustain a tourism industry that is not essential and that damages an extremely fragile ecosystem.
We call on Nepal and China to suspend commercial climbing on Mount Everest and allow only research, conservation, cleanup, and rescue activities.
After learning about recent accounts from climbers, guides, and mountain workers, I discovered a heartbreaking reality: Everest has become a high-altitude garbage dump. Above 8,000 meters, where the lack of oxygen and extreme conditions make every task dangerous, bodies, ropes, torn tents, used oxygen canisters, containers, cans, plastics, and human waste can still be found—much of it accumulated over many years.
This problem is not merely an aesthetic one. Garbage and human waste remain trapped in snow and ice, and melting water can carry pollutants into streams that supply communities in the region. In addition, every cleanup operation forces Sherpas and other local workers to take enormous risks to remove the waste left behind by expeditions.
It is important to acknowledge that some measures already exist: permit controls, financial deposits, cleanup campaigns, requirements to remove certain types of waste, bags for carrying human waste, and rules holding expeditions accountable. Nepal and China have also carried out operations to remove garbage and bodies from the mountain.
But we must ask: Are these measures enough?
If they were enough, Everest would not continue accumulating waste. Workers would not have to risk their lives to clean the mountain, and expeditions would not continue leaving such a deep mark on an already vulnerable environment.
Current regulations require much stricter enforcement and independent oversight.
Therefore, we demand:
Suspend permits for tourist and commercial climbs, at least until a thorough cleanup and environmental assessment have been completed.
Allow only scientific, conservation, rescue, and cleanup activities under strict supervision.
Coordinate mandatory measures between Nepal and China so that restrictions on one side cannot be bypassed through the other.
Require every expedition to remove all of its equipment and waste, including human waste. Financial deposits must be substantially increased, and meaningful penalties must be imposed on companies and climbers who violate the rules.
Hold commercial agencies accountable, rather than placing responsibility only on individual workers or clients.
Protect Sherpas and other local workers from pressure to take life-threatening risks.
Create a permanent restoration, monitoring, and protection plan for the glaciers and waterways.
Temporarily closing Everest to commercial tourism would allow time to clean the mountain, assess the accumulated damage, and establish rules that can actually be enforced. It would also create an opportunity to develop safer and more sustainable economic alternatives for local communities.
Everest is not a trophy. It is not a test of personal worth when the motivation is merely ego. It is not a stage for displaying wealth, nor an unlimited tourism product.
It is an ecosystem, a natural heritage site, and a sacred place for the communities who live around it.
Current measures are a beginning, but a beginning is not enough when the problem continues to grow. The personal ambitions and prestige of a few cannot be placed above the safety of workers, the health of local communities, or the protection of the mountain.
Sign this petition to demand real, verifiable, and decisive action before the damage becomes irreversible.
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La causa
(El texto en inglés esta más abajo/The English text is below)
El Everest está siendo contaminado con heces, orina, plásticos, equipos abandonados y otros residuos. Los trabajadores sherpas arriesgan sus vidas para sostener una industria turística que no es esencial y que daña un ecosistema extremadamente frágil.
Pedimos a Nepal y China que suspendan la escalada comercial en el Everest y permitan únicamente actividades de investigación, conservación, limpieza y rescate.
Tras conocer relatos recientes de alpinistas, guías y trabajadores de la montaña, descubrí una realidad desgarradora: el Everest se ha convertido en un vertedero a gran altitud. A más de 8.000 metros, donde la falta de oxígeno y las condiciones extremas hacen que cualquier tarea sea peligrosa, todavía pueden encontrarse cuerpos, cuerdas, tiendas de campaña, bombonas de oxígeno, envases, latas, plásticos y residuos humanos acumulados durante años.
El problema no es solamente estético. La basura y los desechos permanecen atrapados en la nieve y el hielo, y el deshielo puede transportar contaminantes hacia los cursos de agua que abastecen a comunidades de la región. Además, cada campaña de limpieza obliga a los sherpas y a otros trabajadores locales a asumir riesgos enormes para retirar los residuos que dejan las expediciones.
Es importante reconocer que ya existen algunas medidas: controles de permisos, depósitos económicos, campañas de limpieza, obligación de retirar determinados residuos, bolsas para transportar desechos humanos y normas para responsabilizar a las expediciones. Nepal y China también han realizado operaciones para retirar basura y cuerpos de la montaña.
Pero debemos preguntarnos: ¿son suficientes? Si las medidas fueran suficientes, el Everest no seguiría acumulando residuos, los trabajadores no tendrían que arriesgar sus vidas para limpiar la montaña y las expediciones no continuarían dejando una huella tan profunda en un entorno tan vulnerable. Las normas actuales necesitan una aplicación mucho más estricta y una supervisión independiente.
Por eso pedimos:
1. Suspender los permisos para ascensos turísticos y comerciales, al menos hasta completar una limpieza y evaluación ambiental rigurosas.
2. Permitir únicamente actividades científicas, de conservación, rescate y limpieza bajo controles estrictos. 3. Coordinar medidas obligatorias entre Nepal y China para impedir que las restricciones de un lado sean eludidas por el otro.
4. Exigir a cada expedición la retirada de todos sus equipos y residuos, incluidos los desechos humanos. Aumentar significativamente los depósitos y aplicar sanciones reales a las empresas y escaladores que incumplan.
5. Responsabilizar a las agencias comerciales, no solamente a los trabajadores o clientes individuales.
6. Proteger a los sherpas y demás trabajadores locales de presiones que los obliguen a asumir riesgos mortales.
7. Crear un plan permanente de restauración, vigilancia y protección de los glaciares y cursos de agua.
Cerrar temporalmente el Everest al turismo comercial permitiría limpiar la montaña, evaluar el daño acumulado y establecer reglas que realmente puedan cumplirse. También daría tiempo para desarrollar alternativas económicas más seguras y sostenibles para las comunidades locales.
El Everest no es un trofeo, no es demostrarse así mismo cuando solo es el ego, no es un escenario para demostrar riqueza ni un producto turístico ilimitado. ES UN ECOSISTEMA, un patrimonio natural y un lugar sagrado para los pueblos que viven a su alrededor. Las medidas actuales son un comienzo, pero un comienzo no basta cuando el problema continúa creciendo. La experiencia personal y el prestigio de unos pocos no pueden estar por encima de la seguridad de los trabajadores, la salud de las comunidades ni la protección de la montaña.
Firma esta petición para exigir acciones reales, verificables y decisivas antes de que el daño sea irreversible.
Mount Everest is being polluted by human waste, urine, plastic, abandoned equipment, and other debris. Sherpa workers risk their lives to sustain a tourism industry that is not essential and that damages an extremely fragile ecosystem.
We call on Nepal and China to suspend commercial climbing on Mount Everest and allow only research, conservation, cleanup, and rescue activities.
After learning about recent accounts from climbers, guides, and mountain workers, I discovered a heartbreaking reality: Everest has become a high-altitude garbage dump. Above 8,000 meters, where the lack of oxygen and extreme conditions make every task dangerous, bodies, ropes, torn tents, used oxygen canisters, containers, cans, plastics, and human waste can still be found—much of it accumulated over many years.
This problem is not merely an aesthetic one. Garbage and human waste remain trapped in snow and ice, and melting water can carry pollutants into streams that supply communities in the region. In addition, every cleanup operation forces Sherpas and other local workers to take enormous risks to remove the waste left behind by expeditions.
It is important to acknowledge that some measures already exist: permit controls, financial deposits, cleanup campaigns, requirements to remove certain types of waste, bags for carrying human waste, and rules holding expeditions accountable. Nepal and China have also carried out operations to remove garbage and bodies from the mountain.
But we must ask: Are these measures enough?
If they were enough, Everest would not continue accumulating waste. Workers would not have to risk their lives to clean the mountain, and expeditions would not continue leaving such a deep mark on an already vulnerable environment.
Current regulations require much stricter enforcement and independent oversight.
Therefore, we demand:
Suspend permits for tourist and commercial climbs, at least until a thorough cleanup and environmental assessment have been completed.
Allow only scientific, conservation, rescue, and cleanup activities under strict supervision.
Coordinate mandatory measures between Nepal and China so that restrictions on one side cannot be bypassed through the other.
Require every expedition to remove all of its equipment and waste, including human waste. Financial deposits must be substantially increased, and meaningful penalties must be imposed on companies and climbers who violate the rules.
Hold commercial agencies accountable, rather than placing responsibility only on individual workers or clients.
Protect Sherpas and other local workers from pressure to take life-threatening risks.
Create a permanent restoration, monitoring, and protection plan for the glaciers and waterways.
Temporarily closing Everest to commercial tourism would allow time to clean the mountain, assess the accumulated damage, and establish rules that can actually be enforced. It would also create an opportunity to develop safer and more sustainable economic alternatives for local communities.
Everest is not a trophy. It is not a test of personal worth when the motivation is merely ego. It is not a stage for displaying wealth, nor an unlimited tourism product.
It is an ecosystem, a natural heritage site, and a sacred place for the communities who live around it.
Current measures are a beginning, but a beginning is not enough when the problem continues to grow. The personal ambitions and prestige of a few cannot be placed above the safety of workers, the health of local communities, or the protection of the mountain.
Sign this petition to demand real, verifiable, and decisive action before the damage becomes irreversible.
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Petición creada en 25 de septiembre de 2026