
Detener la termoeléctrica en nuestra región
La causa
Los habitantes de nuestra región nos encontramos en un momento crítico. El proyecto para instalar una planta termoeléctrica amenaza con cambiar radicalmente nuestra calidad de vida. Vivimos del agua que emana de nuestros mantos acuíferos y del aire limpio que respiramos cada día. Este proyecto no solo representa un riesgo medioambiental, sino que pone en juego la salud y el bienestar de miles de familias, agricultores y ejidatarios.
Las plantas termoeléctricas son conocidas por su elevado consumo de agua y las emisiones contaminantes que producen. El agua es un recurso vital para nuestra comunidad, nuestros cultivos y nuestro ganado. Si este recurso llega a agotarse o contaminarse, podríamos enfrentarnos a una crisis sin precedentes. Además, el aumento de las emisiones podría deteriorar la calidad del aire, incrementando las enfermedades respiratorias y afectando a las generaciones futuras.
Hay alternativas más limpias y sostenibles para satisfacer nuestras necesidades energéticas. Por ejemplo, el uso de energías renovables como la solar o la eólica, que no solo son más respetuosas con el medio ambiente, sino que también son cada vez más viables económicamente. Otras regiones han implementado con éxito estas alternativas y han prosperado sin poner en riesgo sus recursos naturales.
Es imperativo que nuestras autoridades prioricen la salud y el bienestar de su población sobre los intereses corporativos. Exigimos que se tomen en cuenta estas preocupaciones y que se busquen opciones sustentables que no traicionen a quienes habitamos esta región.
Tu firma en esta petición es crucial para enviar un fuerte mensaje a quienes tienen el poder de decidir sobre el futuro de nuestra región. Únete a nosotros y defiende el agua, el aire y la salud de nuestra comunidad. ¡Firma la petición y ayúdanos a detener la termoeléctrica!

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La causa
Los habitantes de nuestra región nos encontramos en un momento crítico. El proyecto para instalar una planta termoeléctrica amenaza con cambiar radicalmente nuestra calidad de vida. Vivimos del agua que emana de nuestros mantos acuíferos y del aire limpio que respiramos cada día. Este proyecto no solo representa un riesgo medioambiental, sino que pone en juego la salud y el bienestar de miles de familias, agricultores y ejidatarios.
Las plantas termoeléctricas son conocidas por su elevado consumo de agua y las emisiones contaminantes que producen. El agua es un recurso vital para nuestra comunidad, nuestros cultivos y nuestro ganado. Si este recurso llega a agotarse o contaminarse, podríamos enfrentarnos a una crisis sin precedentes. Además, el aumento de las emisiones podría deteriorar la calidad del aire, incrementando las enfermedades respiratorias y afectando a las generaciones futuras.
Hay alternativas más limpias y sostenibles para satisfacer nuestras necesidades energéticas. Por ejemplo, el uso de energías renovables como la solar o la eólica, que no solo son más respetuosas con el medio ambiente, sino que también son cada vez más viables económicamente. Otras regiones han implementado con éxito estas alternativas y han prosperado sin poner en riesgo sus recursos naturales.
Es imperativo que nuestras autoridades prioricen la salud y el bienestar de su población sobre los intereses corporativos. Exigimos que se tomen en cuenta estas preocupaciones y que se busquen opciones sustentables que no traicionen a quienes habitamos esta región.
Tu firma en esta petición es crucial para enviar un fuerte mensaje a quienes tienen el poder de decidir sobre el futuro de nuestra región. Únete a nosotros y defiende el agua, el aire y la salud de nuestra comunidad. ¡Firma la petición y ayúdanos a detener la termoeléctrica!

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Petición creada en 15 de octubre de 2026