

Ya somos más de 65.000 en haber firmado la petición.
No debemos cejar en nuestro empeño. Al contrario tenemos que redoblar de esfuerzos para amplificar el movimiento.
En una semana, ya hemos logrado reunir más de 65.000 firmas para exigir salvar la vida de los niños ucranianos deportados a Rusia, interpelando a los jefes de Estado y de Gobierno europeos para que intervengan públicamente sobre ese tema.
Nuestra iniciativa ciudadana y moral ha tenido un eco importante en el recinto de las Naciones Unidas. Durante una sesión del Consejo de Seguridad que tuvo lugar el 7 de septiembre, la subsecretaria general encargada de los derechos humanos, Ilze Brands Kehris, declaró: “Existen acusaciones creíbles de desplazamientos forzados de niños no acompañados hacia el territorio ocupado por Rusia o hacia la misma Federación de Rusia. Estamos preocupados por el hecho de que las autoridades rusas hayan adoptado un proceso simplificado para otorgarles la nacionalidad rusa a los niños que no están bajo la custodia de sus padres y de que esos niños sean susceptibles de ser adoptados por familias rusas.”
La denegación y la mentira siendo el modo de comunicación habitual del Kremlin, el embajador ruso en la ONU Vasili Nebenza rechazó todas las acusaciones, calificadas de “leyenda” en su declaración. Sin embargo, las informaciones están perfectamente documentadas. Cuestionan la administración de Putin a su más alto nivel y acusan directamente a la Comisaria para los derechos de los niños del presidente de la Federación de Rusia. Véase https://www.leshumanites-media.com/post/maintenant-ils-sont-%C3%A0-nous-russie-et-vol-d-enfants-les-preuves-du-trafic
Se trata de un sistema de secuestro de niños, seguido de un proceso de adopción y de rusificación, llevado a cabo por los depredadores rusos, que empieza a ser revelado. Como lo subraya la declaración tan cínica de Elena Zaitseva, jefa del departamento de tutela y de protección de menores en el departamento de trabajo y de protección social de Moscú, al referirse a los niños deportados del Donbass y de Mariupol: “Ahora son nuestros”.
Nadie podrá decir que no sabía.
Es intolerable. Y no hay ninguna razón para tolerarlo.
Nuestra petición avanza. Les agradecemos a todos los que ya la han firmado. Seguiremos informando sobre nuestras próximas iniciativas comunes.