
Ayer, durante los trabajos de asfaltado en el Camino de los Frailes o, como le se conoce popularmente, el "Camino de las Tinieblas", por su falta de iluminación, un motorista sufrió un accidente por no ver el desnivel existente entre una capa de asfalto recién tendida y el firme original. Afortunadamente, el accidentado salió ileso.
Según avanzan los trabajos de asfaltado, parece que no se va a hacer nada por eliminar el estrechamiento que se produce al final del camino, justo antes de la entrada a Las Dunas, que seguirá siendo una fuente de inseguridad y riesgo. Todo apunta a que tampoco van a construirse aceras ni instalarse luminarias como sí hizo el Ayuntamiento de Salamanca en la parte que le toca. Si ahí se acaba la intervención, todo estará igual en unos pocos años y se habrá desaprovechado una buena oportunidad para adecentar de una vez por todas esa parte del trazado.