Petition Closed

Jorge Shaw, un joven empresario malagueño, está desesperado por recuperar a sus hijos. Sus cuatro pequeños (Carlota, de nueve años, Nico, de siete, Hugo de cuatro, y el pequeño Alex, de dos) han sido sacados ilegalmente de España por su madre y llevados a México en contra de su voluntad. Jorge lleva un año viviendo en México intentando luchar para recuperarlos y que vuelvan a su país. Durante este tiempo no ha recibido ninguna ayuda del Gobierno o de la Justicia Española. Por favor, firma esta petición dirigida al Ministro de Justicia y al Ministro de Asuntos Exteriores y ayúdalo a traer a sus hijos de vuelta.

 Estas son las palabras del último llamamiento desesperado de Jorge:

Hace poco recibí la noticia de que gracias a una orden judicial mis hijos habían salido por fin de la casa de su madre y habían sido llevados a un albergue. Todos estábamos felices. Mi madre cogió el primer vuelo que pudo para venirse a México, con la esperanza de que por fin iba a ver a sus nietos de nuevo. Yo estaba feliz, ya que sabía que mis hijos estaban en un entorno agradable, tranquilo y saludable recibiendo terapia: volverían a la normalidad poco a poco y podrían estar conmigo con confianza y sin miedo.

Pero a los días de estar mis hijos en el albergue, y en contra de los Servicios Sociales y de la jueza familiar, los niños volvieron a la casa de la madre a causa de la decisión de un juez federal que decidió enmendar la orden de la jueza y la recomendación de los servicios sociales para llevar a los niños al Albergue de forma temporal.

La jueza familiar había dado la orden de separarlos de la madre por tres motivos: 

1º Por incumplir en veintinueve ocasiones el tiempo de convivencia de los pequeños con su padre: después de los apercibimientos, las dos multas y la orden de arresto, existía la obligación de separarlos de la madre.

2ª Tanto los informes psicológicos del servicio de protección de menores y familia en México como los emitidos por los psicólogos del juzgado avalaban la necesidad de que mis hijos recibiesen terapia para poder realizar una convivencias familiares saludables y tranquilas.

3ª La necesidad de asegurar a los niños antes de emitir la sentencia por incumplir el arraigo en repetidas ocasiones.

Ahora mis hijos están muy mal psicológicamente. En los días de convivencia Carlota me dice que ya no me quiere, que por mi culpa están en un orfanato. Nicolás cree que no soy su padre. Hugo solo llora: está bloqueado y aterrorizado. Solo Alex está a gusto y feliz conmigo, ya que por su corta edad no puede ser manipulado. Mientras tanto, la madre se sigue comportando de forma inaceptable incluso en los pocos ratos que tengo con ellos: tiene problemas con el alcohol y aparece en las convivencias acompañada de varios hombres que empiezan a gritar para poner nerviosos a mis hijos y para intimidarme a mí y a las psicólogas.

Mis hijos no tienen la culpa, sé perfectamente que están manipulados y amenazados y la madre tiene mucho miedo a que me quede solo con ellos por si se desmonta toda su película.  Su única defensa es maltratar a mis hijos para que declaren en mi contra sin importarle el daño que les cause. Lo peor de todo es ver el deterioro de mis hijos, tanto física como psicológicamente: el sufrimiento y el miedo se reflejan en sus caras.

En España, después de 18 meses sigue sin ofrecer soluciones, a pesar de que saben que mis hijos no están yendo al colegio, que son maltratados psicológicamente y físicamente, que fueron sacados de forma ilegal del país...   A pesar de la petición del fiscal, no ha querido firmar la orden de extradición de la madre. El juicio de familia estará visto para sentencia en un mes aproximadamente, después tendré la apelación de la sentencia, que serán dos o tres meses más, y finalmente cuando se emita la orden para dármelos habrá que esperar como mínimo un mes más. El amor por mis hijos lo puede todo, y podré seguir luchando todo este tiempo. Pero me duele que la justicia española no actúe de inmediato pidiendo la extradición de la persona que secuestró a mis hijos: parece que no les importa que cuatro niños españoles estén sufriendo y siendo maltratados. Si la Justicia española cumpliese la ley y firmase de una vez la extradición, en menos de un mes podríamos estar todos en casa de vuelta.

Ahora os pido vuestra ayuda, porque quizás entre todos podemos hacer que el el Gobierno y la Justicia recapaciten y actúen de inmediato para traer a mis hijos de vuelta. Muchas gracias.

   

Letter to
Gobierno, jueces y protector del menor español Gobierno, jueces y protector del menor
Defensor del menor Defensor del menor
Consul general de españa en mexico D. Miguel Angel Fernández de Mazarambroz
Que se firme la orden de extradicion y que vuelvan los cuatro menores españoles a su país.