Carta de apoyo a Colectivo Artístico Delight Lab ante amenazas a sus integrantes

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Ante amenazas y amedrentamientos que han recibido las y los integrantes de Delight Lab, por la proyección de luz del concepto "hambre", compartimos la siguiente:

Carta Abierta en apoyo a Delight Lab por amenazas que han recibido

Imaginen un mundo sin libertad, uno con cadenas y controles a cada paso que damos. Imaginen su creatividad restringida, incluso más, limiten su imaginación.

La Libertad de expresión está consagrada como un Derecho Fundamental en la Constitución y en tratados internacionales firmados y ratificados por Chile. Sin ir más lejos, podemos definir la noción de libertad artística como aquella libertad de imaginar, crear y distribuir expresiones culturales sin censura gubernamental, interferencia política o presiones de actores no estatales (UNESCO, 2019)

En este sentido, es cuestionable la abierta lesión a este derecho que está sufriendo Delight Lab, toda vez que están recibiendo amenazas por proyectar mensajes en un edificio a través de iluminación, incluso la empresa propietaria de dicho inmueble se ha jactado de eventuales acciones legales, aun cuando, su propiedad no se ha visto afectada de ninguna forma.

Bajo ningún criterio, la censura y las amenazas deben ser permitidas en un régimen democrático, pues la libertad de expresión desde los tiempos de Alexander Meiklejohn -gran teórico de este Derecho Fundamental- se ha considerado en su dimensión material como como un elemento fundamental para la construcción democrática. 

Las expresiones y manifestaciones artístico culturales son una necesidad y no un lujo, que permite a cada uno desarrollar y expresar su humanidad (Farida Shaheed, ONU, 2019). Por lo tanto, una censura o amenaza a esto, es precisamente cercenar aspectos de nuestra esencia a través de intolerancia, violencia y autoritarismo. Así es como abunda sobre este punto la Declaración de Helsinki, al establecer que un ataque a la libertad de expresión cultural es una negación al derecho de todas las personas a debatir como individuos libres e iguales. 

Reprochamos y rechazamos abiertamente la persecución que sufren las y los integrantes de Delight Lab, por cuanto se busca acallar una manifestación artística, incluso, disponiendo de recursos para este efecto por parte de autoridades. La transmisión de un mensaje es el más puro ejercicio democrático y no hay una ilicitud separable de este acto como se ha tratado de imputar, ni un llamado a revueltas, como se busca interpretar, intentando aplicar el tradicional Test del riesgo y peligro del Juez Holmes en Estados Unidos. 

El arte, de por sí, es la vía de manifestarnos y ser personas, donde miremos hay una expresión, donde escuchemos hay sinfonías. No hay virtud en la censura, de manera que rechazamos que se busque extirpar un derecho esencial: la libertad de expresión.