Aplacemos la transición al instituto hasta los 14 años

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El problema

MINISTERIO DE EDUCACIÓN: Solicitud para retrasar la transición al instituto hasta los 14 años

Por una educación básica más continua durante la preadolescencia

En España, actualmente los alumnos pasan de Educación Primaria a Educación Secundaria Obligatoria (ESO) aproximadamente a los 12 años. La ESO comprende cuatro cursos, de 12 a 16 años.

Proponemos revisar esta organización y estudiar la posibilidad de mantener al alumnado en un entorno escolar de continuidad hasta los 14 años, trasladando el cambio de centro y de etapa que actualmente se produce al finalizar 6.º de Primaria, a la edad en la que se finaliza 2.º de ESO.

La propuesta no consiste en reducir la educación obligatoria ni en retrasar el acceso a los contenidos propios de la Educación Secundaria. Se trataría de mantener durante dos años más la continuidad del entorno educativo, del grupo de referencia y del acompañamiento escolar, incorporando progresivamente las características propias de la Secundaria y realizando el cambio al instituto a los 14 años.

¿Por qué planteamos esta propuesta?


1. La transición Primaria-Secundaria es un momento especialmente sensible
Una revisión científica publicada en 2026 analizó 46 estudios sobre el bienestar de los alumnos durante la transición de Primaria a Secundaria. Los autores concluyen que se trata de un periodo de especial vulnerabilidad, en el que pueden producirse cambios negativos en bienestar, motivación, rendimiento y vinculación con el centro.

La revisión señala que la transición implica simultáneamente cambios en el entorno físico, la organización pedagógica, el número de profesores, las relaciones sociales y las expectativas académicas. También encuentra que las relaciones con profesores, compañeros y familia y el sentimiento de pertenencia al centro tienen un papel fundamental en la adaptación.

Fuente: van der Zwet et al. (2026), A scoping review of the well-being of students across the primary-secondary school transition, Discover Psychology.

2. Un estudio longitudinal de más de 20.000 alumnos ha separado el efecto de la edad del efecto del cambio de colegio
Uno de los resultados científicos más relevantes encontrados recientemente procede de Australia Meridional.

En 2022 se produjo allí una reforma que adelantó el comienzo de la Secundaria de los 13-14 años a los 12-13. Esto creó una situación excepcional: dos grupos de alumnos de edades diferentes realizaron simultáneamente la transición a Secundaria.

Los investigadores pudieron analizar 20.910 alumnos y 104.800 observaciones longitudinales entre 2019 y 2025.

Durante los dos primeros años posteriores al cambio se observaron descensos del bienestar en los ocho dominios analizados. Los mayores descensos correspondieron al compromiso cognitivo y a la perseverancia.

Lo especialmente relevante es que los alumnos que cambiaron a Secundaria a los 12-13 años y los que lo hicieron a los 13-14 presentaron trayectorias adversas similares. Los autores concluyen que buena parte del deterioro observado parece estar relacionado con la propia transición escolar y no simplemente con hacerse mayores.

El estudio, por tanto, no demuestra que retrasar el cambio hasta los 14 años elimine el problema. Pero sí aporta una evidencia importante: el cambio de entorno escolar constituye un factor que merece ser considerado independientemente de la edad.

Fuente: Zhou et al. (2026), Well-being decline during adolescence: school transition as a predominant driver beyond age progression, Journal of Child Psychology and Psychiatry.

3. Los efectos de una mala transición pueden prolongarse durante años:
Un estudio longitudinal realizado en Escocia siguió a más de 2.000 alumnos desde los 11 años hasta los 18-19.

Después del primer año de Secundaria, la mayoría de los alumnos recordaba haber tenido dificultades de adaptación tanto al nuevo centro como al nuevo entorno social.

Los investigadores observaron que una peor adaptación escolar se asociaba a mayores niveles posteriores de síntomas depresivos y a un menor rendimiento académico. Una peor adaptación social se relacionaba con menor autoestima y mayor depresión. Algunos de estos efectos todavía eran observables a los 18-19 años.

Fuente: West, Sweeting & Young, Transition matters: pupils' experiences of the primary-secondary school transition in the West of Scotland and consequences for well-being and attainment.

4. En España existe una revisión científica específica sobre la transición a la ESO:  Investigadores de la Universidad de León realizaron una revisión sistemática de 80 estudios publicados entre 1985 y 2018.

Identificaron 70 variables relacionadas con la transición de Primaria a ESO, agrupadas en seis grandes ámbitos:

  • factores individuales;
  • familia;
  • características del alumno;
  • compañeros;
  • profesorado;
  • centro educativo.


Los autores describen la transición Primaria-ESO como uno de los cambios más complejos que experimenta el alumno a lo largo de su trayectoria académica y señalan la necesidad de identificar a los alumnos especialmente vulnerables.

Fuente: González-Rodríguez, Vieira y Vidal (2019), Variables que influyen en la transición de la Educación Primaria a la Educación Secundaria Obligatoria. Un modelo comprensivo, Bordón. Revista de Pedagogía, Universidad de León.

5. También existen investigaciones recientes realizadas en España:  Un estudio publicado en 2024 por investigadores de las universidades de Valencia, Oviedo y Autónoma de Barcelona analizó la transición Primaria-Secundaria en un centro educativo de Oviedo.

Los investigadores señalan que el paso a Secundaria implica simultáneamente cambios en el entorno escolar, las relaciones y las exigencias académicas.

En el centro estudiado, determinadas actuaciones educativas destinadas a reforzar las relaciones entre alumnos, familias y profesores, así como la continuidad y las redes de apoyo académico, facilitaron la transición y mejoraron el sentimiento de pertenencia.

Esto resulta especialmente relevante porque demuestra que la forma en que está organizada la transición tiene consecuencias educativas y que la continuidad de las relaciones y del apoyo puede mejorarla.

Fuente: Roca, Fernández, Troya y Flecha (2024), The effect of successful educational actions in transition from primary to secondary school, PLOS ONE. El estudio incluye investigadores de la Universidad de Oviedo.

6. En Castilla y León también se ha estudiado específicamente la transición 6.º de Primaria-1.º de ESO:  Una investigación publicada recientemente analizó a 169 estudiantes de cinco centros de Castilla y León y estudió la influencia del profesorado, el ambiente educativo, los estudios y el tiempo dedicado al estudio durante la transición de Primaria a Secundaria.

Es otra evidencia española de que la transición no depende exclusivamente de las capacidades individuales del alumno, sino también de factores relacionados con el entorno educativo.

7. Mantener la continuidad educativa hasta los 14 años no sería una anomalía europea:  Los sistemas educativos europeos presentan estructuras diferentes.

La revisión científica de 2026 señala que:

  • Finlandia mantiene una educación básica común durante nueve cursos y no diferencia itinerarios hasta aproximadamente los 15 años;
  • Italia mantiene una educación común hasta aproximadamente los 14 años y la elección de itinerario se produce entonces;
  • Otros países europeos también retrasan determinadas decisiones educativas.


La OCDE muestra asimismo que la edad de transición y la estructura de la educación secundaria inferior varían considerablemente entre países.

Por tanto, no existe un único modelo europeo de organización de la educación entre los 11 y los 14 años.

8. El modelo italiano demuestra que una estructura educativa hasta los 14 años es perfectamente compatible con un sistema europeo actual: Italia mantiene la educación secundaria inferior hasta aproximadamente los 14 años y es uno de los ejemplos estudiados en la literatura comparada sobre transición y diferenciación educativa. La revisión de 2026 señala que los alumnos italianos realizan a los 14 años la elección de itinerario posterior.

La cuestión, por tanto, no es volver literalmente al sistema educativo de hace décadas, sino preguntarnos si la organización española actual es la única forma posible de estructurar la educación entre los 12 y los 14 años.

La respuesta es no.

9. La propia historia educativa española demuestra que el cambio a los 12 años es relativamente reciente: La Ley General de Educación de 1970 establecía una Educación General Básica de ocho cursos, normalmente entre los 6 y los 13 años, seguida del Bachillerato a partir de los 14.

La LOGSE de 1990 reorganizó el sistema y trasladó el final de la enseñanza primaria de los 14 a los 12 años, estableciendo la ESO entre los 12 y los 16.

Por tanto, el modelo actual no es una consecuencia inevitable del desarrollo infantil, sino el resultado de una determinada decisión de organización del sistema educativo.

10. La modificación de la LOGSE tuvo consecuencias que merecen ser estudiadas: Un análisis económico de la reforma educativa española realizado por investigadores de la Universidad de Oviedo, Universitat Pompeu Fabra y FEDEA utilizó las diferencias regionales en la implantación de la LOGSE como estrategia de identificación.

Los autores encontraron que la reforma tuvo efectos diferentes según el sexo y que la eliminación de la antigua FP-I, destinada a alumnos de 14-16 años, tuvo efectos negativos sobre determinadas trayectorias educativas.

El estudio no permite concluir que la EGB fuera globalmente mejor que la ESO, ni demuestra que retrasar la ESO hasta los 14 años resolvería el abandono escolar. Sí demuestra, sin embargo, que los cambios en la estructura del sistema educativo pueden tener consecuencias importantes sobre las trayectorias académicas y el abandono escolar.

Fuente: Felgueroso, Gutiérrez-Domènech y Jiménez-Martín (2014), Dropout trends and educational reforms: the role of the LOGSE in Spain, IZA Journal of Labor Policy.

11. España ya está experimentando una solución parcial:  Existe actualmente un precedente especialmente relevante.

Desde el curso 2025/26, la Comunidad de Madrid permite que determinados colegios públicos impartan 1.º y 2.º de ESO.

El alumnado permanece en su colegio durante esos dos cursos y posteriormente pasa al instituto para realizar 3.º y 4.º de ESO, con aproximadamente 14 años.

La propia Comunidad de Madrid señala como objetivos de la medida facilitar la transición, proteger la preadolescencia, mejorar la estabilidad emocional, reducir desplazamientos y cambios de centro y favorecer la continuidad educativa.

En el curso 2026/27 la medida se ha ampliado a 101 colegios y más de 5.000 alumnos.

Esta experiencia constituye una oportunidad para evaluar empíricamente una cuestión que hasta ahora ha sido difícil de estudiar:

¿Qué ocurre cuando los alumnos cursan 1.º y 2.º de ESO manteniendo su centro de referencia y realizan el cambio al instituto a los 13-14 años?

Si existen diferencias en bienestar, absentismo, rendimiento, convivencia, acoso, motivación o abandono respecto a alumnos que realizan el cambio a los 11-12 años, deberían estudiarse de forma sistemática.

12. Por ello solicitamos que se estudie una reorganización de la transición educativa: No planteamos que deba darse por demostrado que todos los niños necesitan exactamente la misma edad para cambiar de centro.

Planteamos que la evidencia científica disponible justifica estudiar seriamente una alternativa al modelo actual, especialmente teniendo en cuenta que:

  • la transición Primaria-Secundaria es un periodo de vulnerabilidad;
  • los cambios de centro, relaciones y organización escolar tienen efectos sobre la adaptación;
  • determinados efectos pueden prolongarse más allá del primer curso;
  • el apoyo familiar, docente y de los compañeros resulta especialmente importante;
  • varios sistemas europeos mantienen una mayor continuidad educativa durante la adolescencia temprana;
  • España ya está experimentando modelos que mantienen 1.º y 2.º de ESO en los colegios;
  • y la investigación actual todavía no permite determinar con suficiente precisión cuál es la edad y organización óptimas para realizar esta transición.

SOLICITAMOS
Que el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas:

1. Abran un estudio científico y comparativo sobre la edad y la forma más adecuada de realizar la transición entre Primaria y Secundaria.

2. Evalúen específicamente la posibilidad de retrasar hasta los 14 años el cambio de centro al instituto, manteniendo durante 1.º y 2.º de ESO un entorno educativo de continuidad.

3. Impulsen proyectos piloto en diferentes comunidades autónomas que permitan comparar objetivamente ambos modelos.

4. Evalúen estos modelos mediante indicadores de:

  • bienestar psicológico;
  • salud emocional;
  • rendimiento académico;
  • motivación;
  • absentismo;
  • convivencia;
  • acoso escolar y cibervictimización;
  • sentimiento de pertenencia al centro;
  • relaciones con profesores y compañeros;
  • abandono educativo temprano;
  • y desigualdades asociadas al nivel socioeconómico.


5. Publiquen los resultados de estas evaluaciones para que las futuras decisiones sobre la organización de la educación obligatoria se basen en evidencia y no únicamente en la tradición organizativa del sistema.

6. Estudien la posibilidad de que la educación básica mantenga una continuidad institucional y pedagógica hasta los 14 años, sin reducir los contenidos, exigencias ni la duración de la educación obligatoria.

No pedimos simplemente volver al pasado.

Pedimos estudiar si podemos aprender de la experiencia de la EGB, de los modelos europeos actuales y de la investigación científica contemporánea para diseñar una transición educativa más adaptada a las necesidades de los niños y adolescentes de hoy.

 
Fuentes principales:
España:

  • González-Rodríguez, D., Vieira, M. J. y Vidal, J. (2019). Variables que influyen en la transición de la Educación Primaria a la Educación Secundaria Obligatoria. Un modelo comprensivo. Universidad de León, Bordón. Revista de Pedagogía.
  • Roca, E., Fernández, P., Troya, M. B. y Flecha, A. (2024). The effect of successful educational actions in transition from primary to secondary school. PLOS ONE.
  • Herrero-Hernández et al. (estudio sobre estudiantes de Castilla y León y transición 6.º Primaria-1.º ESO).
  • Prieto, M., Fernández, N. y Villamor, P. (2026). El debate pedagógico (¿manufacturado?) tras la Educación Secundaria Obligatoria. Revista de Educación, Ministerio de Educación.
  • Felgueroso, F., Gutiérrez-Domènech, M. y Jiménez-Martín, S. (2014). Dropout trends and educational reforms: the role of the LOGSE in Spain.


Europa / internacional

  • Zhou et al. (2026). Well-being decline during adolescence: school transition as a predominant driver beyond age progression. Journal of Child Psychology and Psychiatry. Estudio longitudinal de 20.910 alumnos.
  • van der Zwet et al. (2026). A scoping review of the well-being of students across the primary-secondary school transition. Revisión de 46 estudios.
  • West, P., Sweeting, H. y Young, R. (2008). Transition matters. Estudio longitudinal de más de 2.000 alumnos escoceses.
  • Revisión sistemática sobre intervenciones para la transición y bienestar psicológico.
    OCDE, información comparativa sobre la estructura y edades de transición de los sistemas educativos.


Normativa española

  • Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación: EGB de ocho cursos, normalmente entre los 6 y 13 años, y Bachillerato a partir de los 14.
  • LOGSE y normativa posterior: ESO ordinariamente entre los 12 y 16 años.

 

Experiencia actual

  • Comunidad de Madrid: implantación de 1.º y 2.º de ESO en colegios públicos y traslado al instituto a los 13-14 años.

Los destinatarios de la petición

CONFERENCIA SECTORIAL DE EDUCACIÓN
CONFERENCIA SECTORIAL DE EDUCACIÓN

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