Código Penal

La hora de la política

1 mar 2017

Desde que Anna González iniciara su petición para conseguir una ley justa que no deje impunes las muertes en la carretera, muchas cosas han cambiado. Más de 200.000 personas se sumaron a su petición, se ha reunido con miles de personas de varios sectores, ha conocido a centenares de políticos y hoy existe en España una gran conciencia sobre los límites de nuestro Código Penal.

Anna inició su petición cuando su marido fue atropellado por un camión cuando circulaba en bicicleta por el arcén. El conductor que mató a su marido no se detuvo, se marchó del lugar de los hechos y, por las piezas del vehículo que quedaron en la cuneta, fue detenido y puesto a disposición judicial por la Guardia Civil. A las pocas horas fue puesto en libertad con cargos.

La razón es que, según nuestras leyes, se trataba de una imprudencia leve. Y por tanto, se considera que es una falta. Con la última reforma penal, aunque haya una muerte de por media, las faltas se archivan y no es necesario un juicio penal. Con la ley anterior, se hubiese celebrado un juicio. En el caso de Anna, además, su marido falleció al acto. Según la ley, no puede haber omisión de socorro. Por todo ello, Anna pasó a la acción para cambiar la leyes.

¿Qué cambios pide Anna?

Anna propone modificar dos artículos del Código Penal. El 142 y el 195. En el primero, que se refiere al homicidio, Anna propone un tercer apartado:

Artículo 142:
3. El que, por imprudencia leve causare la muerte de otro, será castigado con la pena de multa hasta tres meses.
Si el homicidio se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se podrá imponer también la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres meses a 1 año.

El 195 habla de la omisión de socorro. Anna sugiere que se recupere y se castigue, al menos en grado de tentativa, a la persona que abandonara a otra, aunque hubiera muerto.

¿Cómo se puede cambiar la ley?

El Código Penal es una ley orgánica. Las leyes orgánicas desarrollan la constitución y por ello, necesitan de una aprobación mayor que una ley ordinaria. Legislan sobre cosas importantes como los derechos, el sistema electoral, la educación…

Como son leyes importantes que desarrollan derechos, la constitución establece que más diputados deben apoyar esa ley que en una ley ordinaria. Así, el Congreso de los Diputados debe aprobar con mayoría absoluta (176 diputados) cualquier modificación de una ley orgánica.

Así, para poder cambiar el Código Penal, es necesario que 176 diputados y diputadas apoyen la reforma. Algo que, como sabes, ahora necesita de mucho diálogo entre partidos.

¿Quién puede cambiar la ley?

El Código Penal puede cambiarse si el Gobierno presenta un proyecto de ley de modificación o si un diputado, con las firmas de 14 diputados, o un grupo parlamentario, con la firma de su portavoz, lo presentan. Pero un Parlamento autonómico también puede iniciarlo si así lo vota y lo eleva al Congreso como proposición de ley.

A partir de ahí empieza la tramitación parlamentaria. Al ser una ley orgánica, ésta debe ir también al Senado para que sea tramitada y discutida. Pero volverá al Congreso para ser votada por mayoría absoluta.

¿Cuál es la posición del Gobierno?

Como hemos visto, el Gobierno puede presentar un proyecto para modificar al Código Penal. El Ministro de Justicia sería el encargado de proponerlo al Consejo de Ministros. Cuando Anna se reunió con el ministro Catalá, declaró a los medios que “el Código Penal no se retoca ni cada día, ni cada seis meses, ni para temas puntuales”. Así que no parece que en el corto plazo la iniciativa pueda venir del Gobierno.

En todo caso, Catalá si que ha manifestado avanzar en otras cuestiones para poder evitar que muertes como la del marido de Anna queden impunes. En esa reunión el ministro se mostró partidario de fortalecer la colaboración con la Fiscalía General del Estado, en especial con la de Seguridad Vial, para que se actúe con más sensibilidad en estos caso.

También se mostró partidario de revisar la cuestión de la omisión de socorro. Afirmó que se debería introducir “un tipo nuevo en el cual se establezca que cuando una persona causa una lesión en materia de circulación de tráfico y seguridad vial, se cree una obligación adicional para atender y facilitar ayuda”.

El ministro también se mostró partidario de revisa la calificación penal ante imprudencias producidas en accidentes de tráfico y que trabajarán “para que quede bien aclarado que cuando hay un incumplimiento de las reglas de la circulación de carácter grave, implica una imprudencia grave y, por tanto, una sanción mayor”.

¿Cuál es la posición del Congreso?

A nivel parlamentario, tanto en el Congreso de los Diputados como en parlamentos autonómicos se han dado pasos importantes.

Gracias al esfuerzo y perseverancia de Anna, varios partidos políticos han presentado Proposiciones No de Ley (PSC, En Comú Podem / Podemos), Proposiciones de Ley (PDECAT) en el Congreso, también el PSOE llevó a la Comisión de Justicia una Proposición No de Ley que fue aprobada por unanimidad.
Los diputados y diputadas ahora deben decidir cómo actuar. Si el camino es una proposición de ley de reforma o si esperan a que el Gobierno tome la iniciativa. En ambos casos, deberá ser aprobado por mayoría absoluta.

 

Según datos estadísticos recientes, en 2015 murieron 48 ciclistas en vías interurbanas y 10 lo hicieron en vías urbanas. Es la hora de la política para dar una solución a casos como el de Anna. Es la hora de la política para dar un marco legal que proteja a las decenas de víctimas que se producen, lamentablemente, cada año en nuestro país. Es la hora de la política, porque Anna, tras el increíble camino que ha recorrido, les pasa el testigo.

 

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