Repudiamos la decisión del Gobierno de la Ciudad


El cinismo de confrontar dos derechos ya mató los dos ombúes.
Aquí no había contradicción: hay una Ley de Emergencia Urbanística y Ambiental donde se relevaron inmuebles ociosos para que se construyera en la trama, para así ayudar a recuperar el barrio mientras se preservaban los espacios verdes que, también se sabe, no cumplen en esta zona con lo que estaba previsto en el Código de Planeamiento Urbano gracias a todo lo que se enajenó…hoy imposible de compensar.
Si la representante en la Unidad Ejecutora PRUA LA BOCA y los funcionarios fueran fieles a la Ley 2240 esto estaría resuelto de mejor manera, pero son funcionales a ese mismo discurso binario que les permite hablar de contradicción entre dos derechos –vivienda y ambiente- cuando las alternativas ya estaban estudiadas. Esa “representación de la sociedad civil” les permite legitimar la participación ciudadana, algo que, muchos saben, no representa el espíritu de la Ley ni una mirada estratégica del barrio ni de los muchos temas que incluye. Pueden romantizar todo lo que quieran con lo del “Buen vivir”, pero el tema sigue siendo el acceso a la vivienda, no llevarse puestos espacios verdes irremplazables.
Para nosotros este es un tema acabado. Estamos dolidos pero tranquilos porque alertamos hace más de un año de esta situación e hicimos todo lo posible por revertir estos daños irreparables. Lamentamos que muchos de los que se dicen amigos o defender las mismas causas encuentren excusas donde había soluciones, más complejas, es cierto, pero no imposibles. La Ley 2240 es un instrumento valioso desmerecido por comodidad, así como el silencio y los hechos consumados.
La vergüenza no es nuestra, la pérdida es de todos.