Del informe oficial a la cruda realidad: ¡Piscina cerrada indefinidamente y pleno en silencio!


Tras meses de reclamaciones formales y de que el Ayuntamiento nos contestara con excusas burocráticas, la nefasta gestión ha desembocado en lo inevitable: el cierre indefinido de la piscina y el gimnasio municipal a raíz del temporal.
Lo más grave es que en su propio informe oficial de respuesta (Expediente 11782026000302), el consistorio se ve obligado a admitir negro sobre blanco una serie de deficiencias que denunciamos (entre muchas otras):
Climatización fallida: Reconocen que el sistema actual no funciona y se limitan a colocar ventiladores y aparatos portátiles.
Problemas de salubridad: Confirman la aparición recurrente de larvas en los desagües de los vestuarios por fallos en las juntas.
Deficiencias eléctricas: Admiten canalizaciones deterioradas a ras de suelo.
Filtraciones crónicas: Atestiguan que las entradas masivas de agua en días de lluvia son un problema estructural conocido y complejo.
Pese a todo esto, el Ayuntamiento en su informe consideraba que no era necesario realizar ninguna inspección técnica integral ni redactar un plan de actuaciones correctoras global, refugiándose en parches y demoras. Y la prueba del desinterés político la vivimos en el primer pleno celebrado tras el cierre: ningún grupo político se dignó a hablar de la piscina. Secretismo absoluto y silencio cómplice ante un servicio público clausurado.
De nada sirve que intenten justificar su inacción con listas de promesas aplazadas si los vecinos nos hemos quedado sin servicio y los políticos miran hacia otro lado.