Petition updateMiles de quejas contra la nueva movilidad en Valencia, más tráfico y cierre de comercios
Continúa la guerra en favor de la bici y en contra del coche con todavía más vetos.
Roberto ParraSpain
Jun 21, 2017
Con medidas impositivas más propias del pasado y por si fueran pocas las ya tomadas en la ciudad de Valencia en contra de los coches, se siguen tomando nuevas para "obligar" a la gente a que deje el coche e intentar cambiar los hábitos a la fuerza y que se utilice más la bicicleta. Somos muchos y cada vez más los que estamos en contra de estas medidas y de estas imposiciones. Si eres uno de ellos, firma la petición para que al menos llegue el malestar de tanta gente.
No basta con poner un carril bici o anillo ciclista que ocupa como regla general un 33% de superficie de la calzada cuando los usuarios suponen en el mejor día el 5% de los usuarios de la misma, ni basta con llenar la ciudad de cartelería con la promoción del anillo ciclista o idear una feria para promocionar la bici "bicifest". Tampoco basta con prohibir aparcar en el carril bus por las noches o delimitar el espacio del carril bus, ahora hay que ralentizar los semáforos para provocar más retenciones por si estas fueran pocas.
Ribó ya ha ralentizado el tráfico en 17 calles de Valencia y planea hacerlo en 23 más. ( Fuente las Provincias)
Modificar la frecuencia semafórica para reducir la velocidad de la circulación y que tanto los vehículos privados como los autobuses urbanos tarden, de media, más tiempo en recorrer la misma distancia. Esto es lo que el Ayuntamiento de Valencia, encabezado por el alcalde Joan Ribó, ha hecho ya en hasta 17 grandes vías de la capital (la avenida del Puerto o Germanías y Ramón y Cajal, entre otras), que se suman a las dos calles en las que se implantó la medida con el anterior Ejecutivo local (parte de Blasco Ibáñez y la calle de la Reina). Además, en breve se pondrá en marcha en otras dos (las avenidas Pérez Galdós y Giorgeta) y se estudia impulsarlo también en hasta 21 importantes ejes viarios más, como la avenida del Cid (el acceso a Valencia desde la autovía A-3), la calle San Vicente, el acceso a Valencia desde la autovía de Torrent, la avenida Burjassot o en toda la ronda interior.
Así se desprende de la información facilitada ayer por Ruth López, jefa de servicio de la Concejalía de Movilidad Sostenible, durante su ponencia en la octava edición del Congreso Nacional de Seguridad Vial organizado por la Asociación Española de la Carretera en el complejo deportivo y cultural de la Pechina, en la capital del Turia. En su exposición, López puso como ejemplo el tramo de Manuel Candela ubicado entre las avenidas del Puerto y Blasco Ibáñez, vial en el que el pasado mes de septiembre se modificó la coordinación semafórica. Hasta ese momento, apuntó, un vehículo tardaba un minuto y 39 segundos en recorrer este tramo a una velocidad media de 37 kilómetros por hora y haciendo una parada en un semáforo en rojo con un tiempo medio de espera de unos 28 segundos. Tras el cambio, recorrer la misma distancia le cuesta al vehículo dos minutos y 23 segundos (44 segundos más) y realiza dos paradas, aunque más cortas (14 segundos cada una).
La medida, de la que ya advirtió LAS PROVINCIAS a finales del pasado año, motivó las quejas de usuarios de taxi y plataformas moteras y de automovilistas, aunque esto no ha sido impedimento para que el Ayuntamiento haya continuado con su implantación, por ejemplo, el pasado mes de febrero en viales con tanto tráfico como la avenida Pío XII o las grandes vías Fernando el Católico o Ramón y Cajal. De esta forma, el Consistorio frena la denominada 'ola verde', es decir, la apertura progresiva de los semáforos en verde que facilita la circulación y evita atascos en grandes avenidas y bulevares. El Gobierno municipal, con ello, rompe esta sincronización intercalando fases en rojo, con el argumento de querer evitar velocidades excesivas y reducir el número de accidentes. Esta medida entronca también con uno de los «objetivos estratégicos» del Gobierno municipal, como es el de dar prioridad a los desplazamientos a pie y en bicicleta.
En esta línea, la jefa de servicio de Movilidad Sostenible, en su presentación titulada Actuaciones y planes para la mejora de la Seguridad Vial en la ciudad de Valencia, recordó también que se ha reducido el límite máximo de velocidad permitido a 30 kilómetros por hora en varias zonas de la capital, como algunas calles de Carpesa o el entorno del paseo marítimo, entre otras; una limitación que el Ayuntamiento estudia incluir en la futura ordenanza de circulación para todas las calles con un único carril de circulación.
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