¡FALTA POCO PARA EL ABRAZO QUE TANTO HEMOS ESPERADO!

A nuestros familiares, amigos, conocidos y a todas las personas de buen corazón que nos han acompañado:
Hoy queremos compartir un mensaje lleno de optimismo, alegría y una inmensa fe en Dios.
¡Falta poco! Cada día sentimos más cerca el momento que tanto hemos esperado: ver a José Gregorio y Kelvin recuperar su libertad y reunirse nuevamente con sus familias.
Ha sido un camino largo, lleno de pruebas, angustias y obstáculos. Pero gracias a nuestro Dios omnipotente, omnipresente y omnisciente, hemos encontrado la fortaleza para seguir adelante y superar las dificultades que se han presentado.
Hoy nuestra esperanza es más grande que nunca. Confiamos en que los pasos legales que restan permitan esclarecer definitivamente los hechos y reconocer la inocencia que hemos defendido desde el primer día.
¡Mucho ánimo, José Gregorio y Kelvin!
No están solos. Hay familias que los esperan, amigos que no los olvidan y muchas personas que siguen elevando sus oraciones por ustedes.
A todos los que nos han acompañado, queremos decirles: ¡GRACIAS! Gracias por cada oración, cada mensaje, cada gesto de solidaridad y cada palabra de aliento.
Pero todavía les pedimos algo muy importante: no dejemos de orar ahora que sentimos tan cerca el final.
Sigamos pidiendo a nuestro Señor que proteja a nuestros hijos, ilumine a quienes deben impartir justicia y permita que los últimos pasos de este proceso transcurran sin nuevos obstáculos.
Señor, Tú conoces la verdad y sabes cuánto hemos esperado este momento. Te pedimos que continúes guiando este camino y que pronto podamos celebrar el regreso de José Gregorio y Kelvin a sus hogares.
Ya imaginamos ese abrazo.
El abrazo de una madre, de un padre, de una familia que ha esperado demasiado tiempo. El abrazo que pondrá fin a tantas noches de angustia y dará comienzo a una nueva etapa de sus vidas.
Confiamos en que ese día está cada vez más cerca.
¡Ánimo! ¡Mucha fe! ¡No perdamos la esperanza!
Estamos llegando a los momentos decisivos. Sigamos unidos, acompañándolos y confiando plenamente en nuestro Señor.
Dios nos ha sostenido hasta aquí y confiamos en que seguirá acompañándonos hasta el final.
Que pronto podamos anunciar con inmensa alegría:
¡JOSÉ GREGORIO Y KELVIN ESTÁN LIBRES Y NUEVAMENTE JUNTO A SUS SERES QUERIDOS!
Hasta que llegue ese día, continuaremos orando con toda nuestra fe.
Gracias, Dios, por proteger a nuestros hijos. Gracias por no abandonarnos. En Tus manos ponemos los últimos pasos de este camino.
¡FALTA POCO! ¡SIGAMOS CON FE Y ESPERANZA!
Amén. 🙏