

Respetar el derecho de la mujer a ser vista y tratada como persona y no como objeto sexual
La causa
Estimado Herval Abreu y todo su equipo de directores y asistentes de Canal 13
Escribo estas líneas como televidente mujer chilena de 35 años, egresada de cine en la ciudad de New York, para expresar mi enorme inconformidad y desagrado por la forma que se ha expuesto a la mujer en la teleserie nocturna Chipe Libre.
Obviando su increíble parecido con soltera otra vez, desde la historia y los actores que interpretan los mismos personajes con cambio de nombres y escenarios; y tratando de no verla como una continuación. Es la postura frente a la mujer, la que me hace escribir y hacer conocer estas líneas.
- En los pocos capítulos transmitidos por la teleserie se puede hacer un análisis de la sesgada mirada machista, obscena, lasciva, poco ética y estética que acompaña la dirección de esta teleserie. Si bien se entiende que la hay un guion tras la historia, también se entiende que la intención de la dirección es la que queda marcada en cada escena y al observar cada capítulo y avance de capítulos se puede descubrir la intencionalidad de la dirección en mostrar, exponer, morbosear y hasta prostituir a cada actriz que aparece en la teleserie.
- Se ha mostrado a Julieta, la Rucia, Jannis, Bernardita, Isabel y las extras en escenas de tono sexual netamente exhibicionista y comercial las cuales se usan como una carnada para enganchar al televidente. (Estrategia que ha fallado y no ha subido puntos porque el televidente no quiere ver esto)
- Esto obedece al equivocado lema comercial en el que se introduce a la mujer “El que no muestra no vende” en donde se sigue ofreciendo a la mujer como un producto de acceso y de consumo, algo así como una bebida la cual tiene de lema:
Destápela,
Bébala,
Destruya o recicle el envase.
- Esto señor Herval Abreu lo convierte a usted y sus asistentes en unos personajes más crueles que el Cristobal (Pablo Macaya) los convierte en unos proxenetas de la televisión, en unos coyotes que utiliza a las mujeres como carnada para vender cada producto que se osa a dirigir, dejando entre ver la falta de concepto, profundidad, sensibilidad y creatividad frente a un guion que lo supera y que solo puede apelar a la experiencia empírica que posee, es decir que la visión de la mujer en la teleserie es la visión de Herval Abreu y su impedido equipo de dirección frente a las mujeres. Por lo tanto no es de sorprenderse de la fama de pasillo en los medios de comunicación que le atañen a usted y sus asistentes, Lo cual me hace considerar que para ustedes la hombría es un hecho de seducción, conquista y consumo; y que la libertad de la mujer tiene que ver con la libertad de follar (termino que tomado de Constanza Michelson, 2014) en donde la mujer libre es la mujer sexy y caliente que no pide nada a cambio, lo que convierte a la mujer en menos que una prostituta, la convierte en una esclava sexual, que hace referencia de un Chile, inmensamente machista en el que la mujer todavía se encuentra en un alto nivel de desigualdad social y es vista como un objeto - carga y no como una persona que requiere de los mismos derechos, entre ellos el de ser vista como persona, como ser y no como objeto de deseo, de satisfacción, de venta y de consumo.
- Señor Herval Abreu me gustaría que en su avanzada edad junto a sus asistentes, pudiera comprender que cuando se habla de nocturno y adulto no solo se tiene que hablar de mujeres desnudas y sexo, para eso está el porno, la televisión chilena debe apostar a mas, sino quiere que una historia de siglos atrás y una Sherezade elaborada con un potente concepto de mujer y dirigida inteligentemente de una forma poética en una era actual, acabe con una teleserie chilena que tiro a todas sus mujeres a la parrilla, para poder vender su fracasado producto. Eso es lo fácil, los televidentes somos personas inteligentes que preferimos en este momento ver otro tipo de programación a sintonizar una prosaica, mal hecha y denigrante femenina teleserie como chipe libre.

La causa
Estimado Herval Abreu y todo su equipo de directores y asistentes de Canal 13
Escribo estas líneas como televidente mujer chilena de 35 años, egresada de cine en la ciudad de New York, para expresar mi enorme inconformidad y desagrado por la forma que se ha expuesto a la mujer en la teleserie nocturna Chipe Libre.
Obviando su increíble parecido con soltera otra vez, desde la historia y los actores que interpretan los mismos personajes con cambio de nombres y escenarios; y tratando de no verla como una continuación. Es la postura frente a la mujer, la que me hace escribir y hacer conocer estas líneas.
- En los pocos capítulos transmitidos por la teleserie se puede hacer un análisis de la sesgada mirada machista, obscena, lasciva, poco ética y estética que acompaña la dirección de esta teleserie. Si bien se entiende que la hay un guion tras la historia, también se entiende que la intención de la dirección es la que queda marcada en cada escena y al observar cada capítulo y avance de capítulos se puede descubrir la intencionalidad de la dirección en mostrar, exponer, morbosear y hasta prostituir a cada actriz que aparece en la teleserie.
- Se ha mostrado a Julieta, la Rucia, Jannis, Bernardita, Isabel y las extras en escenas de tono sexual netamente exhibicionista y comercial las cuales se usan como una carnada para enganchar al televidente. (Estrategia que ha fallado y no ha subido puntos porque el televidente no quiere ver esto)
- Esto obedece al equivocado lema comercial en el que se introduce a la mujer “El que no muestra no vende” en donde se sigue ofreciendo a la mujer como un producto de acceso y de consumo, algo así como una bebida la cual tiene de lema:
Destápela,
Bébala,
Destruya o recicle el envase.
- Esto señor Herval Abreu lo convierte a usted y sus asistentes en unos personajes más crueles que el Cristobal (Pablo Macaya) los convierte en unos proxenetas de la televisión, en unos coyotes que utiliza a las mujeres como carnada para vender cada producto que se osa a dirigir, dejando entre ver la falta de concepto, profundidad, sensibilidad y creatividad frente a un guion que lo supera y que solo puede apelar a la experiencia empírica que posee, es decir que la visión de la mujer en la teleserie es la visión de Herval Abreu y su impedido equipo de dirección frente a las mujeres. Por lo tanto no es de sorprenderse de la fama de pasillo en los medios de comunicación que le atañen a usted y sus asistentes, Lo cual me hace considerar que para ustedes la hombría es un hecho de seducción, conquista y consumo; y que la libertad de la mujer tiene que ver con la libertad de follar (termino que tomado de Constanza Michelson, 2014) en donde la mujer libre es la mujer sexy y caliente que no pide nada a cambio, lo que convierte a la mujer en menos que una prostituta, la convierte en una esclava sexual, que hace referencia de un Chile, inmensamente machista en el que la mujer todavía se encuentra en un alto nivel de desigualdad social y es vista como un objeto - carga y no como una persona que requiere de los mismos derechos, entre ellos el de ser vista como persona, como ser y no como objeto de deseo, de satisfacción, de venta y de consumo.
- Señor Herval Abreu me gustaría que en su avanzada edad junto a sus asistentes, pudiera comprender que cuando se habla de nocturno y adulto no solo se tiene que hablar de mujeres desnudas y sexo, para eso está el porno, la televisión chilena debe apostar a mas, sino quiere que una historia de siglos atrás y una Sherezade elaborada con un potente concepto de mujer y dirigida inteligentemente de una forma poética en una era actual, acabe con una teleserie chilena que tiro a todas sus mujeres a la parrilla, para poder vender su fracasado producto. Eso es lo fácil, los televidentes somos personas inteligentes que preferimos en este momento ver otro tipo de programación a sintonizar una prosaica, mal hecha y denigrante femenina teleserie como chipe libre.

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Petición creada en 2 de septiembre de 2014