Reconsideren las medidas adoptadas en las reformas educativa y sanitaria


Reconsideren las medidas adoptadas en las reformas educativa y sanitaria
La causa
En la actual coyuntura de crisis global, son muchas las medidas de recorte y ajuste que se están tomando desde la administración central, autonómica y las distintas entidades implicadas. Desde el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) queremos manifestar nuestra preocupación por la situación en la que queda nuestro Sistema Educativo Público, así como el Sistema Nacional de Salud, tras estas medidas que afectan tanto a profesionales sanitarios como a los protagonistas del mismo, los pacientes.
Siendo la Sanidad uno de los principales pilares del bienestar, han de invertirse los recursos suficientes para mantener el nivel y la calidad asistencial por la que se rige ahora mismo nuestro país y garantizar un Sistema Nacional de Salud público y universal a todos los españoles.
Asimismo, nos posicionamos totalmente en contra de la aproximación de los precios públicos de los servicios académicos de las Universidades al coste efectivo de los mismos, traducidos en una subida porcentual importantísima de las tasas Universitarias, ya que el Sistema Educativo Público es un garante de la educación en nuestro país y la única vía real de mantener la equidad en la población.
Por lo anteriormente expuesto, instamos al Ministerio de Educación Cultura y Deporte a reconsiderar la subida de tasas Universitarias, y al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad, a reconsiderar las reformas planteadas de modo que se alcance el objetivo de austeridad, pero no se agravie ni devalúe nuestro sistema público.
A continuación, desglosamos las reivindicaciones del CEEM en ambas materias.
Reinvindicaciones en Materia de Educación
Creemos que la reducción de 3.000 millones de Euros en materia de Educación es un grave error, ya que con esta medida se pone en peligro uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el Estado del Bienestar.
Asimismo, consideramos que en materias de tal envergadura, antes de realizar reformas y recortes arbitrarios, han de buscarse alternativas y posibles medidas a implementar que mejoren la eficiencia del sistema, basadas en evidencia científico-económica.
Por ello, nos posicionamos totalmente en contra de la aproximación de los precios públicos de los servicios académicos de las Universidades al coste efectivo de los mismos, traducidos en una subida porcentual importantísima de las tasas Universitarias, y del aumento del porcentaje necesario de créditos aprobados para acceder a una beca, ya que como estudiantes consideramos que:
El Sistema Educativo Público es un garante de la calidad de la Educación en nuestro país y la única vía real de mantener la equidad en la población.
El aumento de las Tasas Universitarias no mejora la sostenibilidad del sistema a largo plazo y hay otras medidas previas a tomar que no se han considerado. No se han llevado a cabo la mayoría de propuestas consideradas en la Estrategia Universitaria 2015, en lo que a racionalización del gasto y mejora del sistema se refiere, y se ha optado por la subida indiscriminada de tasas, siendo ésta una medida a corto plazo que no solventa los verdaderos déficits que padece nuestro Sistema Universitario.
En el actual contexto de crisis económica, gran parte de la población no puede asumir entre el 15-25% del coste real de los nuevos Títulos de Grado, Titulaciones a extinguir y Másteres habilitantes para el ejercicio de la profesión y por tanto, se está transformando al sistema público en un sistema de acceso limitado para unos pocos. Un Sistema Universitario verdaderamente público tiene que estar en concordancia con las posibilidades económicas de la sociedad y esta medida es completamente opuesta a la realidad actual, devaluando el concepto de Responsabilidad Social Universitaria.
Así mismo, el incremento incluso mayor de los Títulos de Máster no habilitantes pasando tener que costear el estudiante hasta un 40-50% del precio en primera matrícula reducirá la posibilidad de seguir formándose y desarrollándose como profesionales a muchísimos jóvenes.
No se ha aumentado de forma paralela el presupuesto dedicado a mejorar el actual sistema de Becas. Es más, se han incrementado las restricciones al acceso a las mismas, siendo necesario aprobar entre un 65% y 85% de los créditos y aumentando la nota media requerida, perjudicando seriamente las oportunidades de nuestro colectivo.
Se fomentará el abandono de las titulaciones y se disminuirá la formación Universitaria, existiendo una disminución del número global de estudiantes, lo que repercutirá de forma negativa en las oportunidades de futuro así como en el desarrollo de nuestro Estado.
La subida de las segundas, terceras y cuartas matrículas, es desproporcionada, sobre todo si se tienen en cuenta las diferencias entre titulaciones y características especiales de algunas de ellas. En el caso concreto de Medicina, una de las carreras con mayor número de créditos de la oferta de títulos de nuestro país, el coste ya es superior que la media y esta subida no hará más que incrementar la diferencia con otras titulaciones.
Dejar en manos de las autonomías la toma de estas medidas en dependencia de su situación financiera es profundamente injusto y genera un agravio comparativo y una situación de desigualdad en el Estado que consideramos intolerable. Asimismo, el número de estudiantes mínimo por titulación ha de fijarse teniendo en cuenta un contexto mucho más global que el de la propia Universidad y Comunidad Autónoma, valorando la necesidad real de profesionales en la población y la perspectiva de futuro de los mismos.
Éste es el caso específico de la Titulación de Medicina, en que sin un Registro de Profesionales, ni un estudio real de las necesidades del Sistema, se ha aumentado de forma indiscriminada el numerus clausus y el número de facultades desde hace ya varios años. En este sentido recordamos que es altísimo el coste que supone para el sistema la formación de un médico.
No ha existido ningún tipo de diálogo ni consenso previo a la puesta en marcha de estas medidas, ni se ha tenido en cuenta a los implicados más directos, los estudiantes, a través de sus correspondientes órganos de representación, especialmente el Consejo del Estudiante Universitario del Estado, CEUNE, como órgano colegiado del Ministerio.
Desde la propia OCDE se aboga por implementar “sistemas de financiación a la educación que apliquen un nivel moderado de tasas universitarias, porque tienen más oportunidades para promover el acceso, la igualdad, el término de los estudios y resultados positivos para los estudiantes”, y en la mayoría de países miembro las tasas universitarias son similares o muy inferiores a las del nuestro.
Es un hecho que toda la sociedad se está viendo afectada por la actual situación económica, pero no consideramos aceptable que resulten perjudicados en mayor proporción que otros, servicios esenciales que, en nuestro caso, son sinónimo de futuro y oportunidad de progreso.
Queremos hacer énfasis en nuestra disposición como estudiantes a la búsqueda activa de posibles soluciones que eviten medidas similares a ésta y es nuestra intención seguir denunciando cualquier reforma que ponga en peligro la calidad de nuestra formación, la equidad del Sistema, y el bienestar tanto de la población estudiantil, como de la sociedad en general, así como tomar las medidas que consideremos oportunas para evitarlo.
Reivindicaciones en Materia de Sanidad
Desde el Consejo, en la tónica general que hemos seguido durante los últimos meses y acorde a nuestro posicionamiento sobre Recortes y Sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, seguimos insistiendo en que siendo la Sanidad uno de los principales pilares del bienestar, han de invertirse los recursos suficientes para mantener el nivel y la calidad asistencial por la que se rige ahora mismo nuestro país y garantizar un Sistema Nacional de Salud (SNS) público y universal a todos los españoles.
Con estas reformas se está cambiando la esencia de nuestro sistema, llevando a cabo medidas no basadas en evidencia científico-económica, sino en la necesidad de ejecutar cambios rápidos mediante una gestión poco responsable.
Incluso antes de la crisis, el Sistema Nacional de Salud estaba siendo deficiente en algunos aspectos, y era necesario tomar medidas que aseguraran su sostenibilidad, como el uso racional del medicamento, una gestión más adecuada de los recursos, o una mejora del uso de Atención Primaria. Algunas de esas medidas sí han sido llevadas a cabo, como impulsar un registro de profesionales a nivel central, pero otras, aún no han sido puestas en práctica y su desarrollo podría mejorar la eficiencia del sistema de manera que no fuera necesario aumentar los costes para los ciudadanos.
Respecto a los cambios introducidos con el Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, que han sido analizados en este documento, opinamos que:
-Introducir el concepto de asegurado dentro del Sistema desvirtúa el mismo y elimina la Universalidad que siempre le ha caracterizado.
-El profesional sanitario ha de atenerse, además de a la propia regulación de la profesión y al derecho sanitario, a una serie de valores y actitudes propias de su profesión, marcadas por el Código Deontológico, y que implican un importante compromiso y responsabilidad sociales.
“La profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad. Respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad son los deberes primordiales del médico. El médico debe atender con la misma diligencia y solicitud a todos los pacientes, sin discriminación alguna” Artículo 5 del Código de Deontología.
-En lo que respecta a la cartera de servicios, que pasa de ser una única a dividirse en servicios básicos, complementarios y accesorios, y al aumento de porcentaje de copago farmacéutico creemos que es necesario que la Administración trabaje junto con los Profesionales con el fin de que todos los pacientes reciban la calidad asistencial que merecen, independientemente de la cronicidad o no de su patología y creemos que no ha de seguirse en la línea propuesta. Es por ello que nos posicionamos en contra del copago asistencial, ya que no existen evidencias de sus beneficios pero sí evidencias de que disminuye la equidad y la calidad de la salud de la población, especialmente entre los sectores más desfavorecidos de la misma.
-Es necesario tener en cuenta unos principios cautos a la hora de prescribir, consideramos esenciales principios como concebir el tratamiento de una manera integral, evitar el cambio de medicamentos de forma injustificada, ser consciente y controlar los posibles efectos adversos, ser cautos y escépticos con respecto a medicamentos de reciente comercialización buscando información imparcial sobre los mismos o valorar los riesgos y las ventajas a largo plazo.
Desde el CEEM, nos posicionamos a favor de La Prescripción por Principio Activo ya que permite reconocer los medicamentos por familias y por sus acciones farmacológicas, incluidos los efectos indeseados e interacciones, disminuye la influencia de la industria sobre la prescripción libre del profesional y ha permitido un importante ahorro, al obligar a dispensar la presentación más barata, disminuyendo el coste para el sistema y manteniendo la calidad del mismo, por ello nos posicionamos a favor de esta medida
-Deben especificarse los criterios necesarios para crear un Área de Capacitación Específica, así como aumentar el número de ACEs sobre la última propuesta realizada en el Borrador de Real Decreto de Troncalidad, de modo que los profesionales puedan profundizar y perfeccionarse en un mayor número de áreas, así como permitir vislumbrar mejor el futuro mapa de competencias.
-La creación de un registro de profesionales es muy positiva, es una medida que desde el CEEM y el Foro de la Profesión Médica de España llevamos años reclamando. Sin él, nuestro conocimiento de la realidad sanitaria, específicamente en materia de recursos humanos, es sesgado e impreciso y no podemos identificar las debilidades del sistema para incidir sobre ellas. Es por esto que instamos al Ministerio de Sanidad a que lo ponga en funcionamiento con la mayor celeridad posible contando en todo momento con los Colegios Profesionales.
Además, basado en este registro, consideramos que se debe realizar un estudio público, riguroso y dinámico que constate las necesidades reales de la población en sanidad a corto, medio y largo plazo. Dicho estudio debe ser coordinado por el Ministerio de Sanidad, Servicos Sociales e Igualdad, en colaboración con las Comunidades Autónomas y las organizaciones médicas. Las conclusiones del mismo deben reflejar si hay o no déficit de profesionales, su magnitud, su distribución por especialidades y territorios, las causas del mismo y para cuándo se prevén sus consecuencias. Consideramos que sólo de esta manera se podrá realizar una política de recursos humanos correcta dentro del SNS para asegurar la mayor eficiencia del mismo y evitar sobrecostes.
-No consideramos correcta la modificación unilateral del Estatuto Marco del personal estatutario de los Servicios de Salud, sin una negociación previa con las Organizaciones Profesionales, ni una muestra de voluntad de diálogo o de búsqueda de consenso y más cuando se refiere a cambios en la categoría del personal o en la retribución del mismo. Hay que tener en cuenta la especial situación de los profesionales sanitarios, que sustentan el SNS con unas condiciones nada favorables, y en clara desventaja con países de la Unión Europea.
Es un hecho que toda la sociedad se está viendo afectada por la actual situación económica, pero no consideramos aceptable la reducción de 7.000 millones de Euros en materia de Sanidad, resultando perjudicada en mayor proporción que otros servicios, siendo éste esencial y sinónimo de bienestar y salud social.
Queremos hacer énfasis en nuestra disposición como estudiantes en la búsqueda activa de posibles soluciones que eviten medidas similares a ésta y es nuestra intención seguir denunciando cualquier reforma que ponga en peligro la calidad de nuestra formación, la equidad del Sistema, y el bienestar de la sociedad en general, así como tomar las medidas que consideremos oportunas para evitarlo.
La causa
En la actual coyuntura de crisis global, son muchas las medidas de recorte y ajuste que se están tomando desde la administración central, autonómica y las distintas entidades implicadas. Desde el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) queremos manifestar nuestra preocupación por la situación en la que queda nuestro Sistema Educativo Público, así como el Sistema Nacional de Salud, tras estas medidas que afectan tanto a profesionales sanitarios como a los protagonistas del mismo, los pacientes.
Siendo la Sanidad uno de los principales pilares del bienestar, han de invertirse los recursos suficientes para mantener el nivel y la calidad asistencial por la que se rige ahora mismo nuestro país y garantizar un Sistema Nacional de Salud público y universal a todos los españoles.
Asimismo, nos posicionamos totalmente en contra de la aproximación de los precios públicos de los servicios académicos de las Universidades al coste efectivo de los mismos, traducidos en una subida porcentual importantísima de las tasas Universitarias, ya que el Sistema Educativo Público es un garante de la educación en nuestro país y la única vía real de mantener la equidad en la población.
Por lo anteriormente expuesto, instamos al Ministerio de Educación Cultura y Deporte a reconsiderar la subida de tasas Universitarias, y al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad, a reconsiderar las reformas planteadas de modo que se alcance el objetivo de austeridad, pero no se agravie ni devalúe nuestro sistema público.
A continuación, desglosamos las reivindicaciones del CEEM en ambas materias.
Reinvindicaciones en Materia de Educación
Creemos que la reducción de 3.000 millones de Euros en materia de Educación es un grave error, ya que con esta medida se pone en peligro uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el Estado del Bienestar.
Asimismo, consideramos que en materias de tal envergadura, antes de realizar reformas y recortes arbitrarios, han de buscarse alternativas y posibles medidas a implementar que mejoren la eficiencia del sistema, basadas en evidencia científico-económica.
Por ello, nos posicionamos totalmente en contra de la aproximación de los precios públicos de los servicios académicos de las Universidades al coste efectivo de los mismos, traducidos en una subida porcentual importantísima de las tasas Universitarias, y del aumento del porcentaje necesario de créditos aprobados para acceder a una beca, ya que como estudiantes consideramos que:
El Sistema Educativo Público es un garante de la calidad de la Educación en nuestro país y la única vía real de mantener la equidad en la población.
El aumento de las Tasas Universitarias no mejora la sostenibilidad del sistema a largo plazo y hay otras medidas previas a tomar que no se han considerado. No se han llevado a cabo la mayoría de propuestas consideradas en la Estrategia Universitaria 2015, en lo que a racionalización del gasto y mejora del sistema se refiere, y se ha optado por la subida indiscriminada de tasas, siendo ésta una medida a corto plazo que no solventa los verdaderos déficits que padece nuestro Sistema Universitario.
En el actual contexto de crisis económica, gran parte de la población no puede asumir entre el 15-25% del coste real de los nuevos Títulos de Grado, Titulaciones a extinguir y Másteres habilitantes para el ejercicio de la profesión y por tanto, se está transformando al sistema público en un sistema de acceso limitado para unos pocos. Un Sistema Universitario verdaderamente público tiene que estar en concordancia con las posibilidades económicas de la sociedad y esta medida es completamente opuesta a la realidad actual, devaluando el concepto de Responsabilidad Social Universitaria.
Así mismo, el incremento incluso mayor de los Títulos de Máster no habilitantes pasando tener que costear el estudiante hasta un 40-50% del precio en primera matrícula reducirá la posibilidad de seguir formándose y desarrollándose como profesionales a muchísimos jóvenes.
No se ha aumentado de forma paralela el presupuesto dedicado a mejorar el actual sistema de Becas. Es más, se han incrementado las restricciones al acceso a las mismas, siendo necesario aprobar entre un 65% y 85% de los créditos y aumentando la nota media requerida, perjudicando seriamente las oportunidades de nuestro colectivo.
Se fomentará el abandono de las titulaciones y se disminuirá la formación Universitaria, existiendo una disminución del número global de estudiantes, lo que repercutirá de forma negativa en las oportunidades de futuro así como en el desarrollo de nuestro Estado.
La subida de las segundas, terceras y cuartas matrículas, es desproporcionada, sobre todo si se tienen en cuenta las diferencias entre titulaciones y características especiales de algunas de ellas. En el caso concreto de Medicina, una de las carreras con mayor número de créditos de la oferta de títulos de nuestro país, el coste ya es superior que la media y esta subida no hará más que incrementar la diferencia con otras titulaciones.
Dejar en manos de las autonomías la toma de estas medidas en dependencia de su situación financiera es profundamente injusto y genera un agravio comparativo y una situación de desigualdad en el Estado que consideramos intolerable. Asimismo, el número de estudiantes mínimo por titulación ha de fijarse teniendo en cuenta un contexto mucho más global que el de la propia Universidad y Comunidad Autónoma, valorando la necesidad real de profesionales en la población y la perspectiva de futuro de los mismos.
Éste es el caso específico de la Titulación de Medicina, en que sin un Registro de Profesionales, ni un estudio real de las necesidades del Sistema, se ha aumentado de forma indiscriminada el numerus clausus y el número de facultades desde hace ya varios años. En este sentido recordamos que es altísimo el coste que supone para el sistema la formación de un médico.
No ha existido ningún tipo de diálogo ni consenso previo a la puesta en marcha de estas medidas, ni se ha tenido en cuenta a los implicados más directos, los estudiantes, a través de sus correspondientes órganos de representación, especialmente el Consejo del Estudiante Universitario del Estado, CEUNE, como órgano colegiado del Ministerio.
Desde la propia OCDE se aboga por implementar “sistemas de financiación a la educación que apliquen un nivel moderado de tasas universitarias, porque tienen más oportunidades para promover el acceso, la igualdad, el término de los estudios y resultados positivos para los estudiantes”, y en la mayoría de países miembro las tasas universitarias son similares o muy inferiores a las del nuestro.
Es un hecho que toda la sociedad se está viendo afectada por la actual situación económica, pero no consideramos aceptable que resulten perjudicados en mayor proporción que otros, servicios esenciales que, en nuestro caso, son sinónimo de futuro y oportunidad de progreso.
Queremos hacer énfasis en nuestra disposición como estudiantes a la búsqueda activa de posibles soluciones que eviten medidas similares a ésta y es nuestra intención seguir denunciando cualquier reforma que ponga en peligro la calidad de nuestra formación, la equidad del Sistema, y el bienestar tanto de la población estudiantil, como de la sociedad en general, así como tomar las medidas que consideremos oportunas para evitarlo.
Reivindicaciones en Materia de Sanidad
Desde el Consejo, en la tónica general que hemos seguido durante los últimos meses y acorde a nuestro posicionamiento sobre Recortes y Sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, seguimos insistiendo en que siendo la Sanidad uno de los principales pilares del bienestar, han de invertirse los recursos suficientes para mantener el nivel y la calidad asistencial por la que se rige ahora mismo nuestro país y garantizar un Sistema Nacional de Salud (SNS) público y universal a todos los españoles.
Con estas reformas se está cambiando la esencia de nuestro sistema, llevando a cabo medidas no basadas en evidencia científico-económica, sino en la necesidad de ejecutar cambios rápidos mediante una gestión poco responsable.
Incluso antes de la crisis, el Sistema Nacional de Salud estaba siendo deficiente en algunos aspectos, y era necesario tomar medidas que aseguraran su sostenibilidad, como el uso racional del medicamento, una gestión más adecuada de los recursos, o una mejora del uso de Atención Primaria. Algunas de esas medidas sí han sido llevadas a cabo, como impulsar un registro de profesionales a nivel central, pero otras, aún no han sido puestas en práctica y su desarrollo podría mejorar la eficiencia del sistema de manera que no fuera necesario aumentar los costes para los ciudadanos.
Respecto a los cambios introducidos con el Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, que han sido analizados en este documento, opinamos que:
-Introducir el concepto de asegurado dentro del Sistema desvirtúa el mismo y elimina la Universalidad que siempre le ha caracterizado.
-El profesional sanitario ha de atenerse, además de a la propia regulación de la profesión y al derecho sanitario, a una serie de valores y actitudes propias de su profesión, marcadas por el Código Deontológico, y que implican un importante compromiso y responsabilidad sociales.
“La profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad. Respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad son los deberes primordiales del médico. El médico debe atender con la misma diligencia y solicitud a todos los pacientes, sin discriminación alguna” Artículo 5 del Código de Deontología.
-En lo que respecta a la cartera de servicios, que pasa de ser una única a dividirse en servicios básicos, complementarios y accesorios, y al aumento de porcentaje de copago farmacéutico creemos que es necesario que la Administración trabaje junto con los Profesionales con el fin de que todos los pacientes reciban la calidad asistencial que merecen, independientemente de la cronicidad o no de su patología y creemos que no ha de seguirse en la línea propuesta. Es por ello que nos posicionamos en contra del copago asistencial, ya que no existen evidencias de sus beneficios pero sí evidencias de que disminuye la equidad y la calidad de la salud de la población, especialmente entre los sectores más desfavorecidos de la misma.
-Es necesario tener en cuenta unos principios cautos a la hora de prescribir, consideramos esenciales principios como concebir el tratamiento de una manera integral, evitar el cambio de medicamentos de forma injustificada, ser consciente y controlar los posibles efectos adversos, ser cautos y escépticos con respecto a medicamentos de reciente comercialización buscando información imparcial sobre los mismos o valorar los riesgos y las ventajas a largo plazo.
Desde el CEEM, nos posicionamos a favor de La Prescripción por Principio Activo ya que permite reconocer los medicamentos por familias y por sus acciones farmacológicas, incluidos los efectos indeseados e interacciones, disminuye la influencia de la industria sobre la prescripción libre del profesional y ha permitido un importante ahorro, al obligar a dispensar la presentación más barata, disminuyendo el coste para el sistema y manteniendo la calidad del mismo, por ello nos posicionamos a favor de esta medida
-Deben especificarse los criterios necesarios para crear un Área de Capacitación Específica, así como aumentar el número de ACEs sobre la última propuesta realizada en el Borrador de Real Decreto de Troncalidad, de modo que los profesionales puedan profundizar y perfeccionarse en un mayor número de áreas, así como permitir vislumbrar mejor el futuro mapa de competencias.
-La creación de un registro de profesionales es muy positiva, es una medida que desde el CEEM y el Foro de la Profesión Médica de España llevamos años reclamando. Sin él, nuestro conocimiento de la realidad sanitaria, específicamente en materia de recursos humanos, es sesgado e impreciso y no podemos identificar las debilidades del sistema para incidir sobre ellas. Es por esto que instamos al Ministerio de Sanidad a que lo ponga en funcionamiento con la mayor celeridad posible contando en todo momento con los Colegios Profesionales.
Además, basado en este registro, consideramos que se debe realizar un estudio público, riguroso y dinámico que constate las necesidades reales de la población en sanidad a corto, medio y largo plazo. Dicho estudio debe ser coordinado por el Ministerio de Sanidad, Servicos Sociales e Igualdad, en colaboración con las Comunidades Autónomas y las organizaciones médicas. Las conclusiones del mismo deben reflejar si hay o no déficit de profesionales, su magnitud, su distribución por especialidades y territorios, las causas del mismo y para cuándo se prevén sus consecuencias. Consideramos que sólo de esta manera se podrá realizar una política de recursos humanos correcta dentro del SNS para asegurar la mayor eficiencia del mismo y evitar sobrecostes.
-No consideramos correcta la modificación unilateral del Estatuto Marco del personal estatutario de los Servicios de Salud, sin una negociación previa con las Organizaciones Profesionales, ni una muestra de voluntad de diálogo o de búsqueda de consenso y más cuando se refiere a cambios en la categoría del personal o en la retribución del mismo. Hay que tener en cuenta la especial situación de los profesionales sanitarios, que sustentan el SNS con unas condiciones nada favorables, y en clara desventaja con países de la Unión Europea.
Es un hecho que toda la sociedad se está viendo afectada por la actual situación económica, pero no consideramos aceptable la reducción de 7.000 millones de Euros en materia de Sanidad, resultando perjudicada en mayor proporción que otros servicios, siendo éste esencial y sinónimo de bienestar y salud social.
Queremos hacer énfasis en nuestra disposición como estudiantes en la búsqueda activa de posibles soluciones que eviten medidas similares a ésta y es nuestra intención seguir denunciando cualquier reforma que ponga en peligro la calidad de nuestra formación, la equidad del Sistema, y el bienestar de la sociedad en general, así como tomar las medidas que consideremos oportunas para evitarlo.
Petición Cerrada
Difunde esta petición
Los tomadores de decisiones

Petición creada en 14 de mayo de 2012