DOCENTES DE FP, NO SOMOS ETT. MODIFICACIÓN DE LOS PERIODOS DE FCT.

Firmantes recientes
Carmen Barrios serrano y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Docentes de FP no somos ETT

Esta iniciativa nace de docentes y CSIF. 

Queremos que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes reaccionen a lo que consideramos un despropósito.

 

La nueva normativa está generando un estrés adicional al que se ha vivido en los últimos años en la FP en relación a las prácticas de los alumnos.

 

Este curso 24/25 no sólo irán los alumnos de segundo curso a la FCT (Formación al centro de Trabajo), también irán los alumnos de primer curso a la FFE (Fase Formación Empresa).

Los profesores ya de por si sobrecargados de trabajo en la búsqueda de empresas para los alumnos de segundo curso tienen también que buscar empresas para los de primero. Hay que tener en cuenta que la cantidad de alumnos que cursan primer curso es muy superior a los alumnos que cursan segundo.

 

La teoría de la nueva ley de FP no es compatible con la realidad de los centros, del alumnado ni de las empresas por las siguientes razones:

1.    El espíritu de esta ley vulnera los intereses de los protagonistas de esta: los alumnos.

 

a.       Desaprovechamiento del potencial del segundo curso: en segundo curso, los alumnos tienen una formación mucho más avanzada y un grado de madurez mayor. Ya están familiarizados con situaciones más complejas y pueden empezar a aplicar lo aprendido de manera eficiente en un entorno laboral. Si el tiempo de prácticas de este curso se ve reducido porque ya han realizado prácticas en primero, el aprendizaje en un entorno real y la contribución del alumno a la empresa disminuye. No tiene ningún sentido enviar a alumnos de primer curso que no tienen ni formación ni madurez para realizar unas prácticas. Son varios los inconvenientes. Con la nueva normativa los alumnos no van filtrados.  Cualquier alumno puede realizar prácticas, aunque académicamente no esté preparado. Los mínimos que tiene que tener un alumno son irrisorios.

 

b.      Poco tiempo de adaptación y formación real: en un periodo tan corto de tiempo, el alumno apenas puede adaptarse al ritmo de la empresa. El verdadero aprendizaje práctico, aquel que enriquece la formación práctica, es el que permite aplicar lo aprendido en el aula a un entorno real y necesita más tiempo para afianzarse. 

2.    Los docentes tenemos serios problemas para encontrar empresas que quieran aceptar alumnos de primer curso en formación:

a.       En determinados ciclos resulta casi IMPOSIBLE conseguir empresas debido a que el mercado ya estaba saturado con los alumnos de segundo curso, pero ahora hay que sumarle el doble de alumnos (alumnos de primer curso) a ese sistema saturado.

 

b.      A las empresas no les interesa acoger alumnos en cortos periodos de tiempo (un mes o menos) ya que el tiempo que implica enseñar a un alumno es mayor. Las empresas quieren alumnos de segundo porque el periodo de FCT es más largo y sobre todo porque, hasta ahora, ya estaban filtrados académicamente. Y en este caso la labor docente NO ES CONVENCER NI SUPLICAR a las empresas para que acepten a los alumnos.

 

 

3.    La nueva ley de FP implica trámites burocráticos innecesarios y que sobrecargan la labor docente; la gestión de las llamadas FFEs que se suman la gestión de las FTC (Formación en Centros de Trabajo).

 

4.    Las horas asignadas a estas tareas no son suficientes ya que el tiempo para la gestión de las llamadas y contactos con empresas , la gestión de los ANEXOS y el propio sistema de registro de documentación es torpe y lento.

 

5.    Se ha delegado labor docente a las empresas: Los trabajadores de una empresa NO SON DOCENTES y relegar carga lectiva e incluso la evaluación con una nota numérica es inaceptable tanto para las empresas como para los centros. Las empresas no son docentes y la manera de evaluar en las FFE es a través de rubricas complicadas y farragosas.  Cada centro además llevará su propia rúbrica.

 

6.    Por otra parte, a las empresas no les resulta atractivo acoger en prácticas a un alumno de primer curso. Las razones son las siguientes:

 

a.       Rentabilidad para las empresas: Las empresas necesitan tiempo para formar a los alumnos en sus sistemas y manera de trabajar. En ese escaso tiempo, el alumno no ha acabado su formación, lo que supone para la empresa que estas prácticas sean costosas en tiempo y recursos empleados. Un periodo de “formación” inferior a un mes supone un gran trabajo para LOS TRABAJADORES de una empresa, que deben hacerse cargo de una formación, además de llevar a cabo sus propias tareas.

b.      Preferencia de las empresas por alumnos más preparados: las empresas nos han trasladado su preferencia por recibir a alumnos que ya han alcanzado un cierto grado de formación. Prefieren a alumnos que puedan quedarse por períodos más largos y que ya tengan conocimientos más avanzados. Así, podrán desempeñar tareas más complejas, lo cual beneficia tanto a la empresa como al alumno. Prácticas más largas permiten que el alumno no solo pueda desarrollar habilidades más complejas que serán clave para su posterior incorporación al mercado laboral, sino también les harán sentirse parte del equipo de la empresa, con toda la implicación socioafectiva que ello implica.

 

7.    El punto anterior implica que la carga burocrática que le supone a la empresa hace que no les resulte atractivo y que por ende, muchas rechacen la opción de acoger alumnos. Como consecuencia de lo anteriormente expuesto la mayor parte de las empresas que habitualmente colaboran en las FCT  están descartando colaborar en las FFE. El tejido empresarial está formado por muchas pequeñas y medianas empresas que no tienen ni espacio ni recursos para acoger a alumnos. El crecimiento de la FP en estos últimos años ha sido exponencial y conseguir empresas es muy complicado. Los profesores ejercen funciones de ETT.

 

 

 

S.E EXIGE:

1.    TRASLADO DE LA FFE (Fase de Formación en Empresa ) ÍNTEGRAMENTE AL SEGUNDO CURSO, O DAR LA OPCIÓN A LOS CENTROS DE DECIDIR ESTE ASPECTO.

2.    COLABORACIÓN POR PARTE DE LA ADMINISTRACIÓN EN LA BÚSQUEDA DE  EMPRESAS. Los profesores no dan abasto y no tienen recursos para poder tener una empresa para cada alumno. Todos los centros educativos buscan empresas para sus alumnos. ¿Dónde está la figura del prospector? Esta figura aparece en  el Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional.

3.    REDUCCIÓN DE LOS TRÁMITES BUROCRÁTICOS/INFORMÁTICOS PARA LA GESTIÓN DE LAS FFE. La Consejería descargue a los docentes de la carga administrativa de la FCT y la FFE. Los docentes no somos administrativos. 

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Carmen Barrios serrano y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Docentes de FP no somos ETT

Esta iniciativa nace de docentes y CSIF. 

Queremos que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes reaccionen a lo que consideramos un despropósito.

 

La nueva normativa está generando un estrés adicional al que se ha vivido en los últimos años en la FP en relación a las prácticas de los alumnos.

 

Este curso 24/25 no sólo irán los alumnos de segundo curso a la FCT (Formación al centro de Trabajo), también irán los alumnos de primer curso a la FFE (Fase Formación Empresa).

Los profesores ya de por si sobrecargados de trabajo en la búsqueda de empresas para los alumnos de segundo curso tienen también que buscar empresas para los de primero. Hay que tener en cuenta que la cantidad de alumnos que cursan primer curso es muy superior a los alumnos que cursan segundo.

 

La teoría de la nueva ley de FP no es compatible con la realidad de los centros, del alumnado ni de las empresas por las siguientes razones:

1.    El espíritu de esta ley vulnera los intereses de los protagonistas de esta: los alumnos.

 

a.       Desaprovechamiento del potencial del segundo curso: en segundo curso, los alumnos tienen una formación mucho más avanzada y un grado de madurez mayor. Ya están familiarizados con situaciones más complejas y pueden empezar a aplicar lo aprendido de manera eficiente en un entorno laboral. Si el tiempo de prácticas de este curso se ve reducido porque ya han realizado prácticas en primero, el aprendizaje en un entorno real y la contribución del alumno a la empresa disminuye. No tiene ningún sentido enviar a alumnos de primer curso que no tienen ni formación ni madurez para realizar unas prácticas. Son varios los inconvenientes. Con la nueva normativa los alumnos no van filtrados.  Cualquier alumno puede realizar prácticas, aunque académicamente no esté preparado. Los mínimos que tiene que tener un alumno son irrisorios.

 

b.      Poco tiempo de adaptación y formación real: en un periodo tan corto de tiempo, el alumno apenas puede adaptarse al ritmo de la empresa. El verdadero aprendizaje práctico, aquel que enriquece la formación práctica, es el que permite aplicar lo aprendido en el aula a un entorno real y necesita más tiempo para afianzarse. 

2.    Los docentes tenemos serios problemas para encontrar empresas que quieran aceptar alumnos de primer curso en formación:

a.       En determinados ciclos resulta casi IMPOSIBLE conseguir empresas debido a que el mercado ya estaba saturado con los alumnos de segundo curso, pero ahora hay que sumarle el doble de alumnos (alumnos de primer curso) a ese sistema saturado.

 

b.      A las empresas no les interesa acoger alumnos en cortos periodos de tiempo (un mes o menos) ya que el tiempo que implica enseñar a un alumno es mayor. Las empresas quieren alumnos de segundo porque el periodo de FCT es más largo y sobre todo porque, hasta ahora, ya estaban filtrados académicamente. Y en este caso la labor docente NO ES CONVENCER NI SUPLICAR a las empresas para que acepten a los alumnos.

 

 

3.    La nueva ley de FP implica trámites burocráticos innecesarios y que sobrecargan la labor docente; la gestión de las llamadas FFEs que se suman la gestión de las FTC (Formación en Centros de Trabajo).

 

4.    Las horas asignadas a estas tareas no son suficientes ya que el tiempo para la gestión de las llamadas y contactos con empresas , la gestión de los ANEXOS y el propio sistema de registro de documentación es torpe y lento.

 

5.    Se ha delegado labor docente a las empresas: Los trabajadores de una empresa NO SON DOCENTES y relegar carga lectiva e incluso la evaluación con una nota numérica es inaceptable tanto para las empresas como para los centros. Las empresas no son docentes y la manera de evaluar en las FFE es a través de rubricas complicadas y farragosas.  Cada centro además llevará su propia rúbrica.

 

6.    Por otra parte, a las empresas no les resulta atractivo acoger en prácticas a un alumno de primer curso. Las razones son las siguientes:

 

a.       Rentabilidad para las empresas: Las empresas necesitan tiempo para formar a los alumnos en sus sistemas y manera de trabajar. En ese escaso tiempo, el alumno no ha acabado su formación, lo que supone para la empresa que estas prácticas sean costosas en tiempo y recursos empleados. Un periodo de “formación” inferior a un mes supone un gran trabajo para LOS TRABAJADORES de una empresa, que deben hacerse cargo de una formación, además de llevar a cabo sus propias tareas.

b.      Preferencia de las empresas por alumnos más preparados: las empresas nos han trasladado su preferencia por recibir a alumnos que ya han alcanzado un cierto grado de formación. Prefieren a alumnos que puedan quedarse por períodos más largos y que ya tengan conocimientos más avanzados. Así, podrán desempeñar tareas más complejas, lo cual beneficia tanto a la empresa como al alumno. Prácticas más largas permiten que el alumno no solo pueda desarrollar habilidades más complejas que serán clave para su posterior incorporación al mercado laboral, sino también les harán sentirse parte del equipo de la empresa, con toda la implicación socioafectiva que ello implica.

 

7.    El punto anterior implica que la carga burocrática que le supone a la empresa hace que no les resulte atractivo y que por ende, muchas rechacen la opción de acoger alumnos. Como consecuencia de lo anteriormente expuesto la mayor parte de las empresas que habitualmente colaboran en las FCT  están descartando colaborar en las FFE. El tejido empresarial está formado por muchas pequeñas y medianas empresas que no tienen ni espacio ni recursos para acoger a alumnos. El crecimiento de la FP en estos últimos años ha sido exponencial y conseguir empresas es muy complicado. Los profesores ejercen funciones de ETT.

 

 

 

S.E EXIGE:

1.    TRASLADO DE LA FFE (Fase de Formación en Empresa ) ÍNTEGRAMENTE AL SEGUNDO CURSO, O DAR LA OPCIÓN A LOS CENTROS DE DECIDIR ESTE ASPECTO.

2.    COLABORACIÓN POR PARTE DE LA ADMINISTRACIÓN EN LA BÚSQUEDA DE  EMPRESAS. Los profesores no dan abasto y no tienen recursos para poder tener una empresa para cada alumno. Todos los centros educativos buscan empresas para sus alumnos. ¿Dónde está la figura del prospector? Esta figura aparece en  el Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional.

3.    REDUCCIÓN DE LOS TRÁMITES BUROCRÁTICOS/INFORMÁTICOS PARA LA GESTIÓN DE LAS FFE. La Consejería descargue a los docentes de la carga administrativa de la FCT y la FFE. Los docentes no somos administrativos. 

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Petición creada en 27 de noviembre de 2024