Ante los resultados de la primera PEC para acceder al título de Especialista en Enfermería Geriátrica, rectifiquen sobre la elaboración de la prueba y

El problema

 

 

POR UNA PRUEBA DE LA EVALUACIÓN DE LA COMPETENCIA DE LA ESPECIALIDAD DE ENFERMERÍA GERIÁTRICA DIGNA Y JUSTA

 

Ante la prueba realizada el pasado 19 y 20 de octubre en Madrid, a Enfermer@s provenientes de todo el país para acceder a la ESPECIALIDAD DE ENFERMERÍA GERIÁTRICA a través del acceso excepcional al título de Especialista contemplado en la Disposición transitoria segunda del REAL DECRETO 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de Enfermería, y los resultados a la vista obtenidos, un grupo de enfermer@s hemos realizado las siguientes reflexiones:

 

¿Qué ha sucedido? ¿Ha habido algún problema en el desarrollo de la prueba?

 

¿Cómo puede ser que solo hayan superado esta prueba, según estimaciones, el 5% de los 7825 Enfermeros aspirantes?

 

¿Es que el nivel de conocimientos que tienen la mayoría de estos aspirantes es insuficiente para poder optar a la titulación de especialista?

 

¿O es que existe algún impedimento de tipo político para que este tipo de pruebas solo lo supere un mínimo número de aspirantes?

 

¿O quizá los responsables de la elaboración de esta prueba han errado en la orientación de la misma?

 

Después de estas reflexiones, invitamos conjuntamente a toda la profesión enfermera a analizar cada una de ellas, y elevar las conclusiones a los diferentes responsables, con total libertad e independencia y sin ningún tipo de rubor, a la vez que exigir una rectificación y replanteamiento de estas pruebas.

 

Confiamos en que las enfermer@s no permanezcamos indiferentes ante este atropello a la profesión, y fruto de nuestra indignación transmitamos a los dos Ministerios responsables, principalmente el de Educación, Cultura y Deporte, pero también al de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que no vamos a tolerar este tipo de sucesos. Por eso animamos a todos nuestros compañeros de profesión (no solo los afectados por esta especialidad concreta) a firmar esta petición.

 

También invitamos a firmar a aquellos ciudadanos que consideren oportuno apoyar esta petición, porque como potenciales usuarios de sus servicios, consideren que se merecen una sociedad que reconozca los servicios especializados que prestan diariamente las enfermer@s de este país.

 

Posteriormente hemos analizado estas reflexiones obteniendo las siguientes respuestas:

 

No ha sucedido nada anormal en el desarrollo de la prueba, o por lo menos así nos lo han transmitido nuestras compañeras y compañeros, que la prueba se ha desarrollado con total normalidad. Además se puede corroborar que no ha ocurrido ningún altercado que haya distorsionado o dificultado el desarrollo de la misma, al no haberse hecho eco ningún medio de comunicación. Por lo tanto primera reflexión descartada.

 

Para la segunda reflexión, nos vamos a permitir un ejemplo sin abusar de la más mínima demagogia:

 

Si en una clase de 30 alumnos solo superan una determinada prueba 2 de ellos, y el resto de los 28 suspenden, toda la comunidad educativa coincidirá en que el problema no pueden ser los 28 alumnos que no la han superado, sino que habrá que buscar el origen de ese resultado en la mayor o menor eficacia de los responsables de su educación en la materia evaluada, o si no fuese ese el caso por la demostrada eficacia continuada de los educadores, habrá que concluir que el origen de ese nefasto resultado es debido a lo inadecuado de la prueba.

 

En cuanto a la tercera reflexión, hay que dejar claro que los requisitos para poder acceder a este tipo de pruebas parten de que los aspirantes ya son titulados, y que además tienen que acreditar un determinado tiempo de ejercicio profesional como Enfermero en las actividades propias de la especialidad, concretamente por un periodo mínimo de cuatro años, y por supuesto superar la prueba de la evaluación de la competencia.

 

Por lo tanto, queda claro que esta prueba no se trata de una oposición ni de un concurso-oposición para obtener una plaza, porque este proceso no consiste en un sistema de selección y/o provisión de plazas, sino que se trata de una prueba que evalúa la competencia de una serie de profesionales de Enfermería que en la mayoría de los casos lleva prestando más de 25 años unos Cuidados Especializados de Enfermería en esa concreta especialidad, y por tanto un reconocimiento a la prestación de esos servicios especializados.

 

Concluyendo sobre esta reflexión, y a la vista de los resultados, no podemos aceptarlos como apropiados puesto que si fuesen reflejo de la situación real, los responsables de los diferentes departamentos de Salud y de Servicios Sociales de las distintas CC.AA. tendrían un serio problema de justificación con la asistencia que se está prestando en cuanto a la calidad de los servicios, que por otra parte desmienten los diferentes indicadores de calidad publicados hasta la fecha. Se puede afirmar por lo tanto que el nivel de conocimientos que tiene la inmensa mayoría de los aspirantes es suficiente y adecuado para obtener el reconocimiento de la titulación de especialista, y descartar también esta reflexión.

 

Sobre la cuarta reflexión, seria irracional e irresponsable que existiese algún tipo de condicionamiento político, puesto que como se puede comprobar, los sucesivos gobiernos de diferente color político han apostado por el desarrollo de las Especialidades de Enfermería (si bien de una forma excesivamente lenta).

 

En los momentos actuales, este mismo lunes 21 de octubre la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha anunciado en una Conferencia la creación del Foro de las Profesiones Tituladas durante la cual se ha presentado a los profesionales los Pactos firmados en julio entre el gobierno y los colectivos de médicos y enfermeros. Concretamente, en el Acuerdo entre el Ministerio, el Consejo General de Enfermería y el Sindicato de Enfermería-SATSE, en su apartado II de Ordenación Profesional de los RR.HH. sobre las Especialidades de Enfermería, se afirma que en el marco del presente acuerdo se promoverá cuantas medidas sean necesarias para facilitar la puesta en marcha de las convocatorias de las pruebas de la evaluación de la competencia pendientes para el acceso por vía excepcional, primando criterios similares a los que se tienen en cuenta para otros profesionales, entre otros, en cuanto al incremento del número de oportunidades, tipo de pruebas, etc.

 

Por lo tanto, a la vista de estos aspectos tenemos que concluir que también descartamos esta cuarta reflexión.

 

Finalmente, en relación a la quinta reflexión, además de descartar las cuatro primeras reflexiones por las argumentaciones anteriormente expuestas, no cabe la menor duda de que es este y no otro el origen de los resultados obtenidos, en concreto la elaboración de la prueba.

 

Prueba que no ha cumplido con los objetivos de su existencia, que no es otra que evaluar la competencia de profesionales suficientemente experimentados como para ser los profesionales que formarán a las futuras generaciones de especialistas.

 

Prueba que ha dejado de valorar adecuadamente el desarrollo profesional de un Enfermero Especialista en su práctica habitual, y que presenta un claro desequilibrio entre la evaluación de esa práctica enfermera habitual y la supravaloración de cuestiones medico asistenciales, que denota y hace presuponer que tipo de profesionales han elaborado dicha prueba.

 

Por último, solo nos queda por realizar una apreciación final:

 

No nos imaginamos (o igual sí), que es lo que hubiese ocurrido de haberse  producido esta misma situación en alguna prueba de este tipo para acceder a alguna de las Especialidades Médicas. Como poco a estas horas ya se hubiese producido alguna que otra reacción Ministerial (no decimos que dimisiones, pero con toda seguridad sí alguna rectificación).

 

Gracias por apoyar a todas las enfermer@s de este país y en especial a los Especialistas en Enfermería Geriátrica firmando esta petición.

 

Esta petición ha conseguido 411 firmas

El problema

 

 

POR UNA PRUEBA DE LA EVALUACIÓN DE LA COMPETENCIA DE LA ESPECIALIDAD DE ENFERMERÍA GERIÁTRICA DIGNA Y JUSTA

 

Ante la prueba realizada el pasado 19 y 20 de octubre en Madrid, a Enfermer@s provenientes de todo el país para acceder a la ESPECIALIDAD DE ENFERMERÍA GERIÁTRICA a través del acceso excepcional al título de Especialista contemplado en la Disposición transitoria segunda del REAL DECRETO 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de Enfermería, y los resultados a la vista obtenidos, un grupo de enfermer@s hemos realizado las siguientes reflexiones:

 

¿Qué ha sucedido? ¿Ha habido algún problema en el desarrollo de la prueba?

 

¿Cómo puede ser que solo hayan superado esta prueba, según estimaciones, el 5% de los 7825 Enfermeros aspirantes?

 

¿Es que el nivel de conocimientos que tienen la mayoría de estos aspirantes es insuficiente para poder optar a la titulación de especialista?

 

¿O es que existe algún impedimento de tipo político para que este tipo de pruebas solo lo supere un mínimo número de aspirantes?

 

¿O quizá los responsables de la elaboración de esta prueba han errado en la orientación de la misma?

 

Después de estas reflexiones, invitamos conjuntamente a toda la profesión enfermera a analizar cada una de ellas, y elevar las conclusiones a los diferentes responsables, con total libertad e independencia y sin ningún tipo de rubor, a la vez que exigir una rectificación y replanteamiento de estas pruebas.

 

Confiamos en que las enfermer@s no permanezcamos indiferentes ante este atropello a la profesión, y fruto de nuestra indignación transmitamos a los dos Ministerios responsables, principalmente el de Educación, Cultura y Deporte, pero también al de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que no vamos a tolerar este tipo de sucesos. Por eso animamos a todos nuestros compañeros de profesión (no solo los afectados por esta especialidad concreta) a firmar esta petición.

 

También invitamos a firmar a aquellos ciudadanos que consideren oportuno apoyar esta petición, porque como potenciales usuarios de sus servicios, consideren que se merecen una sociedad que reconozca los servicios especializados que prestan diariamente las enfermer@s de este país.

 

Posteriormente hemos analizado estas reflexiones obteniendo las siguientes respuestas:

 

No ha sucedido nada anormal en el desarrollo de la prueba, o por lo menos así nos lo han transmitido nuestras compañeras y compañeros, que la prueba se ha desarrollado con total normalidad. Además se puede corroborar que no ha ocurrido ningún altercado que haya distorsionado o dificultado el desarrollo de la misma, al no haberse hecho eco ningún medio de comunicación. Por lo tanto primera reflexión descartada.

 

Para la segunda reflexión, nos vamos a permitir un ejemplo sin abusar de la más mínima demagogia:

 

Si en una clase de 30 alumnos solo superan una determinada prueba 2 de ellos, y el resto de los 28 suspenden, toda la comunidad educativa coincidirá en que el problema no pueden ser los 28 alumnos que no la han superado, sino que habrá que buscar el origen de ese resultado en la mayor o menor eficacia de los responsables de su educación en la materia evaluada, o si no fuese ese el caso por la demostrada eficacia continuada de los educadores, habrá que concluir que el origen de ese nefasto resultado es debido a lo inadecuado de la prueba.

 

En cuanto a la tercera reflexión, hay que dejar claro que los requisitos para poder acceder a este tipo de pruebas parten de que los aspirantes ya son titulados, y que además tienen que acreditar un determinado tiempo de ejercicio profesional como Enfermero en las actividades propias de la especialidad, concretamente por un periodo mínimo de cuatro años, y por supuesto superar la prueba de la evaluación de la competencia.

 

Por lo tanto, queda claro que esta prueba no se trata de una oposición ni de un concurso-oposición para obtener una plaza, porque este proceso no consiste en un sistema de selección y/o provisión de plazas, sino que se trata de una prueba que evalúa la competencia de una serie de profesionales de Enfermería que en la mayoría de los casos lleva prestando más de 25 años unos Cuidados Especializados de Enfermería en esa concreta especialidad, y por tanto un reconocimiento a la prestación de esos servicios especializados.

 

Concluyendo sobre esta reflexión, y a la vista de los resultados, no podemos aceptarlos como apropiados puesto que si fuesen reflejo de la situación real, los responsables de los diferentes departamentos de Salud y de Servicios Sociales de las distintas CC.AA. tendrían un serio problema de justificación con la asistencia que se está prestando en cuanto a la calidad de los servicios, que por otra parte desmienten los diferentes indicadores de calidad publicados hasta la fecha. Se puede afirmar por lo tanto que el nivel de conocimientos que tiene la inmensa mayoría de los aspirantes es suficiente y adecuado para obtener el reconocimiento de la titulación de especialista, y descartar también esta reflexión.

 

Sobre la cuarta reflexión, seria irracional e irresponsable que existiese algún tipo de condicionamiento político, puesto que como se puede comprobar, los sucesivos gobiernos de diferente color político han apostado por el desarrollo de las Especialidades de Enfermería (si bien de una forma excesivamente lenta).

 

En los momentos actuales, este mismo lunes 21 de octubre la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha anunciado en una Conferencia la creación del Foro de las Profesiones Tituladas durante la cual se ha presentado a los profesionales los Pactos firmados en julio entre el gobierno y los colectivos de médicos y enfermeros. Concretamente, en el Acuerdo entre el Ministerio, el Consejo General de Enfermería y el Sindicato de Enfermería-SATSE, en su apartado II de Ordenación Profesional de los RR.HH. sobre las Especialidades de Enfermería, se afirma que en el marco del presente acuerdo se promoverá cuantas medidas sean necesarias para facilitar la puesta en marcha de las convocatorias de las pruebas de la evaluación de la competencia pendientes para el acceso por vía excepcional, primando criterios similares a los que se tienen en cuenta para otros profesionales, entre otros, en cuanto al incremento del número de oportunidades, tipo de pruebas, etc.

 

Por lo tanto, a la vista de estos aspectos tenemos que concluir que también descartamos esta cuarta reflexión.

 

Finalmente, en relación a la quinta reflexión, además de descartar las cuatro primeras reflexiones por las argumentaciones anteriormente expuestas, no cabe la menor duda de que es este y no otro el origen de los resultados obtenidos, en concreto la elaboración de la prueba.

 

Prueba que no ha cumplido con los objetivos de su existencia, que no es otra que evaluar la competencia de profesionales suficientemente experimentados como para ser los profesionales que formarán a las futuras generaciones de especialistas.

 

Prueba que ha dejado de valorar adecuadamente el desarrollo profesional de un Enfermero Especialista en su práctica habitual, y que presenta un claro desequilibrio entre la evaluación de esa práctica enfermera habitual y la supravaloración de cuestiones medico asistenciales, que denota y hace presuponer que tipo de profesionales han elaborado dicha prueba.

 

Por último, solo nos queda por realizar una apreciación final:

 

No nos imaginamos (o igual sí), que es lo que hubiese ocurrido de haberse  producido esta misma situación en alguna prueba de este tipo para acceder a alguna de las Especialidades Médicas. Como poco a estas horas ya se hubiese producido alguna que otra reacción Ministerial (no decimos que dimisiones, pero con toda seguridad sí alguna rectificación).

 

Gracias por apoyar a todas las enfermer@s de este país y en especial a los Especialistas en Enfermería Geriátrica firmando esta petición.

 

Los destinatarios de la petición

ANA MATO ADROVER
ANA MATO ADROVER
MINISTRA DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD
JOSÉ IGNACIO WERT ORTEGA
JOSÉ IGNACIO WERT ORTEGA
MINISTRO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE

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Petición creada en 24 de octubre de 2013