La Fundación Caja Mediterráneo no debe cambiar su nombre

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 500!


El Patronato de la Fundación Caja Mediterráneo, heredera de la Obra Social de la CAM, ha decidido cambiar su imagen corporativa eliminando de su denominación la palabra “Caja”, obviando así sus orígenes, de dónde procede su patrimonio económico, inmobiliario y artístico.

Los patronos, designados por los partidos políticos con presencia parlamentaria en la Generalitat Valenciana y la Comunidad de Murcia, no han respetado la historia y procedencia de lo que ahora les compete gestionar: los beneficios obtenidos por una inmaculada gestión de las Cajas de Alcoy, Alicante, Elche, Orihuela, Crevillente,  Novelda, Sureste, CAAM, Torrent, Provincial de Alicante y Valencia, Rural de Bonanza, Cooperativa de Jávea,  todas ellas en la Comunidad Valenciana,  y Cartagena, Murcia, Alhama, Yecla, Jumilla (en la región Murciana) y Caudete (en Albacete) obviando un mínimo reconocimiento a su pasado histórico, que hechos posteriores -que devinieron en la crisis y posterior desaparición de la CAM- no empecen la labor sociocultural, medioambiental y solidaria que tanto reconocimientos merecieron. La Generalitat Valenciana es la tutora de esta Fundación, y no puede dejar pasar esta decisión sin involucrarse directamente en ella. Instamos a su Presidente a tomar las medidas para invalidar  esta decisión.

El colectivo de empleados de las Entidades de Ahorro nos identificamos con la sensibilidad social de las Cajas en que trabajamos, reflejada en la importante actividad cultural realizada por sus Obras Sociales. Entendemos que el proyecto evolucione y actualice su imagen corporativa, resaltando el espacio territorial, pero también es preciso mantener su identidad original para que, como dice la misma Fundación “no se olvide todo lo que se ha hecho antes”, que al parecer es lo que se pretende con la decisión tomada.

Los patronos, totalmente ajenos al espíritu que presidía aquella Obra Social no pueden ni deben abominar sus orígenes, ni decidir por ellos mismos algo que se les dado en representación de la sociedad,  por lo que es imprescindible mantener su original denominación, o cualquier otra que haga referencia explícita.