Urge Costa Rica to honour Indigenous land rights and protect communities from violence

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In 1977, the government of Costa Rica promised to protect Indigenous land rights by establishing law 6172. Though the law outlines a legal framework for Indigenous reserves, the current approach is highly bureaucratic and involves several institutions, which makes the process not only lengthy and costly but also exacerbates the violence around land claims. On one hand, the law identifies Indigenous people as the rightful owners of their territories. On the other, when communities try to reclaim their land, they are faced with intimidation and death threats. Join us to urge the Costa Rican government to honour Indigenous land rights and protect Indigenous communities from violence by; supporting Indigenous claims, expediting the legal processes and resolving land disputes in a timely manner.

Bri Bri Clan of Salitre, Buenos Aires
The Bri Bri Clan in Salitre is comprised of a handful of valiant women. In 2014, sisters and single mothers Heylin and Maria gathered the courage to reclaim a piece of land originally belonging to their ancestors. At the time, half the land was occupied by a couple falsely claiming to be Indigenous. The other half was occupied as a landfill site by the large-scale pineapple plantation, PINDECO, a subsidiary of Del Monte. The sisters were employed by PINDECO, but lost their employment because they moved into the area with their children and mother.

Even without the means to a steady income, the sisters decided to reclaim the land by following legal procedures. This route was meant to be peaceful, but instead, they have faced systematic acts of violence, including the burning of their "rancho" twice in the last five years. Not only is the government refusing to step-in, but historical territorial lines drawn in 1956 and 1977 are unclear and inaccurate, which exacerbates the conflict.

The legal battle against the couple has been won, however, PINDECO has taken the sisters and their mother to the supreme court to continue the fight. Meanwhile, the government fails to provide support, guidance or protection to the family.


Térraba in Finca San Andres
80% of the Térraba population in Costa Rica and Panama have lost their land to non-Indigenous peoples. One such community is the Térraba in Finca San Andreas, comprised of approximately 500 people.

The finca (farm) was identified as Terraba territory since 1939, but is currently being occupied by a non-Indigenous man who lives in San Jose. Last March, 17 families moved to the farm to reclaim their land through peaceful protests and legal procedures in an attempt to avoid violence.

Over the past year, the community has received multiple ungrounded legal notices from the occupant and death threats from non-Indigenous people in the area. To protect themselves and their children, they have created a gate around their home and have set up temporary houses using tarps and corrugated steel panels. The community is prepared to keep fighting through the judiciary system even though similar cases have taken up to 12 years to resolve.

The land is barren, the streams run dry and the deer who once roamed the land are no longer there. Yet Chief Sivas, the leader of this Térraba tribe, is adamant in persevering. He believes when Indigenous people lose their land, they lose their language, heritage and culture along with it. “When we conserve our land, we conserve our way of life and create a future for our children. Without our land, our people will die. And we fight because we only want our children to continue living.”

Indigenous communities fighting for their land are struggling for cultural survival. They only ask what was promised to them, so they can leave a bit of their history, land, and heritage to their children. With your help, we can urge the government to expedite the ongoing legal processes that will allow Indigenous communities to reclaim their ancestral land.

Sign the petition today to urge Costa Rica to honour Indigenous land rights and protect Indigenous communities from violence by; supporting Indigenous claims, expediting legal processes and resolving land disputes in a timely manner. By not taking a stand, we are actively participating in the denial of their rights.

Your signed petition will be sent to three organizations who have the ability to make a change:

  • Instituto de Desarrollo Rural (INDER) - this organization is in charge of resolving disputes and expropriating non-Indigenous landowners from Indigenous territories who acquired possession to the land prior to 1977. In these cases, the ministry provides a fair value of the cost of the land to the non-Indigenous owner for the release of the land title.
  • Ministerio de Seguridad Publica (Ministry of Public Security) - this organization is in charge of the expropriation process for non-Indigenous individuals who unlawfully acquired Indigenous land in or after the 1977 law which made it illegal for any non-Indigenous individual to purchase land in Indigenous territories.
  • Defensa-agraria (Agrarian Defence Court) - in charge of the legal process involved in reclaiming Indigenous land rights

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Solicite a Costa Rica honrar los derechos de las tierras indígenas y proteger a las comunidades contra la violencia

En 1977, el Gobierno de Costa Rica prometió proteger los derechos de las tierras indígenas al establecer la Ley 6172. Aunque la ley crea un marco legal para las reservas indígenas, el enfoque actual es altamente burocrático e involucra a varias instituciones, lo que hace que el proceso no solo sea largo y costoso, sino que a la vez agudiza la violencia en torno a los reclamos de tierras. Por un lado, la ley identifica a los indígenas como los legítimos dueños de sus territorios. Por otro lado, cuando las comunidades tratan de reclamar sus tierras, se enfrentan, entre otras cosas, a intimidaciones y amenazas de muerte. Firme esta petición hoy y dígale a Costa Rica que respete los derechos de las tierras indígenas y proteja a las comunidades indígenas de la violencia apoyando los procesos de reclamación de territorios indígenas, agilizando los procesos legales y resolviendo las disputas por tierra de manera oportuna.

Clan BriBri de Salitre, Buenos Aires
El Clan BriBri en Salitre está compuesto por un grupo de mujeres valientes. En 2014, las hermanas y madres solteras, Heylin y María, reunieron el coraje para reclamar un terreno originalmente perteneciente a sus antepasados. En ese momento, la mitad de la tierra estaba ocupada por una pareja que falsamente afirmaba ser indígena. La otra mitad fue ocupada como relleno sanitario por la plantación de piña a gran escala, PINDECO, una subsidiaria de Del Monte. Las hermanas trabajaban para PINDECO, pero perdieron su empleo porque se mudaron al área con sus hijos y su madre.

Incluso sin los medios para un ingreso estable, las hermanas decidieron reclamar la tierra siguiendo los procedimientos legales. Esta ruta estaba destinada a ser pacífica, pero en cambio, se han enfrentado a actos sistemáticos de violencia, incluyendo la quema de su "rancho" dos veces en los últimos cinco años.

No solo el Gobierno Costarricense ha hecho estos procesos largos y tediosos, sino que a la vez las líneas territoriales históricas trazadas en 1956 y 1977 son poco claras e inexactas, lo que incrementa el conflicto.

La batalla legal contra la pareja se ha ganado, sin embargo, PINDECO ha llevado a las hermanas y su madre a la corte suprema para continuar la lucha. Mientras tanto, el gobierno no proporciona apoyo, orientación o protección a la familia.


Térraba en la Finca San Andrés
El 80% de la población de Térraba en Costa Rica y Panamá ha perdido sus tierras a los pueblos no indígenas. Una comunidad Térraba, compuesta aproximadamente de 500 personas está tratando de recuperar su territorio ancestral en una finca conocida como Finca San Andrés.

La finca fue identificada como territorio Térraba desde 1939, pero actualmente está siendo ocupada por un hombre no indígena que vive en San José. En Marzo del 2018, 17 familias se mudaron a la Finca con el fin de reclamar sus territorio ancestral a través de una ocupación pacíficas y siguiendo los procedimientos legales, en un intento por evitar la violencia.

Desde el comienzo de su ocupación, la comunidad ha recibido múltiples avisos legales por parte del “dueño” y amenazas de muerte de personas no indígenas en el área. Para protegerse a sí mismos y a sus hijos, han creado una puerta alrededor de su casa y han establecido casas temporales utilizando lonas y paneles de acero corrugado. La comunidad está preparada para seguir luchando a través del sistema judicial, a pesar de que los casos similares han tardado entre 1.5 y 12 años en resolverse. Actualmente, la tierra es estéril, los arroyos se han secado y los ciervos que una vez recorrieron estas tierras han desaparecido. Sin embargo, el líder de esta comunidad Térraba, Sivas, está decidido a perseverar. Él cree que cuando los indígenas pierden sus tierras, a la vez pierden su idioma, patrimonio y cultura: “Cuando conservamos nuestra tierra, conservamos nuestro estilo de vida y creamos un futuro para nuestros hijos. Sin nuestra tierra, nuestra gente morirá. Y luchamos porque solo queremos que nuestros hijos sigan viviendo."

Las comunidades indígenas que luchan por su tierra, luchan por la supervivencia cultural, ellos solo están pidiendo lo que les ha sido prometido, con el fin de pasar su historia, tierra y herencia cultural a sus hijos. Con su ayuda, podemos exigir al Gobierno Costarricense que acelere los procesos legales en curso que le permitirán a las comunidades indígenas reclamar sus tierras ancestrales.

Firme la petición hoy y dígale a Costa Rica que respete los derechos de las tierras indígenas y proteja a las comunidades indígenas de la violencia apoyando las reclamaciones indígenas, agilizando los procesos legales y resolviendo las disputas por la tierra de manera oportuna. Al no tomar una posición, estamos participando activamente en la negación de sus derechos.


Su petición firmada se enviará a tres organizaciones que tienen la capacidad de hacer un cambio:

  • Instituto de Desarrollo Rural (INDER): esta organización se encarga de resolver las disputas y expropiar a los propietarios no indígenas de los territorios indígenas que adquirieron la posesión de la tierra antes de 1977. En estos casos, se proporciona un valor justo del costo de la tierra al propietario no indígena para la expropiación del título de la tierra.
  • Ministerio de Seguridad Pública (Ministerio de Seguridad Pública): a cargo del proceso de expropiación de personas no indígenas que adquirieron ilegalmente tierras indígenas en o después de la ley de 1977 que hizo ilegal que cualquier persona no indígena compre tierras en territorios indígenas.
  • Corte Agraria: a cargo del proceso legal involucrado en la reclamación de los derechos de las tierras indígenas