Petición cerrada

EL SAP NO EXISTE, CONTRA LA DIFUSIÓN EN LA UNED DE ESTE FALSO SÍNDROME

Esta petición ha conseguido 743 firmas


Ante la convocatoria del curso de postgrado convocado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, a través del Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicas de la Facultad de Psicología, los abajo firmantes queremos expresar nuestro rotundo rechazo  a la realización del mismo en base a la bibliografía presentada y al temario de algunos de sus módulos.

En dicha bibliografía encontramos referencias a manuales que, lejos de ser científicamente avalados y respaldados, son obras cuyos autores distribuyen y se autopublican como no podía ser de otra manera, puesto que carecen de ninguna validez científica ni son diagnóstico clínico alguno. En concreto nos referimos a

“Síndrome de alienación parental (Autora Asunción Tejedor Huerta)

 

Editorial  Eos Gabinete De Orientación Psicológica

 

ISBN   9788497276122”

 

Este falso síndrome está destrozando las vidas de miles de mujeres y de sus hijas e hijos. Está acuñado y defendido única y exclusivamente por quienes no toleran la igualdad de la mujer en esta sociedad y que, de manera torticera, quieren ocultar la existencia real  que  vivimos a diario: la violencia ejercida contra la mujer por los hombres por el simple hecho de ser mujer, y los malos tratos y/o abusos a las niñas y niños por parte de sus progenitores varones.

Como cada vez que hay un avance en nuestra sociedad para equiparar hombres y mujeres en derechos, surgen estos movimientos para neutralizar e impedir que se produzca.

Debemos recordar que este falso síndrome tiene como inventor y autor a un psiquiatra que defendía la pedofilia y el incesto, que hablaba de aplicar la llamada terapia de la amenaza cuyo objetivo era conseguir la total humillación y sumisión de las mujeres que denunciaban a los padres de sus hijas e hijos por maltrato o por posibles abusos. Lejos de ser una patología, hecho éste que podemos constatar ya que no consta en ningún manual de enfermedades actualmente (CIE-10 y DSMV), no admitido por la OMS, refutado por la comunidad científica, por la APA (Asociación Americana de Psiquiatría y por la Asociación Española de Neuropsiquiatría), llegando a pronunciarse también los profesionales de la psicología y psiquiatría. Es un invento utilizado en circuitos judiciales de manera casi exclusiva con el fin de conseguir que las mujeres y sus hijas e hijos no sean creídos y el tribunal o los Departamentos de Infancia y Familia desoiga los testimonios y denuncias de éstos, convirtiendo a las y los niños en poseedores de recuerdos falsos, aludiendo a la madre en su afán de desprestigiar al padre, capaz de inventar y fabular dichas denuncias. Este síndrome es también apelado con diferentes términos, “síndrome de la madre maliciosa, madre obstaculizadora, poco colaboradora, interferencias parentales, preocupación mórbida y tantos otros como tengan a bien invocar para camuflar lo que en realidad se persigue, que es invocar al falso sap.

Somos miles y miles de mujeres y sus hijas e hijos que hemos sufrido y padecido las consecuencias de la aplicación de este inexistente síndrome. Las y los niños son apartados de sus madres, de sus hogares de un día para otro, en ocasiones con la intervención de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, aislando a madres y sus hijas e hijos por meses sin permitir contacto alguno entre ellos, para provocar lo que vienen a llamar los partidarios de la aplicación del inexistente síndrome como revinculación.

No es menos curioso ni baladí que quien fue Defensor del Menor en Madrid potencie e intervenga en este curso de postgrado. Es realmente de una crueldad absoluta poder imaginar que quien estuvo a cargo de la defensa de nuestras hijas e hijos comparta estas teorías inexistentes, propias de un inventor cualquiera en un domicilio cualquiera. Y no sólo las comparta, si no que colabore en su difusión.

 

Nos tendría que hacer pensar a todas y todos la clase de sociedad que estamos creando, los profesionales que estamos formando en base a síndromes inexistentes, a experimentos psicológicos, a la aplicación de terapias de las amenazas, cuando tendríamos que estar construyendo una sociedad más igualitaria, libre de maltrato a mujeres y sus hijas e hijos y conservadores e impulsadores de los derechos humanos.

Por lo anteriormente expuesto, solicitamos que sea revisado el contenido de este curso y sea adaptado a la realidad de nuestra sociedad, sociedad que demanda igualdad entre hombres y mujeres, protección de niñas y niños, que grita NO A LOS MALOS TRATOS y que es capaz de conseguir que todas las fuerzas políticas firmen un Pacto de Estado  para proteger a las mujeres y sus hijas e hijos.



Hoy: PROTEGER A NUESTROS HIJOS cuenta con tu ayuda

PROTEGER A NUESTROS HIJOS NO ES DELITO necesita tu ayuda con esta petición «UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN A DISTANCIA: EL SAP NO EXISTE, CONTRA LA DIFUSIÓN EN LA UNED DE ESTE FALSO SÍNDROME». Únete a PROTEGER A NUESTROS HIJOS y 742 personas que ya han firmado.