¡Ayuda ! "Si te vas a España te vas a quedar sin tu hijo"

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SI TE VAS A ESPAÑA, TE VAS A QUEDAR SIN TU HIJO

 

Estas son las palabras que Silva Ortiz tuvo que escuchar una y otra vez de su marido, cuando vivía en Australia, siendo las amenazas constantes por parte de éste.

Más de 15.700 km de distancia van a separar a Silvia Ortiz para que pueda hacer uso de sus derechos como madre, si la justicia española continua dando la razón al padre, resultando que ella lo único que quería era divorciarse y empezar una nueva vida, tal como vienen haciendo todos los españoles cuando se divorcian, pero al parecer esta suerte no podrá disfrutar la madre valenciana, dado que le quitaran a su hijo y se lo llevarán a Australia, donde no podrá verlo nunca más, pues el padre esta borrando todo rastro de su existencia y contactos posibles a los que puede acceder la madre, para que Silvia no pueda comunicarse con su hijo, y mucho más poderlo volver a ver.

Desde que Silvia tomó la decisión de emigrar a Australia con su marido, para buscar un porvenir como vienen haciendo los jovenes españoles, lo cierto, que más que una experiencia positiva como se tenía en mente, ir a Australia fue la peor decisión que pudo tomar la madre, pues se vio envuelta en un maltrato psicológico por parte de su pareja, maltrato que pesé estar siendo reconocido en Australia, los juzgados españoles han dictaminado que no era víctima de violencia de género, existiendo dos resoluciones totalmente opuestas entre los dos países.

El conflicto de competencias entre ambos estados, esta haciendo que la madre no pueda cuidar a su hijo, pues la Justicia española es competente para conocer del divorcio, pero en cambio, los juzgados Australianos para conocer de las medidas paterno – filiales, que son previas al divorcio, resultando ser esto un sinsentido, pues en su día el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción ya procedió a dictar unas medidas paterno-filiales en las cuales todas las partes salían ganando, tanto la familia paterna como la familia materna, pero esto no resulto suficiente para la familia paterna, por el cual solicitó que el pequeño Hugo, fuese a vivir a Australia donde esta su padre, pesé que el padre esta de modo ilegal en Australia, y el pequeño también lo estará, no pudiendo ir al colegio ni pudiendo optar a asistencia médica si lo necesitase, cosa que en España tiene más que garantizado, al ser el pequeño español.

Dado el conflicto entre ambos países, Australia presiona a España para que su resolución tenga más poder que la Española y en este sentido la Justicia Española esta cediendo al país Australiano. Igualmente la justicia española no esta teniendo en cuenta que la madre no puede obtener un nuevo visado dado que en Australia si uno de los cónyuges se separa ya no puede expedir un nuevo visado, es por ello que la abogada de Silvia, siendo esta Paz Arroyo de la Rosa, ha indicado a modo reiterado a la Justicia española que “solamente se esta teniendo en cuenta ejecutar la resolución Australiana, sin que los Tribunales Españoles tengan en cuenta que el padre es español y puede volver a su país de origen cuando lo desee, y en cambio la madre no puede residir, ni trabajar en el país oceánico”

Habiendo soportado las amenazas de su pareja cuando estaba viviendo en Australia, por la cual le decía su marido “si te vas a España, haré que pierdas a tu hijo”, la madre obtuvo el suficiente coraje para volver a España, para garantizar un mejor cuidado para su hijo, pues observando que el padre iba a pasar ilegal, no quería que su hijo no pudiese ir a un colegio, y mucho menos que no pudiese ser hospitalizado si fuese necesario, por lo que vino a España donde sabía que eso sí que lo iba a tener garantizado, y así llevar a cabo el mejor cuidado para su hijo.

Igualmente, la Justicia española, tampoco esta teniendo en consideración la situación que tiene el padre para poder ejercer correctamente la custodia, dado que el hijo a parte de no poder ir al colegio, ni ser hospitalizado, no puede ser tampoco atendido por el padre como es debido, dado que éste tiene un trabajo en una cafetería que le consume la totalidad del horario diario, llegando a casa a las tantas de la noche, quedándose el pequeño, el cual solamente tiene 4 años, solo en casa por no estar el padre para ejercer el cuidado de su hijo, igualmente cabe indicar que el trabajo que esta desarrollando el padre, en breve no lo podrá llevar a cabo, dado que la residencia por estudios de la cual gozaba ya esta a punto de terminarse y por la cual, tanto el padre como el hijo pasaran a ser ilegales en dicho país.

El padre pesé a estar en Australia ha tenido un contacto diario con su hijo, pues la madre así lo desea, y ha manifestado en reiteradas ocasiones que “mi hijo tiene un padre y una madre, y los dos tenemos que cuidar de él”, pero al parecer el padre no comparte esta opinión y solamente quiere cuidar del pequeño él solo pese a saber que no le puede garantizar un correcto cuidado.

Los padres del marido, otra batalla que tratar.

“Cuando me trataba mal, llamé a su familia para pedirles ayuda” recuerda Silvia, y la respuesta no fue para nada esperada, pues su familia política, concretamente los suegros, tenían pensado llevarse a Hugo a España, y pese que en la actualidad pueden ver a su nieto cada dos días, esto no es suficiente, pues la familia paterna desea llevar a cabo una venganza contra la madre, y no se detienen a pensar que de ir el pequeño a Australia ellos tampoco podrán ver de forma habitual a Hugo, observándose claramente que para ellos su nieto es subsidiario, dado que lo que importa es llevar a cabo dicha venganza.

En resumen, la madre valenciana se esta viendo involucrada por la toma de decisiones de dos países, sin que ninguno de ellos se preocupe por quien, como y en que condiciones se va a desempeñar el cuidado de su hijo, creándole una gran impotencia, por observar que su hijo no va a llevar una buena vida si los Tribunales no empiecen a tratar los temas con la debida humanidad que cualquier español se merece.