Los propietarios exigimos se nos tenga en cuenta

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Marcela Moro lanzó esta petición dirigida a Sr Presidente de la Republica Argentina. Dr. Alberto Fernandez

Al Presidente de la República:
Estimado Alberto Fernández.
Al jefe de gabinete, Santiago Cafiero.
Al ministro de desarrollo territorial y hábitat, Jorge Ferraresi.

Los abajo firmantes nos dirigimos a Uds., por las reiteradas extensiones que se están llevando a cabo y sin control en base a los decretos DNU 320/20,766/20 donde las concentraciones de inquilinos se ven por encima de los derechos de los propietarios de la República Argentina, causando una retracción del mercado inmobiliario que cada vez se agrava más, viendo vulnerados nuestros derechos y sin garantías para poder alquilar los inmuebles , sabemos que es un tema muy complejo que antecede y viene desde hace décadas; en el cual el Estado decidió no intervenir soportando carga económica alguna, sino que prefirió trasladar a nosotros, los propietarios, todo el esfuerzo económico partiendo del fundamento de que el precio de los alquileres surge de una actividad rentística inmobiliaria y no productiva y que por tal motivo somos nosotros quienes en épocas de crisis debemos soportar las cargas que un sector de la población no puede absorber. Pero hay quienes obtenemos ese dinero para sobrevivir.
Sabemos de los problemas habitacionales que anteceden, antes de ser propietarios también fuimos inquilinos, repudiamos enérgicamente los dichos de las agrupaciones como de INQUILINOS AGRUPADOS y Otras, donde ostentan permanentemente hacia nuestra propiedad privada, es mentira que hay grandes concentraciones de capitales, que hay viviendas vacías y que los están fusilando con los alquileres, estos hace mucho tiempo que no tienen una actualización real acorde al costo de vida.
No estamos en condiciones de financiar la vivienda, ya que dependemos de esos ingresos, y si tenemos una propiedad en alquiler, es porque contamos con ese dinero para nuestra subsistencia y la satisfacción de nuestras necesidades y en muchos casos alquilamos nuestra propiedad para poder nosotros, a su vez, alquilar algo más pequeño en otro lado.
Así como se antepuso la salud a la economía, ésta pudo ser la oportunidad para anteponer el derecho a la vivienda de estas familias a los intereses económicos de los propietarios, pero ello no implica que se impulse una solución donde los propietarios asuman toda la carga nuevamente, sino que se solicite al Estado que intervenga en estos conflictos para buscar soluciones de equilibrio que satisfagan el derecho a la vivienda y los intereses de los propietarios.
En la enumeración de los contratos de locación se ha tomado una postura laxa sin establecer restricciones en cada categoría. Así, por ejemplo: no importa el monto del precio del alquiler, ni la superficie o suntuosidad de la vivienda alquilada, es indiferente la capacidad económica del inquilino. Lo mismo da un canon locativo de $300.000 en puerto Madero que uno de $15.000 en el Gran Buenos Aires. Tampoco se tomó en cuenta al locador, así, por ejemplo: hay jubilados que cobran una jubilación mínima y sobreviven alquilando su inmueble.
Si bien en el artículo 10 del mencionado decreto dice que: “Quedan excluidos de lo dispuesto en el artículo 4° del presente decreto los contratos de locación cuya parte locadora dependa del canon convenido en el contrato de locación para cubrir sus necesidades básicas o las de su grupo familiar primario y conviviente, debiéndose acreditar debidamente tales extremos.” no establece la forma y alcances de la prueba a cargo del locador para gozar de la exclusión. No aclara ante qué organismo debe efectuarse el trámite, con lo cual se supone que sería ante la justicia, mediante acción declarativa de certeza, con similares alcances que el proceso de beneficio de litigar sin gastos. Pero este juicio es prolongado y complicado. Ante ello y la premura del locador vulnerable, que imperiosamente necesita del alquiler para cubrir sus necesidades básicas o las de su grupo familiar debería recurrir al proceso de amparo.
Tampoco se extendió la vulnerabilidad del propietario a las medidas de suspensión de desalojos o al tratamiento de deudas por falta de pago, de modo tal que como se dijo anteriormente toda la carga recae sobre éste generándole numerosas dificultades económicas a quienes necesitan de ese ingreso para sobrevivir y solo pueden plantear la excepción por vulnerabilidad en caso de congelamiento.
La mayoría de los inquilinos han hecho uso de estos DNU, para desprenderse de sus obligaciones, y lo hacen con la finalidad de no pagar nada, aconsejan resistir y no pagar, hacen encuestas donde dicen que no pueden pagar. Lo cierto es que llevamos casi un año, sin tener réditos de nuestros capitales que con mucho esfuerzo logramos conseguir; porque nadie nos regaló absolutamente nada. Necesitamos recuperar nuestra propiedad y dignidad, rechazamos las extensiones que se producen en base a nuestros bienes.
En este sentido el colectivo de propietarios solicitamos, tengan bien en consideración y se plantee una evaluación real de la extensión del DNU. Los inquilinos están generando deudas que, a corto plazo se tornarán imposibles de pagar, salvo que alguna entidad se solidarice con nosotros y se haga responsables de las mismas. Nos están privando de nuestra propiedad y generan más endeudamiento a nuestro nombre, sentimos que tenemos intrusos dentro de ella avalados por estas organizaciones, que lo que están logrando es generar más odio y división en esta Argentina que nos necesita de pie. Sin otro particular, los saludamos muy atte.

 

 

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