Petición cerrada

PIROTECNIA CERO EN CABA.- SE APRUEBE EL PROYECTO DE LEY PIROTECNIA CERO.-

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En base a los testimonios de los veterinarios  hemos contactado se hace saber que son  tremendas y fatales las  consecuencias que el uso de la pirotecnia tiene en los animales,  tales como taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, pérdida de control y entre otros, la muerte.

También, en base a los múltiples casos de accidentes sufridos por mujeres, varones y, especialmente, en niños/as, documentadas en múltiples noticias a lo largo y ancho de Argentina, por el uso de la pirotecnia, que incluyen, mutilaciones de miembros, sordera, ceguera, y también muerte.

Consideramos que es el momento en el que las autoridades sancionen, definitivamente, una ley que prohíba el uso, tenencia, y comercialización de la pirotecnia que evite el sufrimiento y muerte en humanos y los demás animales.

Somos millones las personas que llevamos años reclamando el fin de esta práctica y vemos urgente que se prohiba su uso en favor de otras prácticas que permitan la celebración o el divertimento sin causar daño a otros.

Sin otro particular, solicitamos tenga a bien leer el proyecto de Ley que cuenta con media sancion de  La Cámara de Senadores bonaerense aprobó y giró a Diputados. El cual es  un proyecto de ley que prohíbe la venta y utilización de todo elemento de pirotecnia, el cual se transcribe para ser analizado en profundidad y puesto en marcha a la brevedad.

 

Artículo 1º: Prohíbese en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires la tenencia, fabricación, comercialización, depósito y venta al público, mayorista o minorista, y el uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería sin la autorización correspondiente emanada de la autoridad competente.

Artículo 2º: Se entiende por pirotecnia en general, a los dispositivos que están preparados para que ocurran reacciones pirotécnicas en su interior o específicamente al arte, ciencia o industria de hacer fuegos artificiales, cohetes, rompe portones, bombas de estruendo, triángulos, petardos, triquitraques, buscapiés, luces de bengala, garbanzos, estrellitas y cualesquiera otros análogos en los que se utilice cualquier compuesto químico o mezcla mecánica que contenga unidades oxidantes y combustibles u otros ingredientes, o cualquier sustancia que por sí sola o mezclada con otra pueda ser inflamable, no importando las cantidades o proporciones que contengan esos compuestos químicos o mezclas mecánicas, o la forma y diseño de esos productos o artificios que al ser encendida por el fuego, por fricción, conmoción, percusión o detonador, cualquier parte de dicho compuesto o mezcla pueda producir una repentina reproducción de gases capaces de producir sonido o fuego o ambos.

Artículo 3°: El Poder Ejecutivo determinará la autoridad de aplicación de la presente Ley.

Artículo 4°: La autoridad de aplicación determinará y extenderá una habilitación a las personas físicas o jurídicas que se encuentren en condiciones de utilizar pirotecnia para fines específicos y  por un lapso de tiempo determinado.

 

 

 

 

 

Artículo 5°: La autoridad de aplicación evaluará las solicitudes correspondientes de quienes requieran el permiso de uso, manipulación, posesión y transporte de estos materiales peligrosos, como así también del almacenamiento de los mismos en lugares que deberán estar especialmente habilitados.

Artículo 6°: La realización de espectáculos con utilización de fuegos de artificio, destinados al entretenimiento de la población o la conmemoración de eventos especiales, deberá contar previamente con la autorización, mediante resolución fundada, del Poder Ejecutivo, quien extenderá una habilitación temporaria, donde constará el o los días de espectáculo, y el lugar de emplazamiento solicitado.

Artículo 7°: Los artificios pirotécnicos o de cohetería que fueran utilizados para los espectáculos autorizados, deberán dar estricto cumplimiento a lo establecido la Ley Nacional Nº 20.429 de Armas y Explosivos.

Artículo 8º: La autoridad de aplicación arbitrará los medios y requerimientos para garantizar que los titulares de embarcaciones puedan contar con la necesaria oferta de las bengalas de seguridad reglamentarias para la navegación. Para ello proveerá a los comercios habilitados de una declaración jurada donde deberán constar los datos de la embarcación y del titular de la misma. Asimismo se requerirá el comprobante de pago de la matricula a la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires –Arba- para corroborar la existencia de la misma. La autoridad de aplicación determinará una cantidad anual razonable de bengalas que habilitará a comprar a los titulares de las embarcaciones.

Artículo 9º: Las evaluaciones de la autoridad de aplicación deberán, según corresponda a cada caso particular, corroborar que las personas cuentan con la aptitud técnica, la pericia necesaria y la capacitación para la manipulación de los materiales peligrosos, como así también en cuanto a los titulares o personal de los comercios náuticos que provean las bengalas de seguridad.

Artículo 10º: Los elementos de pirotecnia navales que hayan sido adquiridos por personas con capacidad para hacerlo y que por su no utilización se encuentren vencidas, deberán devolver las mismas a la autoridad de aplicación.

 

 

 

 

 

Artículo 11º: El incumplimiento de la presente Ley será sancionado con multas equivalentes a 2 (dos) salarios mínimo vital y móvil hasta veinticinco (25) salarios mínimo vital y móvil y clausura de diez (10) a noventa (90) días del local, establecimiento, comercio, y en su caso, comiso de las mercaderías, los responsables, propietarios, gerentes, encargados, que violaren lo establecido en la presente ley.

Sin perjuicio de lo expuesto, las autoridades de comprobación podrán clausurar preventivamente hasta por tres días los locales, establecimientos o comercios en los que se hubiere constatado la infracción. Este plazo podrá ser prorrogado hasta un máximo de quince días por una resolución fundada.

Artículo 12°: Exceptúense de la presente Ley a los artificios pirotécnicos de uso profesional y los utilizados por las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

Artículo 13º: De forma.

 FUNDAMENTOS

El “caso Cromañon” ha significado una de las peores tragedias vividas en nuestro país por la manipulación indebida de bengalas que terminaron provocando el incendio del local nocturno en la ciudad de Buenos Aires.

Años después, el día 30 de abril del 2011 en un recital del grupo de rock La Renga en el autodromo de la Ciudad de La Plata una bengala le entró por la garganta a un joven que también perdió la vida. Como es conocido existe entre los jóvenes la cultura de la bengala en los recitales de rock. También se observa el uso de bengalas y bombas de estruendo en eventos deportivos de cualquier naturaleza. Sumado todo ello a la pirotecnia usada habitualmente en actos políticos, en marchas partidarias, sindicales o de reclamos sociales.

En todas estas actividades existe una gran concentración de personas.

Sumado a ello, todos los años para las tradicionales fiestas de navidad y año nuevo observamos con preocupación la gran cantidad accidentes de personas mayores y de menores por la manipulación de artículos de pirotecnia. Además de lo antedicho también hemos visto en más de una oportunidad accidentes que se han producido en depósitos donde se acopia pirotecnia.

Estos productos suelen estallar en forma espontánea. Un accidente habitual es el estallido provocado por el calor del cuerpo, cuando las víctimas han guardado los explosivos en un bolsillo. En esos casos, es frecuente la destrucción de los órganos genitales.

El estado provincial, como así también los estados municipales, hacen un esfuerzo importante para intentar controlar la venta de pirotecnia en el mes de diciembre principalmente. Lo mismo sucede con la policía y la seguridad privada en espectáculos deportivos o culturales. Pero no resulta suficiente ese control del cumplimiento de las actuales normas.

Existen normas en igual sentido de la presente ley en muchos países, por ejemplo, en Australia no existe la posibilidad de tirar una cañita voladora en una casa como sucede en nuestro país, en ese país los distintos estados lo que hacen es organizar shows de fuegos artificiales las noches o fechas festivas. Chile prohibió la pirotecnia en todo su territorio a partir de 2000. En Estados Unidos, la prohibición rige en nueve estados, incluido Nueva York. La Unión Europea estableció normas estrictas que contemplan que los Estados puedan prohibir la posesión y venta de estos productos.

 

 

En la provincia de Tierra del Fuego la pirotecnia esta prohibida. La legislatura de la provincia de Neuquén sancionó una norma en este mismo sentido en el mes de diciembre de 2012, y proyectos similares existen bajo tratamiento legislativo en otras provincias argentinas, como Santa Fe y Entre Ríos o la ciudad de Buenos Aires.

Algunos municipios bonaerenses han sancionado ordenanzas con este mismo espíritu, como es el caso de Bahía Blanca o de Florencio Varela, donde su intendente Julio Pereyra manifestó: “esta Navidad no tuvimos un solo herido”, a la vez que deploró “el lobby empresarial”. En Bolívar una ordenanza que lo prohibía fue luego derogada por presión comercial y empresarial sobre el poder político.

Otras ciudades argentinas, como Puerto General San Martín, provincia de Santa Fe, lo prohibió en 1989. En San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, en 1992. En Río Tercero, Córdoba, en 1995. En el mundo, Esta Ley propone la prohibición de venta de pirotecnia para terminar por completo con los accidentes que ocurren por su uso.

Existen empresas dedicadas especialmente a llevar adelante espectáculos pirotécnicos. Estas empresas cuentan con personal técnico especializado evitando riesgos,  y serán los que la autoridad de aplicación audite para que ejerzan su labor bajo las más estrictas normas de seguridad y brindándole a la gente espectáculos seguros.  

La seguridad naval requiere de carácter obligatorio que toda embarcación circule, entre otros elementos de seguridad con bengalas. Esto es contemplado por la presente Ley, imponiendo a la autoridad de aplicación el control de los lugares específicos que venden estas bengalas.

Un proyecto de similares características fue presentado en ésta H. Cámara bajo el número de expediente D-1147/11-12 por la diputada Cecilia Moreau y otro bajo el expediente D-1100/11-12 por el diputado Julio Garro. Ambos tuvieron media sanción por parte de este cuerpo pero no así por parte del H. Senado.

Precisamente, el diputado Garro señaló entre los fundamentos de su proyecto: “Un repaso de la bibliografía sobre el tema y la consulta a los especialistas, nos permite sintetizar los siguientes riesgos por el uso indiscriminado de artefactos de pirotecnia.

 

 

 

 

         Existen riesgos de eyección de chispas, partículas y escorias calientes, elementos cortantes o penetrantes, restos del contenedor o por llama o explosión excesivas.

         El tiempo que transcurre entre la ignición y el funcionamiento del elemento puede no ser suficiente para que la persona se ponga a cubierto.

         Los niveles de ruido pueden superar los niveles convenientes para el oído humano.

         Señalan que pueden provocar incendios sino han completado su combustión una vez finalizada su trayectoria”.

En vísperas de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo del año pasado, abundando los fundamentos para el presente proyecto, el Ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, quien dijo: “Tenemos que ser terminantes en esto: pirotecnia cero para tener unas fiestas en paz, el uso de estos artefactos siempre implica un riesgo para la salud y provoca que muchos, especialmente los más chicos, terminen los festejos en la guardia de un hospital”.

Si bien las estadísticas oficiales refieren que en los últimos años se mantiene estable la cantidad de ingresos hospitalarios por lesiones derivadas del uso de elementos pirotécnicos, "restringir el acceso de los menores a las diferentes variedades de explosivos, cañitas voladoras o bengalas hará que disminuyan sensiblemente las consecuencias -muchas veces ocasionando serias discapacidades- en la salud de nuestros hijos", advirtió el ministro.

Según estimaciones de los efectores públicos nacionales, un gran porcentaje de los heridos graves por la manipulación de pirotecnia son niños de entre 5 y 14 años. El dato es significativo, ya que los chicos son los mayores damnificados en incidentes de este tipo durante los días festivos, aún cuando no sean ellos quienes manipulen los artefactos y sólo asistan a su uso como observadores.

La utilización de cohetes y fuegos artificiales, aún los que parecen más inofensivos, puede ocasionar gravísimos daños, tales como quemaduras, problemas auditivos y lesiones oculares, que en muchos casos pueden ser irreversibles. Según datos del Programa de Salud Ocular y Prevención de la Ceguera de la cartera sanitaria, las zonas del cuerpo más afectadas en los accidentes por pirotecnia son las manos (40 por ciento), los ojos (20 por ciento) y la cabeza/cara (20 por ciento).

 

 

 

“La pirotecnia es peligrosa, tanto la que se vende ilegalmente como la legal –advirtió Ingrid Waisman, presidenta de la Comisión de Prevención de Accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría–. En las fiestas, es común que adultos más o menos alcoholizados terminen causando daños graves y en la mayoría de los casos las víctimas son chicos. Distinto es el caso de los fuegos artificiales dirigidos por personal especializado, de modo que la gente pueda disfrutar del espectáculo sin correr riesgos.” También Diana Salz, jefa de emergencias del Hospital Oftalmológico Santa Lucía, pidió la prohibición de la venta al público y su reemplazo por “espectáculos públicos en los que fuegos artificiales sean manejados por expertos”. Alberto Crescenti, director del SAME, pidió que “la pirotecnia esté sólo en manos de expertos”.

Es por todo lo expuesto que creo necesario insistir una vez más en tener una ley que prohiba la pirotecnia en nuestra provincia por lo que solicito a los Señores Legisladores su voto afirmativo para con el presente proyecto de Ley.     

Prohíbase en todo el territorio de la [PROVINCIA] la fabricación, tenencia, comercialización, depósito y/o venta al público, mayorista o minorista, y el uso particular o público de todo elemento de pirotecnia y cohetería, sea éste de venta libre o no, y/o fabricación autorizada.

 

 

Atentamente

Dra. Griselda Engelhard.-

ABOGADA



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