Soy Laura, exmilitar herida en Afganistán. Ministerio de Defensa, ¡no me dejéis tirada!

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Me llamo Laura, cuando tenía 23 años me alisté en el Ejército y me enviaron de misión a Afganistán. Tratando de localizar explosivos en un vehículo, sufrí una caída muy grave y, entre otras consecuencias irreversibles, me rompí la tibia, el peroné y la rodilla. 9 años después de aquel accidente todavía camino con muleta, perdí tres nervios y dos tendones, y en la pierna derecha apenas tengo ni sensibilidad ni movilidad. 

La respuesta de las Fuerzas Armadas ante mi accidente (en acto de servicio) fue DESPEDIRME. De un día para otro decidieron prescindir de mí. Ahora tengo 33 años y dos hijos a mi cargo, y me veo obligada a vivir en casa de mis padres porque no tengo otra opción: no cobro un salario porque nunca quisieron reubicarme en otro puesto, ni tampoco cobro una pensión de invalidez a causa de mi discapacidad.

Es muy injusto. Los soldados heridos como yo somos para el Ejército como juguetes rotos e inservibles. Ya no les valemos para nada así que nos abandonan como si aquello que nos pasó no hubiera sido por poner en riesgo nuestras vidas en medio de una misión. NO nos merecemos que nos tiren a la basura así.

Por favor, firma para pedir al Ministerio de Defensa que interponga un recurso de revisión para reabrir mi caso y ofrecerme una solución: o bien un puesto de trabajo que se ajuste a mis circunstancias o bien una pensión por mi inhabilitación. 

El Tribunal Superior de las Fuerzas Armadas me dio un 60% de discapacidad, pero días después y sin ninguna explicación me lo bajaron. Ahora, según el Ministerio de Defensa, tengo un 24% de discapacidad. Y curiosamente hace falta justo un 25% para cobrar una pensión. No quieren que les salga cara, pero tampoco me ofrecen reubicarme en un puesto adaptado a mi discapacidad. Lo fácil es abandonarme a mi suerte como si ellos no tuvieran ninguna responsabilidad. No lo podemos aceptar.

Cuando me alisté en el Ejército lo hice porque siempre he querido servir a mi país. Lo dejé todo y con solo 26 años me marché a Afganistán como parte de la misión de la OTAN en la que España colabora. En aquel accidente comenzó mi peor pesadilla. Mi sueño y mi trabajo se esfumaron en un segundo y desde entonces el Ministerio de Defensa no ha hecho otra cosa que mirar hacia otro lado. 

Por eso te pido que por favor apoyes mi campaña, si somos muchos los que firmamos esta petición el Ministerio de Defensa tendrá que hacernos caso y podría interponer un recurso de revisión, como contempla la Ley Procesal Militar en su capítulo II.

Necesito una solución, o bien que me recoloquen en un puesto acorde a mis condiciones físicas o bien que me aumenten un punto mi grado de invalidez, para al menos poder cobrar una pensión. Lo que es inadmisible es que me dejen así como estoy.

No vale presumir de bandera mientras abandonas a los que la representamos en misiones tan duras como la de Afganistán. Mi vida nunca más volverá a ser la de antes después de aquel accidente. ¡No pueden dejarme tirada! Firma por favor.