Alto a la Violencia Machista en México

Alto a la Violencia Machista en México

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Mujeres Mexicanas lanzó esta petición dirigida para Sociedad en general y

Las mujeres a lo largo de la historia de la humanidad siempre hemos estado presentes, con la  implementación del sistema patriarcal: jerárquico, competitivo, explotador, esclavista, basado en relaciones de poder y subordinación se nos ha intentado invisibilizar, someter, acallar,  devaluar, anular, se nos ha inculcado  creer que nuestros cuerpos no son nuestros, que nuestras presencias están confinadas a espacios designados (espacio privado, vida privada), se nos ha  enseñado a tener miedo (a los espacios públicos, vidas públicas)  a no levantar la voz, a no enojarnos, a callar nuestra rabia, para no ser quemadas vivas (real y simbólicamente).

Nuestros saberes siempre han sido acallados, menospreciados,  juzgados, ridiculizados y robados.  

Nuestra sangre menstrual ha sido señalada como impura, que debe ser escondida, maquillada, odorizada... a menos que se trate de la sangre producto de la abnegación, la experiencia de vivir violación, de ser el punto  referente de femicidio o punto de venta de la nota roja.

Nuestros cuerpos siempre han sido sometidos a cánones absurdos de belleza para agradar a otros, como si nuestros cuerpos fueran carcasas de cualquier aparato que se descompone y se arregla,  para consumo y uso  durante un tiempo de "utilidad" para después ser "desechables".

Nuestros tiempos han sido sometidos para el beneficio, bienestar,  ganancia y el cuidado de otros. 

Nuestra vulva y vagina, han sido ultrajadas, dejando memoria en nuestros vientres, en nuestras historias, en nuestro ser más profundo, para recordarnos que alguien más tiene "la fuerza".

Nuestro capacidad de amar ha sido manipulada para cegarnos, para esclavizarnos, para controlar nuestros amores y placeres.

Las mujeres siempre hemos estado presentes, resistiendo.   El feminismo no es algo nuevo, no es algo que se originó con las sufragistas, sino que ha sido un proceso constante de cuestionamiento, creación de redes e insumisión.  El feminismo se nutre con todas las mujeres que, a lo largo de  su historia y de la historia de la humanidad (que ha sido borrada, manoseada, editada, censurada) se atrevieron, atreven y atreverán, a cuestionar a incomodar,  a rebelarse, a transformar.

En México la mujer más odiada -o sobre la que se ha generado mayor discurso de odio-, fue aquella, que se rebeló contra sus captores y utilizó sus saberes, herramientas y fortalezas -después de haber sido vendida como cosa- y que, en su recurso de sobrevivencia, ante la violencia de los colonizadores y colonizados mostró saberes, fuerza e inteligencia y, sin embargo, se ha depositado  en ella, toda la vergüenza que les corresponde a ellos. El México de hoy, mantiene vigente este discurso, lo cotidiano es prueba de ello.

En México, en donde diariamente 10 mujeres son asesinadas después de ser sometidas a tortura y violaciones. El foco de atención se pone en cómo iba vestida y a qué hora había salido.

En México, ¿vale más un monumento vandalizado, una rifa de un avión presidencial; que una niña asesinada y tirada como si fuera basura?

En México, en donde las mujeres ancianas viven en la mayor precariedad y sin servicios de salud.

En México, en donde las mujeres son truequeadas por un cartón de cervezas.

En México, en donde se culpabiliza a la madre de lo que hacen sus hijos, porque ellas son las que educan.

En México, en donde las mujeres lesbianas  son invisibilizadas y aparecen, únicamente, en fantasías cosificadoras para consumo de hombres.

En México,  en donde este 8M levantamos la voz una vez más, porque exigimos que las violencias contra las mujeres se detenga, que exista un compromiso de memoria, verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición. 

Un 8 de marzo que toque cada dolor, cada violencia, cada feminicidio, cada explotación, cada anulación de cada mujer, como urgencia social para la transformación de un mundo equitativo, con justicia social, de libertades, de protección y de libre desarrollo de las mujeres: bebés, niñas, adolescentes, adultas, viejas.

Por la vida en  libertad y bienestar

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