La Unidad de Hemodinámica del Hospital de Algeciras , en peligro

La Unidad de Hemodinámica del Hospital de Algeciras , en peligro

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Plataforma de Afectados en Defensa de la Sanidad Pública del Campo de Gibraltar ha iniciado esta petición dirigida a Servicio Andaluz de Salud y

Exigimos la destitución del gerente del Hospital Punta de Europa, Don Jesús Fernández Galán, tras el repentino e injustificado cese, maquillado de “fin de comisión de servicios”, del jefe del servicio de Cardiología y Hemodinámica, el Dr. Juan Luis Gutiérrez Chico, que ha abandonado el hospital junto con otros dos cardiólogos hemodinamistas de su equipo, el Dr. Bernd Reisbeck y el Dr. Miguel Ángel Martínez-Hervás Alonso, y que ha dejado al descubierto la nefasta gestión del centro, lacrado por la corrupción, las redes clientelares políticas y sindicales, que premia a los que se lucran con la sanidad pública y castiga a los que la defienden honradamente.

Los pacientes no vamos a tolerar ni un minuto más ser rehenes de los intereses particulares de estas mafias y grupos de influencia del hospital. Estamos hartos del maltrato, de la falta de especialistas, de la carencia de servicios, de las listas de espera y de que nadie dé respuesta a nuestras quejas y reclamaciones. El nuevo gerente no ha dudado en tomar medidas que dejan aún más en precario una situación ya muy deficiente, invitando a marcharse a los que han trabajado por ofrecer una sanidad de calidad y eliminar las listas de espera, premiando sin embargo a los que están usando el hospital como su cortijo privado al servicio de sus intereses, atendiendo a sus pacientes privados de forma preferente y boicoteando la labor de los que no pasan por el aro de sus tejemanejes. ¿Por qué ha permitido el gerente que se boicoteara la sala de Hemodinámica, se desaconsejaran intervenciones y se intoxicara a los pacientes con informaciones alarmistas y contradictorias, según han contado los propios pacientes, con el único objetivo de desprestigiar a los compañeros que han hecho una labor más brillante? ¿Por qué se ha permitido el acoso al Dr. Gutiérrez Chico y su equipo, a los que se ha dejado en total indefensión pese a las reiteradas peticiones de mediación? El Dr. Gutiérrez Chico se sometió voluntariamente a dos auditorías para dejar constancia de su buena labor y la anterior gerencia inició un procedimiento informativo reservado por acoso laboral, que ahora se oculta convenientemente. ¿Cómo ha tolerado el gerente que las amenazas que lanzara el actual jefe en funciones de la UCI al jefe de Cardiología ante la perspectiva de empezar a implantar marcapasos (“Te vas a buscar un problema donde ahora no lo tienes”) se hayan hecho realidad? ¿Por qué se premia a los acosadores y se castiga a los acosados? ¿Por qué se ordena retirar los marcapasos de Cardiología (autorizados por la anterior gerente) sin dar ninguna explicación? ¿Qué intereses tiene el actual gerente en el crecimiento de la sanidad privada que justifiquen tan desatinadas decisiones y que abocan a la Cardiología del Campo de Gibraltar a la práctica extinción? ¿A quién incomodaba el Dr. Gutiérrez Chico? A los pacientes no. ¿A quién interesa que una unidad que funcionaba bien quede ahora descabezada, al mando de especialistas sin altura profesional, convertidos en títeres de otros intereses? A los pacientes no. Con el Dr. Gutiérrez se marchan otros dos cardiólogos hemodinamistas en solidaridad con él, ya que es imposible trabajar en unas condiciones que aquí se asumen como normales, pero que no son sino una aberrante anomalía. No vale la manida excusa de “Esto es el SAS”, ya que el SAS está presente en muchos otros hospitales donde no se consiente el clima de insurrección permanente ni el hostigamiento laboral a ningún trabajador.

El Dr. Gutiérrez ha trabajado sin descanso, sin horarios, sin vacaciones… y sin ningún apoyo en el hospital para sacar adelante el proyecto del servicio de Cardiología que parece no importarle a nadie. Ante el premio recibido por su esfuerzo cabe preguntarse quién querrá venir ahora a trabajar a este hospital. Aquí, todo el que viene a trabajar o a intentar que las cosas funcionen es amenazado, arrinconado y azotado por algunos sindicatos. Recordemos que el sindicato CSIF pidió el cese del Dr. Gutiérrez a las pocas semanas de su llegada, cuando aún no había tenido la oportunidad de hacer nada: ni bien ni mal. Les bastó con escuchar las quejas de todos aquellos a los que la nueva situación no les venía bien, sin contrastar ninguna información antes de lanzar sus notas de prensa. ¿Por qué callan CCOO y UGT? Solo el sindicato CGT ha denunciado la situación de acoso que este médico ha sufrido. ¿Quién está detrás de estos sindicatos que deberían defender los derechos de TODOS los trabajadores?

No podemos quedarnos más tiempo de brazos cruzados. Gutiérrez no es el primero ni será el último. Debemos conseguir el cese del gerente, exigir una auditoría externa y objetiva para aclarar qué está pasando en el hospital Punta de Europa, salir a la calle en manifestación junto con el resto de ciudadanos del Campo de Gibraltar, que sufren la misma situación, a decir bien alto que como contribuyentes exigimos una sanidad pública, transparente, de calidad, que defienda la salud de los pacientes por encima de ningún interés particular. Somos nosotros y nuestras familias, independientemente de nuestra ideología y nuestro voto, los que en algún momento veremos nuestra salud en peligro. Tengamos el hospital que nos merecemos.

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