Petición para que se aumente el presupuesto a la educación

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 200!


¡Invertir en educación es invertir en el futuro!

La teoría económica tradicional acepta que uno de los determinantes del desarrollo de una sociedad, y por ende de su crecimiento, es la inversión en capital humano. La existencia e intensidad de la misma es un punto clave en la explicación del porqué países con diferentes niveles de riqueza tienen tasas de crecimiento aparentemente contradictorias. De acuerdo con Amartya Sen, contemplar el desarrollo bajo criterios de éxito económico, dejando a un lado las vidas de los individuos que integran una sociedad es incorrecto; el desarrollo es “un proceso de expansión de las capacidades de que disfrutan los individuos” (Sen, 1999). El verdadero desarrollo ha de proporcionar a las personas las capacidades de generarse las oportunidades necesarias para salir adelante. Según Stiglitz, la inversión en las personas es semejante a la inversión en capital: cuanto mayor es la inversión, mayor es su productividad (2000).

De todas las capacidades que una persona puede adquirir, la educación es ampliamente considerada como una de las más esenciales (Formichella, M., y London, S., 2006). Sen afirma que la incapacidad de leer, escribir, contar y comunicar constituye una privación masiva del desarrollo de un individuo. El menciona las causas más comunes de la falta o baja calidad de la educación, dentro de las cuales podemos destacar: a) Pobreza, b) Baja calidad de la enseñanza, c) Corrupción, d) Bajo gasto en educación, e) Uniones débiles y f) Falta de reformas educativas. En el caso de México, la educación adquiere relevancia adicional al ser considerada un derecho básico para todos los mexicanos por el artículo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Además, el retraso educativo constituye una falta social considerada por el CONEVAL como una condición suficiente para clasificar a un individuo como pobre. (CONEVAL, s.f). La falta o la baja calidad de la educación causa: a) Migración, b) Morosidad, c) Exclusión social, d) Pobreza, e) Desempleo, f) Bajo desarrollo económico, g) Baja productividad y h) Exclusión de salud pública (USEM, s.f.), por lo que la solución del problema de la educación es una cuestión de gran importancia.

La educación es un problema importante en México, tanto en términos de calidad como de inclusión. Con base en las estadísticas oficiales recopiladas por la Secretaría de Educación Pública, a través del formato de 911 y las proyecciones de población realizadas por el Consejo Nacional de Población durante el año escolar 2013-2014, la tasa de no asistencia a la escuela de estudiantes de entre 3 y 17 años fue del 11.5%, lo que representó aproximadamente 3,890,941 estudiantes (UNICEF México, 2016). Cada día, 5000 niños abandonan las escuelas, el 40% de los mexicanos no concluyen la educación primaria y el 98% de los niños en las zonas rurales no llegan a la universidad (Teach for Mexico, s.f). Además, teniendo en cuenta la evaluación PISA (Programa de Evaluación Internacional de Alumnos) 2015, que evaluó la calidad de la educación en 72 países, los estudiantes mexicanos se clasificaron en los tres últimos en matemáticas, lectura y ciencias de todos los países evaluados. Además, obtuvieron un puntaje promedio de 412.9, el más bajo entre los países de la OCDE, cuyos miembros obtuvieron un puntaje promedio de 495.33 (México es el último ..., 6 de diciembre de 2016). A su vez, el 60% de los estudiantes que se gradúan de la escuela secundaria tienen deficiencia de lectura (Teach for Mexico, s.f).

Considerando lo anterior, resulta preocupante el desempeño educativo de México, ya que según la OCDE se encuentra por debajo del promedio en materia de ciencias, lectura y español (México es el último…, 6 de diciembre de 2016). Los factores que podrían enlistarse detrás de este pobre desempeño son virtualmente innumerables, yendo desde la herencia cultural que como sociedad tenemos hasta la tremenda desigualdad en la distribución de la riqueza. No obstante, una de las principales causas de esta problemática, la cual será la base de la presente campaña, es el bajo presupuesto gubernamental que es destinado a la educación.

 De acuerdo a datos de la OCDE, para el último año disponible de 2013, el gasto público en educación de México, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), fue de 13.3%, totalizando más de 270 mil millones de dólares corrientes, de acuerdo con el PBI alcanzado en ese año. Esto, por estudiante, significa un gasto de $ 2,877 dólares actuales, que puede considerarse bajo teniendo en cuenta el gasto promedio de los países de la OCDE para ese mismo año, que fue de $ 9,258 dólares actuales (Banco Mundial, 2016).

 Tomando en cuenta tanto las estadísticas y la literatura previamente presentadas, le solicitamos tanto al Gobierno Federal, específicamente a la Secretaría de Hacienda y Crédito, y a la Cámara de Diputados que incrementen el gasto público dedicado a la educación. Entre las funciones de Hacienda, se destaca la programación del presupuesto de egresos de la federación, el cual es un lineamiento presentado en forma de anteproyecto a la Cámara de Diputados con la programación de los gastos de los recursos federales recaudados por medio de impuestos, derechos y aprovechamientos, y que se distribuye a través de los tres poderes de Estado en sus tres niveles: federal, estatal y municipal. Por esto, consideramos que esto sería un esfuerzo de ambas partes; tanto de Hacienda que es el que propone el presupuesto, como de la Cámara de Diputados que es el que lo acepta. Nuestro público meta eres tú, ciudadano mexicano, que a través del voto y la presión puedes influir en los gobernantes del país y en las decisiones que estos toman. 

El Proyecto de Presupuesto de Egresos (PPEF) 2017 presentó significativos recortes en relación al presupuesto aprobado en 2016, planteando una reducción global del 6.12%, lo que equivale en términos reales usando pesos 2017, a MX$2,140,568, correspondiendo a 82% del presupuesto programado para la educación para el 2017. En el caso específico de educación, el recorte fue del 12%. Por programa presupuestario, los ajustes a la baja más importantes en materia de educación, por monto, son para los siguientes: reforma educativa y otros en infraestructura; Actividades de apoyo administrativo; y el Programa Nacional de Becas. Por porcentaje, los programas con mayores recortes son el de Fortalecimiento a la educación temprana y el desarrollo infantil, así como el de Inclusión Digital con recortes del 100%, seguidos por: reforma educativa (-73%), Sistema de Información y Gestión Educativa (-61%); Actividades apoyo administrativo (46%), Planes y programas (-41%) Desarrollo Profesional Docente (-40%); Producción y distribución de libros y materiales (-36%); y Diseño de la Política Educativa (-34%) (El Financiero, 2017).

 Se deben de replantear los recortes en estas áreas, en especial para los distintos programas y estrategias que promueven la inclusión educativa y la equidad, invirtiendo más en: Educación temprana, Escuelas de Tiempo Completo, Educación para Adultos, Educación Indígena y Equidad de género. A su vez, destacamos la importancia de invertir en el Desarrollo Profesional Docente; la inversión en formación de docentes de calidad y el proveer mejores salarios garantiza que los estudiantes reciban una educación de calidad y que a su vez se generen incentivos para que los docentes adquieran las competencias necesarias para impartirlas. Recordando una de las frases más memorables de uno de los padres fundadores de Estados Unidos, Benjamin Franklin: “Una inversión en conocimiento paga el mejor interés”, consideramos que el invertir en estas áreas producirá una mejora en el nivel educativo de los estudiantes permitiéndoles alcanzar puntajes más competitivos con respecto a los demás países de la OCDE, y que en largo plazo se traducirá en mayor productividad y desarrollo económico en el país.



Hoy: Sergio Miguel cuenta con tu ayuda

Sergio Miguel Moya necesita tu ayuda con esta petición «Secretaría de Hacienda y Crédito Público: Aumento del presupuesto a la educación». Súmate a Sergio Miguel y 108 persona que han firmado hoy.