Cultura, causa nacional

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Cultura Causa Nacional lanzó esta petición dirigida para Señor Presidente de la República del Paraguay MARIO ABDO BENÍTEZ

Los artistas, gestores culturales, académicos, profesionales, cultores y referentes de la literatura, las artes y las humanidades, y miembros de la comunidad cultural que acompañamos la presente con nuestras firmas, nos dirigimos a usted a los efectos de manifestarle nuestra más alta preocupación ante las graves falencias en la gestión del Sr. Rubén Capdevila Yampey, ministro de la Secretaría Nacional de Cultura.

Consideramos que no son pocas las evidencias sobre el deficiente desempeño de esta institución, del que es absoluto responsable el ministro que la lidera, cuyo empeoramiento no avizora cambio alguno. Puntualizamos varias de ellas:

1. Desidia del actual Ministro de Cultura que se tradujo en destrucción del patrimonio cultural, como lo ocurrido en el Centro Histórico de Quyquyhó, cuya pavimentación asfáltica de su zona histórica constituye un serio riesgo patrimonial y fue denunciado de manera pública; el caso del Jardín Botánico y Zoológico, depredado por autorización de un informe favorable de la SNC que ha descuidado la presencia del Solar del General Artigas, patrimonio del Mercosur y baluarte de la memoria de hermandad entre Paraguay y Uruguay de la posguerra y actualidad; el caso del Museo-Biblioteca Excombatientes de la Guerra del Chaco (Limpio), recientemente desmantelado ante la ausencia de la SNC, que, hasta la fecha, no ha establecido un mecanismo para cartografiar sitios de memoria para resguardarlos y preservarlos; el caso del Teatro de Villarrica, seriamente dañado en lo material, evidencia la inacción de la SNC en términos de descentralización de la gestión cultural a la que sigue descuidando, igual que al requerimiento del desembolso de fondos para el efecto; el deterioro progresivo del Centro Histórico de Asunción, uno de los símbolos identitarios de la nación, que, contando con un plan maestro aprobado por decreto de la Presidencia y sin ejecutarse, soporta los embates de la especulación inmobiliaria, la apropiación privada, la informalidad y la acción puntual y reactiva.

2. Todo lo anterior adquiere mayor gravedad si se tiene en cuenta que la Ley Nº 5621/16 “De Protección del Patrimonio Cultural”, promulgada en el 2016, hasta la fecha, solo contiene dos artículos reglamentados (arts. 38 y 42). Desde la administración del ministro Capdevila, no emergen visos de definir una política pública que detenga el deterioro progresivo de los patrimonios de la sociedad, a la luz de la ley citada y varias convenciones internacionales ratificadas por el país.

3. Falta de liderazgo del ministro Capdevila para promover la construcción de acuerdos entre grupos que guardan posiciones diferentes, tanto respecto al Sesquicentenario de la Epopeya Nacional, donde, a pesar de conquistas anteriores de la SNC como el haber instalado el tema a nivel Mercosur y que no tuvo continuidad por desidia y desinterés, la mirada maniquea sigue dividiendo sectores históricos en lugar de trascender antiguas rencillas (lopismo vs. antilopismo, legionarios vs. nacionalistas), quedando la ciudadanía vacía y huérfana de una recordación festiva, histórica y crítica; así como en torno a la conformación del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo, que ha generado la disconformidad de varios sectores excluidos por falta de voluntad política. La SNC está llamada, como ninguna otra institución pública, a hacer del diálogo y la construcción de acuerdos un ejercicio central de la gestión, ya que la democratización del país depende de cómo se desarrolla —en la práctica— la inclusión y el reconocimiento de la diferencia.

4. El silencio de la SNC, responsabilidad de su ministro, ante los actos vandálicos perpetrados contra una obra de teatro que supuestamente mancillaba la figura del Mariscal López, y cuyo director artístico, el actor Anuncio Galeano, también funcionario contratado de la SNC, no obtuvo renovación del contrato. Asimismo, debe mencionarse el caso de los maestros de las artes Moncho Azuaga y Gloria Muñoz, el primero, injustificadamente desvinculado de su cargo de asesor en la SNC y sin goce de dos meses de sueldo; y la segunda, sin goce de dos meses de sueldo. En ambos casos, al no contar con elementos objetivos que surjan de una evaluación de desempeño o de una falta grave, la preocupación se instala, porque cuanto hemos citado no solo alude a violaciones de los derechos del trabajador, sino a prácticas de persecución político-laboral que creíamos superadas.

5. La formulación del Plan Nacional de Cultura (Resolución Nº 375/18), al omitir la definición de metas medibles y concertadas con otras instituciones, presupuesto, plazo y responsables, es un claro indicador de que la actual administración de la SNC carece de una hoja de ruta estratégica para cumplir con lo que atañe a sus funciones, entre ellas, la de facilitar que las diferentes instituciones del Estado, incluyendo los niveles departamentales y municipales, actúen de forma sinérgica, eficiente y eficaz en la promoción de la garantía de los derechos culturales. En atención a ello, la situación de los artistas, académicos y gestores culturales del interior sigue siendo afectada por la inequidad en el acceso a los fondos y el nulo acceso a su formación.

Señor Presidente, exigimos que esta postura propicie una medida definitiva sobre la gestión del Ministro de la SNC. De no hacerlo, los problemas seguirán agravándose por la incompetencia  de este, y son los siguientes: el cuadro de emergencia en que se encuentra el patrimonio cultural, el recrudecimiento de la intolerancia y la discriminación, la agudización de la desigualdad social para la creación y el acceso a bienes y servicios simbólicos, la profundización del etnocidio cultural de los pueblos indígenas y el desplazamiento de los lazos simbólicos que articulan la nación por el miedo, la inseguridad y la violencia.

El desarrollo sostenible no es posible sin una dimensión cultural creadora, viva y activa.

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