Petition Closed

Hace unos meses, en la campaña electoral de las últimas elecciones generales, Partido Popular y Partido Socialista proclamaban sus propuestas para salir de la crisis. Tras semanas de mítines y declaraciones, el Partido Popular obtenía mayoría absoluta y Mariano Rajoy se convertía en el sexto presidente de nuestra democracia.

Solo cuatro meses después, el ejecutivo de Mariano Rajoy ha incumplido muchas de sus principales promesas electorales. El PP en campaña hablaba de una reforma laboral conciliadora que no abarataría el despido, pero sin embargo los trabajadores pronto vieron reducidos notablemente sus derechos frente empresas y empleadores por la reciente reforma laboral. Aseguraron no considerar el copago sanitario ni bajar las pensiones, pero han modificado esencialmente la forma de financiación de los medicamentos en el sistema sanitario público, afectando de lleno a la población de pensionistas en España. Negaron cualquier subida de impuestos “porque castigaba al ciudadano”, pero la subida del IRPF ya es una realidad para los trabajadores en España, y una próxima subida del IVA ya ha sido anunciada por el gobierno para el próximo 2013.

Rajoy hablaba hace escasos días de “cada viernes, reformas y más reformas”, como salida a la crisis. Pero sin embargo esas reformas se han fundamentado en medidas que contradicen sistemáticamente el conjunto del programa electoral que llevó al Partido Popular al gobierno.

Más allá de la conveniencia o no de determinadas reformas, la realidad demuestra la escasa fiabilidad que ofrecen las promesas electorales del candidato en nuestro país. El programa electoral es el compromiso que una formación política adquiere con el electorado para pedir su voto. Romper con esas promesas electorales supone una pérdida de soberanía del elector y ahonda el descrédito ciudadano hacia la clase política.

En una sociedad democrática y madura el ciudadano debe poder exigir a sus gobernantes el cumplimiento de sus proyectos y propuestas electorales. Reformar sin considerar los compromisos con la ciudadanía supone la anulación de la soberanía popular, en la que se regenta todo sistema democrático.

Debemos exigir que los programas electorales de las fuerzas políticas sean de obligado cumplimiento cuando acceden al gobierno. Firma esta petición para pedir una regulación que haga que los programas electorales sean vinculantes.

Existen cauces parlamentarios para que esto sea viable: moción de censura, cuestión de confianza, referéndums ciudadanos. Solo es necesario el compromiso democrático de nuestra instituciones para establecerlos.

No podemos permanecer impasibles cuando se evidencia un engaño hacia la ciudadanía de un gobierno electo. Por la credibilidad de nuestras instituciones y la calidad de nuestra democracia, firma y difunde esta petición para exigir que el gobierno en España deba comprometerse a cumplir aquello que promete a la ciudadanía.

Letter to
Presidente Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados Don Gustavo Puche
Presidente Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados Don Gustavo Puche
Acabo de firmar la petición diriga a: Presidente Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados.


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A la atención de Don Gustavo Puche:


El 21 de diciembre de 2012, y por el respaldo mayoritario de los españoles, don Mariano Rajoy se convirtió en el sexto presidente electo de nuestra democracia.


La formación política a la que pertenece, el Partido Popular, y el entonces aspirante a presidente, estuvo varios meses de campaña electoral mostrando a los españoles sus planes de gobierno y algunas de las medidas clave que su gobierno desarrollaría si recibía el apoyo del electorado español.


Sólo cuatro meses después, es evidente que su ejecutivo ha incumplido algunas de las promesas electorales fundamentales que le hicieron recibir la confianza de la gran mayoría de los españoles. En una democracia sana, el ejercicio del poder público debe surgir de la soberania popular. El voto es la vía democrática para otorgar la confianza del elector en su gestión y su gobierno. De esa misma forma, el programa electoral, es el contrato que ofrece a la ciudadanía como guía de su gobernanza. O así debiera ser.


Más allá de la conveniencia de las reformas, el incumplimiento sistemático de las promesas electorales, deteriora la credibilidad de nuestras instituciones de gobierno ahonda en el descrédito ciudadano hacia la clase política.


Como ciudadano debo exigir que el programa electoral de una formación política sea vinculante y de obligado cumplimiento para aquellas formaciones que acceden al gobierno. Por ello le exijo que establezcan cauces parlamentarios o de participación política para que el gobierno deba corresponder a las promesas que adquirió con la ciudadanía en campaña electoral.


Atentamente;