Justicia para futuros abogados #IMPUGNACIONEXAMENABOGACIA

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Hoy en día, si quieres ejercer la profesión de Abogado o Procurador se te exige:

  • Grado en Derecho (4 años)
    • Pagando las tasas correspondientes
    • Realizando trabajo sin remuneración
  • Máster habilitante para acceder a la profesión (1 año y medio) 
    • Pagando las tasas correspondientes 
    • Realizando el DOBLE de trabajo sin remuneración
  • Superar el Examen Estatal de Acceso a la Abogacía, requisito de aptitud al ejercicio profesional.

¡SOMOS LA ÚNICA PROFESIÓN A LA QUE SE LE EXIGE TANTOS REQUISITOS!

Pero esto no es lo más grave, seguid leyendo.

El pasado sábado 6 de abril de 2019, más de 6000 aspirantes se presentaron, en su Comunidad Autónoma, al Examen Estatal de Acceso a la Abogacía.

Este examen es tipo test, y consta de:

  • 50 preguntas de materia común, relativa a cuestiones de ética profesional, deontología, honorarios, contabilidad, etc...
  • 25 preguntas de materia específica, consistentes en una especialidad que puedes elegir (Civil, Penal, Laboral o Contencioso-Administrativo)

No es un capricho, el propio Ministerio de Justicia lo establece previamente de esa manera en su página web.

La calificación final es el resultado de la media ponderada entre el 70 por ciento de la nota obtenida en esta prueba y el 30 por ciento de la nota del Máster habilitante.

A pesar de todo ello, los aspirantes se llevaron una DESAGRADABLE SORPRESA el pasado 6 de abril en cuanto le dieron la vuelta a la hoja del examen.

  • El Ministerio no respetó los criterios establecidos, ya que se incluían preguntas en la parte común que correspondían a la parte específica. La parte común era prácticamente inexistente. (aquí tenéis las preguntas)
  • Preguntas que NO entraban dentro del objeto de estudio. Los estudiantes habían estado meses preparando la prueba tomando como base unos contenidos que el Ministerio estableció pero no plasmó en el examen.
  • Los supuestos estaban mal redactados y eran ilegibles, con estructuras erróneas que provocaban la confusión.
  • Las respuestas eran ambiguas y daban pie a múltiples interpretaciones.
  • Preguntas que correspondían a legislación derogada.
  • El nivel de dificultad aumentó, de forma brusca, en comparación con años anteriores.
  • Múltiples estudiantes tuvieron que realizar el examen (que duraba cuatro horas) en una tablilla que colocaron sobre sus rodillas. No tuvieron a su disposición ni una simple mesa.

¿Es esta la dignidad y el trato que merecemos los futuros profesionales del Derecho? 

Recordemos lo que establece el artículo 12 del Estatuto General de la Abogacía Española:

"No podrá limitarse el número de los componentes de los Colegios de Abogados, ni cerrarse temporal o definitivamente la admisión de nuevos colegiados."

Con todas las trabas que hemos vivido y estamos viviendo, parece que, más que la búsqueda de garantías de un servicio de calidad, se ha optado por una autoprotección del gremio para así limitar la competencia.

Lo único que queremos es que no destruyan nuestras ilusiones de esa manera. Queremos un libre acceso a la profesión.

POR TODO ELLO, pedimos que:

  • Se revise si se cumplen los criterios formales establecidos con anterioridad.
  • Se valore si la redacción de las preguntas es clara o es confusa.

EN CONSECUENCIA, consideramos que:

  • El Ministerio de Justicia y el Consejo General de la Abogacía deberían pronunciarse ante este despropósito y proponer soluciones.