RECHAZO AL PIN PARENTAL EN MÉXICO

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Trabajadores de la Educación Pública CDMX ha iniciado esta petición dirigida a Presidente de México: Andrés Manuel López Obrador Secretario de Educación: Esteban Moctezuma

Ciudad de México, a 31 de agosto de 2020

Asunto: Rechazo a la propuesta de que sean los padres quienes decidan qué temas puede enseñar un maestro

Lic. Andrés Manuel López Obrador
Presidente de la República
Lic. Esteban Moctezuma Barragán
Secretario de Educación Pública

A la opinión pública


Los firmantes, trabajadores docentes de la escuela pública, laica, gratuita y
obligatoria, en diferentes niveles y contextos, nos pronunciamos en contra de una serie de iniciativas que han presentado, en algunos congresos estatales, un grupo de legisladores pertenecientes a los partidos políticos del PES, PRI, PAN, que atentan contra los principios de brindar una educación científica y libre de  fanatismos. Quienes hemos vivido, como alumnos y docentes en la escuela pública, defendemos la importancia de una libertad de enseñanza y aprendizaje libre de los
dogmas que promueven este grupo de legisladores como representantes del pueblo, con nombre y apellido, tendrán que dar cuenta de su defensa a un proyecto impulsado por los dueños de los capitales más que por las causas de los grupos vulnerables en este país.
La estrategia de dichos legisladores, se inscribe en una larga disputa por la
educación entre los representantes del estado liberal y una minoría elitista, de
convicción católica, que ha buscado transmitir a las nuevas generaciones una serie de ideas, prácticas, ritos civiles, religiosos, costumbres y formas de conducta que pretenden una idea única del mundo para las jóvenes generaciones: su idea
absoluta de la vida, de la relación de servidumbre, de pactos de impunidad que reivindican una tradición colonial de beneficios basados en el color de la piel, el género, la propiedad privada, la impunidad.
No es gratuito que los representantes de estos grupos elitistas de poder, agrupados en ideologías de extrema derecha, pretendan apropiarse de las conciencias de niños y jóvenes para imponer una cultura fanática y patriarcal que justifica, favorece y
sustenta la existencia de un orden social desigual, hipócritamente heterosexual, que define un esquema de múltiples prohibiciones, nulas opciones, prescribe la elección erótica, define la normalidad-anormalidad, lo permitido, lo prohibido.
La iniciativa por imponer una ley que faculte a los padres para no autorizar a sus hijos a asistir a ciertas actividades de la escuela pública, como charlas sobre violencia de género, homofobia y el origen de la vida, entre otros temas, vulnera claramente, no solo el derecho constitucional de los niños y las niñas a la educación sino, además, atenta contra el trabajo docente al buscar limitar su acción de enseñanza, basada en criterios científicos, libres de prejuicios, que promueven el
pensamiento crítico y coadyuvan al establecimiento de una ciudadanía tolerante, democrática y contraria a la discriminación.
Nos preocupa la campaña violenta, frontal, virulenta, radical, que se expresó, primero en el contexto español encabezado por un parido de ultraderecha (VOX), de ideología nacionalista, xenofóbica, autoritaria, apegada, en México, a los valores
de la élite porfiriana de la ley, el orden y la “paz de los sepulcros”. La campaña
original dice: “El Pin Parental permite evitar que metáis vuestras sucias manos en el desarrollo de los alumnos con la ideología de género. Defenderemos la libertad, en este caso de los padres, para elegir la educación de sus hijos, hasta las últimas
consecuencias. Que te quede claro.”
Se acusó, sin fundamento, a la ideología de género de querer formar a los niños en la homosexualidad. La campaña define una embestida política para legitimar un
sistema político depredador, acumulador, devastador de recursos donde los haya, pero también, lo saben perfectamente: para educar formas de comportamiento, autocontrol de las  emociones, promover tabúes, modelar instintos, apropiarse del territorio educativo para reproducir una ideología burguesa racista dentro de la
clase trabajadora.
Los maestros que nos desempeñamos en la escuela pública, con conciencia de clase, nos oponemos a esos afanes regulatorios, que pretenden erigir a los padres de familia en árbitros de los contenidos de enseñanza, lo que colocaría nuestro trabajo docente en la reproducción vergonzosa de prejuicios que deben ser sepultados por el bien de la salud republicana.
La propuesta de iniciativa de Ley es incoherente con nuestra Ley Suprema pues ésta declara que la Educación "será universal, inclusiva, pública, gratuita y laica"; nosotros somos conscientes que "el criterio que orientará a esa educación se basará
en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios". La Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos está por encima de todas las leyes que le devengan y rige a todas y todos, donde los funcionarios y representantes del pueblo y la ley no están exentos de ella.
En este sentido, nos declaramos a favor de la defensa de la educación que nuestra Carta Magna señala y protege fervientemente y reivindicamos nuestra labor como
sujetos activos para la transformación social siempre con respeto irrestricto de la dignidad de las personas y en un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva.
La violencia de género, la segregación y discriminación de las personas por sus preferencias sexuales, la cultura machista, la marginación de la gente o por no comulgar con cierta creencia religiosa, son afrentas y lastres de un pasado ominoso que vamos a combatir, hasta las últimas consecuencias, pero esperamos la sensatez gubernamental para impedir ese pretendido regreso a l oscurantismo.
¡No al PIN parental! ¡Por una educación científica, laica, gratuita y libre de
prejuicios!

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