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las niñas y mujeres necesitan tu apoyo


En Malí, 9 de cada 10 mujeres sufre la mutilación de parte de sus genitales como parte de una tradición con mucho arraigo social y cultural que se lleva practicando durante muchos años, a pesar de que tiene graves consecuencias en la salud física y mental de las mujeres.


Este país es uno de los países de África con mayor incidencia de la ablación o mutilación genital femenina, que es como se le conoce a la extirpación de parte de los genitales externos de las mujeres sin motivo médico alguno.


Y es precisamente allí donde mujeres malienses de la región de San se han unido para alzar la voz contra una práctica que viola sus derechos más básicos y que afecta gravemente su salud porque esta mutilación produce dolores abdominales de por vida, complicaciones durante el parto, infecciones y la muerte por desangramiento, en el peor de los casos.


Estos grupos locales de mujeres malienses están mostrando su valentía al luchar públicamente contra esta violación de sus derechos y desde la ONG World Vision España estamos apoyándolas en sus acciones de información sobre las consecuencias que conlleva la ablación en la salud de las niñas.


Con tu firma estás mostrando tu apoyo para que estos grupos locales de mujeres malienses sigan abocando para que se termine con la práctica de la ablación en las niñas y adolescentes de sus comunidades.

Con esta carta expreso mi apoyo al esfuerzo que los grupos locales de mujeres de Malí están realizando para informar sobre las consecuencias que la ablación o mutilación genital femenina tienen en las niñas de sus comunidades.

Considero que es fundamental el trabajo que las mujeres de la localidad de San (Malí) están realizando para que sus comunidades dejen de realizar una práctica que viola los derechos más básicos de las mujeres y que pone en grave riesgo su salud y bienestar.

La ablación o mutilación genital femenina es una práctica que no tiene ningún aval cultural, social, médico o religioso y que debería estar prohibida en todos los países.

Con mi firma confirmo mi apoyo a los proyectos de prevención de la ablación que se realizan en Malí, un país donde el 90% de las mujeres ha sido mutiladas, y que usan como principal arma la información sobre las consecuencias que esta práctica conlleva.