POR UNA REFORMA DE LA LEY SOBRE LA OCUPACIÓN.

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La historia comienza en el 2013 (los nombres que utilizo son suplantados para mantener el anonimato de las personas). En el verano de 2013 fallece Carmen, y deja como heredero de su vivienda a su único hijo Jordi, el cual tiene una hija parapléjica. Jordi vive con su familia en un piso de alquiler, un primero sin ascensor, con el inconveniente de tener que cargar con su hija esos veintidós malditos escalones cada día. Al fallecer su madre, Jordi y su familia deciden mudarse al piso que la madre les ha dejado en herencia, una planta baja. Pero antes, con el poco dinero que tienen ahorrado, deciden realizar obras para adaptarlo a las necesidades especiales de su hija. Ampliar la anchura de las puertas, quitar la bañera y poner un plato de ducha para facilitar el aseo de su hija Eva. Jordi contrata a unos paletas y el día antes de comenzar las obras, decide pasarse para comprobar que todo está correcto. Al intentar abrir la puerta, se percata que la cerradura está cambiada. Automáticamente llama al 112 y se persona una patrulla de la Guardia Urbana. Les explica la situación, los agentes tocan la puerta y sale un grupo de jóvenes los cuales se identifican mediante NIE y manifiestan  que llevan viviendo una semana, que tienen todas sus pertenencias en el interior y que conocen sus derechos y no los pueden echar. Los agentes, al comprobar que la vivienda de Jordi no es su vivienda habitual, instruyen diligencias por usurpación (ocupación de la vivienda). La usurpación para el Código Penal es: artículo 245.2 del CP, el que ocupare,sin autorización, un inmueble o vivienda ajenos que no constituya morada y se mantenga en ella contra la voluntad de su titular. Aquí el bien jurídico protegido es la propiedad, al no haber violencia ni intimidación, está catalogado como un delito leve y es castigado con una pena de multa de tres a seis meses. La doctrina considera morada un local o espacio físico, donde habita una persona que permite proteger su vida privada del exterior. Hay que diferenciar entre usurpación y allanamiento de morada. El allanamiento de morada para el Código Penal en su artículo 202 dispone: el particular que, sin habitar en ella entrara en morada ajena o se mantuviera en contra de la voluntad de su morador. El bien jurídico protegido aquí es la intimidad y el CP sí prevé pena de prisión de seis meses a dos años y si se ejerciera violencia o intimidación de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses. En el caso que se hubiera producido un allanamiento de morada, los agentes podrían haber procedido a su detención para  proteger la intimidad de las personas que habitan en el interior de su morada.La Constitución Española ofrece una especial protección al domicilio, en el artículo 18.2 que está dentro de los derechos fundamentales y se consideran esenciales, disfrutan de un estatus especial en cuanto a garantías. Artículos del 14 al 29 de la CE. Sin embargo en la práctica no es así, todos hemos podido ver estos días por las noticias la pareja que se fue de fin de semana y al volver le ocuparon la vivienda, llamaron a los Mossos e instruyeron diligencias sin detenerlos, llevando la actuación como si fuera una usurpación y no fuera su vivienda habitual. Y en cierto modo es normal que se comportaran así cuando desde el ayuntamiento se promueven estas prácticas. Aquí pueden ver la instrucción que sacó el ayuntamiento de Barcelona publicada por el diario el mundo http://www.elmundo.es/cataluna/2017/03/07/58bd46fae5fdea82058b4668.html


 Siguiendo el caso de Jordi en el 2016 se celebró el juicio,  y cual fue nuestra sorpresa que en la sentencia se le impone una multa de seis euros diarios durante noventa días que suman un total de quinientos cuarenta euros,(quinientos cuarenta euros por más de cuatro años, yo creo que vale la pena) pero no se le impone el desalojo ya que hay un bebé y están en riesgo de exclusión social. No sólo sale perjudicada la familia de Jordi, si no que los que ocupan el piso de Jordi comienzan a realizar fiestas en el bloque a altas horas de la noche, con consumo de sustancias y un sinfín de molestias. Y hace plantear a los vecinos interponer una denuncia y recogida de firmas para aligerar el desalojo.Finalmente han conseguido echar a los ocupas después de más de cuatro años.

Mis padres, por los que siento un profundo respeto, han trabajado muy duro a lo largo de su vida, trabajando sábados,domingos y épocas en las que salían de trabajar para ir a dormir y se levantaban para ir a trabajar para poder tener un futuro mejor del que tuvieron sus padres y una jubilación tranquila, jamás he visto personas que se hayan sacrificado tanto, quizás porque vienen de una época de miserias,quizás por su educación o quizás porque era algo que formaba parte de aquella cultura y era más común de lo que es ahora. Finalmente consiguieron tener una segunda vivienda con los ahorros de toda una vida. Me niego a que gente sin valores sin la cultura del esfuerzo obtenga beneficios a cambio de nada, y que esa gente pueda arrebatar el esfuerzo de tantos años. Eso no puede salir gratis.Porque la propiedad tiene que ser un bien jurídico que esté protegido especialmente, yo no tengo la clave del como y el cuando, pero lo que sí sé es, que si queremos avanzar como ciudadanos libres, necesitamos una reforma de la ley para combatir la ocupación ilegal.

Y es que al final en esta sociedad se acaba premiando al delincuente en vez de proteger al hombre de bien.

 
 
 
 



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