Los Jóvenes queremos EMPLEO

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Los jóvenes queremos empleo es una iniciativa con la que se pretende denunciar la situación de desempleo que estamos viviendo los jóvenes de España. Sobradamente preparados, pero sin oportunidades dignas ni futuro, teniendo que emigrar para buscar un porvenir, aceptando trabajos precarios y renunciando a nuestros sueños. Esta situación está afectando a miles de personas y familias que han puesto todos sus esfuerzos en una formación y no se han visto respuestas.

Con esta petición se pretende que los políticos/as de este país tomen conciencia de este grave problema y se cambie esta situación. Para ello, se necesita que todos/as,  jóvenes y sociedad en general, nos movilicemos de una vez por todas porque ya está bien de que nos tengan mareados de un lado a otro sin un empleo.

Búscanos en Facebook para estar al día de las iniciativas que se están realizando  y para conocer las formas de recogida de firmas disponibles con validez legal:

https://www.facebook.com/MiVidaEsUnaM/

Si estás de acuerdo, comparte, firma, difunde. Es muy importante. Gracias.

 

- CARTA A TODOS LOS POLÍTICOS DE ESPAÑA-

Estimados políticos/as de este país,

Me dirijo a ustedes para deciros que... MI VIDA ES UNA MIERDA. Seguramente os preguntaréis por el motivo de esta indecente forma de escribir. La verdad para nada me caracteriza. Siempre he sido una persona muy educada y conocedora de las fórmulas sociales. Sin embargo, en esta ocasión era necesario.

 Mi vida es una mierda, sí, y al igual que la de muchos jóvenes de este país. Mejor dicho, miles de jóvenes. Le cuento un poco mi situación: tengo 28 años y soy de Jaén. Desde niña he sido una persona aplicada y muy trabajadora, he sacado buenas notas y he hecho todo lo necesario para ser una persona de provecho. Después del Bachiller, comencé mis estudios de Trabajo Social en la Universidad de Jaén, profesión que me encanta y dicho sea de paso, aboga por el bienestar social y por la justicia social, aspectos que serían más que necesarios hoy en día. Tras finalizar la Diplomatura con tan sólo 20 años en el año 2010 y tras haber realizado numerosos cursos de especialización, mis ánimos por trabajar y comerse el mundo se chocaron de bruces con la cruda realidad: no hay trabajo, estamos en crisis. Comencé a realizar varias actividades de voluntariado: APROMPSI y CRUZ ROJA. También empecé a colaborar de manera profesional con la asociación ALJAMA, trabajando con enfermos alcohólicos y sus familias, con quienes continúo en la actualidad porque lo necesitan, pero quienes dependen lamentablemente de subvenciones que el Gobierno ofrece con cuentagotas. Entonces y llevada por los ritmos imperantes y exigentes de la sociedad pensé que tal vez era necesario seguir estudiando, porque eso de quedarme quieta no se me daba nada bien. Cursé un Máster de Investigación e Intervención Social en la Universidad de Málaga, que también concluí en tan sólo un año en lugar de dos como era habitual porque no quería ocasionar a mis padres, trabajadores humildes, más gastos de lo necesario. Por lo que pasé un año en Málaga, ese lugar amable y con cientos de opciones, encerrada en un piso de alquiler para terminar cuando antes y enfrentarme al mundo laboral.

 Mientras tanto, mi madre y mi tía enfermaron de cáncer de mama y no recibían tratamiento de radioterapia a tiempo. Decidí iniciar una iniciativa para conseguir un segundo acelerador lineal para la provincia de Jaén. Aspecto que me llevó mucho esfuerzo y reuniones, muchas de las cuales con políticos poco concienciados y falsos. Conseguí recopilar 15.000 firmas, contando con la ayuda de algunas personas, con el apoyo del Pleno del Ayuntamiento de Jaén y con el del Defensor de Pueblo, entre otros. Pasados cuatro años llegó la ansiada máquina a Jaén y el búnker necesario para albergarla, sin pena ni gloria y sin una triste invitación a su inauguración. Eso sí, no faltaron en la foto aquellas famosas entidades que deberían haberse movilizado pero no lo hicieron, aspecto que por otra parte no me importó porque lo que yo quería era conseguir el objetivo para que los enfermos de cáncer pudieran recibir su tratamiento en su provincia, sin tener que desplazarse a otros lugares o esperar innecesariamente.

 Después del Máster volví a sentirme en la misma situación, sin trabajo y sin futuro. Me hice Mediadora porque se suponía que tenía mucho futuro después de la Ley andaluza de Mediación Familiar, mentira total. También había oído algo del Doctorado durante el Máster, y dije, pues adelante, si total... Así que animada por abrirme alguna otra puerta en la Universidad, me puse a realizar el Doctorado junto a Anna Rucabado y Ana Raquel Ortega, ambas excelentes profesoras de la Universidad de Jaén. Mi Doctorado fue sobre un tema novedoso y práctico, la calidad en Servicios Sociales. Primera tesis sobre el tema y con unos resultados muy satisfactorios, pero sin ninguna beca a pesar de haber tenido el segundo mejor expediente de mi promoción de Trabajo Social. Para Trabajo Social no hay dinero, eso está claro, y sin enchufes menos. Después de un Doctorado, se suponía que ahora sí tendría muchas más opciones. Pero no contenta con eso, seguí especializándome en calidad, me hice Evaluadora EFQM que es una de las normas europeas con mayor prestigio, eso sí, previo pago de 2500 €. Al cabo de unos meses, logré un contrato de Sustituta Interina en la Universidad de Jaén, que me permitió dar clases en Trabajo Social y en Educación Social, preparando clases a marchas forzadas y sin descanso, bajo la presión de que hay que publicar en revistas de impacto y dar ponencias en Congresos, aparentar que sabes es lo que cuenta. Al curso siguiente, es decir 2017/2018, me encontré de nuevo ante la tesitura de qué hacer con mi vida, porque para quien no lo sepa, la docencia no se puntúa casi nada. Solicité entonces una ayuda para un proyecto de investigación de carácter local. Para poder recibir algo de dinero, era necesario estar matriculada en algo de la Universidad. Así que ilusionada y como una tonta me matriculé en un nuevo Máster (830 € aproximadamente) y me compré un coche, ya que mi pobre moto no daba mucho más de sí, esperando confiada en que me aprobasen un proyecto para trabajar unos pocos meses con un sueldo más que limitado. Después de los plazos de la administración, salió denegado el proyecto. No pude quitarme del Máster porque ya habían pasado diez días desde la matrícula, por lo que ahora tengo que seguir estudiando (otra vez), eliminando mi tiempo drásticamente para poder encontrar trabajo o seguir estudiando más todavía para una oposición, porque se ve que con una carrera, un máster, varios expertos, un Doctorado, estudios de inglés, certificación de evaluadora de calidad y muchos cursos que he realizado, todavía no es suficiente...

 Sinceramente queridos políticos/as, la cosa no va bien. No se empeñen en decir que hay más empleo, que los jóvenes están remontando y las empresas, porque no es así. Como yo miles de jóvenes se encuentran sin trabajo, mareados de un lado a otro en busca de un porvenir. Muchos han tenido que emigrar, otros han tenido que renunciar a sus sueños. La mayoría en casa de sus padres porque no tienen ingresos, muchos aborregados en el alcohol y el ordenador porque no saben, o no quieren pensar más en esta sociedad inculta y con falta de iniciativa. La mayor parte de mis conocidos están sobradamente preparados, dos carreras mínimo, estudios de grado medio y superior, para que no digan que el desempleo está sólo en los universitarios, y haciendo todo aquello que se ha impuesto para optar escasamente a un puesto de trabajo. Por no hablar de la situación de los maestros, ahora exigen hasta tres y cuatro idiomas, chino incluido y por supuesto a un nivel casi nativo. En fin. Que no digan que hay que moverse más. Y luego está muy bien oír los discursos del emprendimiento, pero perdonen que les diga, no es fácil. Estuve un mes como autónoma para realizar una Evaluación de calidad a una Administración Pública, y la mayor parte de mi triste sueldo se quedó por el camino. Soy partidaria de pagar impuestos, pero creo que es necesario que el Estado ofrezca mayores garantías a los ciudadanos. Porque para algo se redactó el artículo 9.2 de la Constitución... digo yo. Y con la situación precaria de los jóvenes está la del resto de la familia, personas que no pueden trabajar porque han cumplido una edad, abuelos sobreexplotados trabajando hasta los 70, otros con una pensión mínima que da de comer a varios miembros de la familia, mientras “jóvenes” de 35 siguen buscando su primer empleo, mientras dejan atrás su sueños, pierden la oportunidad de formar una familia y vivir un poco, porque para que no nos quejemos ya nos tienen lo bastante entretenidos/as.

 Señores políticos/as que acuden todos los días al Congreso, al Senado, al gobierno autonómico o al gobierno local, se puede hacer mucho más. No es mucho lo que les pido, tómense un poco más en serio su trabajo porque con su gran labor están haciendo que la vida de muchas personas sea una mierda. Y dicho esto, confío en que esta carta pueda hacer un poco de mella en su gestión, a no ser que su cometido sea cobrar un buen sueldo pagado por todos/as y marear la perdiz una y otra vez con el asunto catalán, que parece que da mucha audiencia y afecta a muchas más personas.

Gracias por su atención.

                                              Jaén, 26 de Febrero de 2018

                                              Mª Victoria Ochando Ramírez



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