MANIFIESTO HUELGA FEMINISTA 8M 2021 ASAMBLEA FEMINISTA UNITARIA DE ÉCIJA

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MANIFIESTO HUELGA FEMINISTA 8M 2021
ASAMBLEA FEMINISTA UNITARIA DE ÉCIJA

LAS MUJERES UNIDAS SOMOS IMPARABLES. Como cada 8 de Marzo las mujeres nos unimos a la Huelga Feminista en defensa de los derechos conquistados y en pie de lucha por aquellos que aún nos quedan por conquistar. La sororidad, la alianza multitudinaria de las mujeres, es nuestra fuerza. Nuestro principal objetivo es lograr un mundo donde las niñas que nazcan tengan los mismos derechos y libertades que sus hermanos varones. Una sociedad en la que las mujeres y niñas cumplan su ciclo vital sin sufrir ningún tipo de violencia estructural, psicológica, económica, laboral, institucional o física por parte del patriarcado. Porque las feministas defendemos una ideología de paz, pluralidad y convivencia donde la igualdad plena se imponga sobre los privilegios de una mitad de la humanidad sobre la otra mitad. Porque ¿es que acaso la democracia puede seguir sustentándose en que la mitad de la población, las mujeres, vivamos en una ciudadanía de segunda? Pues claro que no. Por eso el feminismo es el progreso, el futuro y la democracia plena.

Hoy, 8 de Marzo, vamos a la Huelga Feminista que aglutina la Huelga de cuidados, la Huelga laboral, la Huelga de consumo, la Huelga educativa y la Huelga por el fin de las violencias machistas.

Hace décadas que nos planteamos que nuestras propuestas y reivindicaciones no podían seguir siendo ignoradas y logramos hacernos oír. Con la fuerza colectiva hemos ido conquistando espacios y logros, pero somos conscientes de que nuestro mundo sigue marcado por importantes desigualdades, por las violencias machistas, la precariedad laboral y económica, la brecha salarial o la falta de corresponsabilidad de los hombres y del Estado en el ámbito de los cuidados.

¡Huelga de cuidados! Las mujeres somos conscientes de que sobre nuestras espaldas, sobre nuestra sumisión, nuestro trabajo no remunerado y nuestro silencio se ha sustentado el mundo. Ese mundo, construido a partir de los roles de género, en el que al género femenino se le ha asignado el rol de servir al masculino, a su familia, de ser el centro de los cuidados y trabajo doméstico. Es tanto así, que actualmente no podemos desligar los procesos de acumulación económica capitalista del trabajo no remunerado ni valorado de todas las mujeres. Si a las españolas se nos pagaran todas nuestras horas de trabajo coparíamos el 100% del PIB. Por eso exigimos la redistribución de este tipo de tareas y que el trabajo doméstico y del ámbito de los cuidados sea reconocido oficialmente como lo que es: un bien social de primer orden.

¡Huelga laboral! Las mujeres estamos cansadas de ganar menos que los hombres por realizar el mismo trabajo. Hoy hacemos huelga para seguir rompiendo techos de cristal pero también para acabar con la precariedad laboral femenina marcada por la temporalidad, los bajos salarios, la incertidumbre, las jornadas parciales no deseadas y la brecha salarial. Nosotras somos la mayoría de las personas que sufren el paro y la exclusión social. Y cuando logramos acceder a mejores trabajos, nos encontramos con que los puestos de mayor responsabilidad son ocupados por hombres. Así, que ¡las feministas queremos el fin de la brecha de género en el ámbito laboral!

Denunciamos que ser mujer sea la principal causa de pobreza en el mundo. Exigimos una igualdad real, que acabe con todos los indicadores que solo hablan de desigualdad, de una pobreza vertiginosa con rostro de mujer. Desigualdad que se agrava al tener mayor edad, ser migrada o racializada. Las feministas reivindicamos que se nos permita desarrollar un proyecto laboral que nos posibilite vivir con dignidad sin que ninguna circunstancia, como los embarazos o la maternidad, suponga un freno en nuestra autonomía y expectativas profesionales. Y también pedimos igualdad en las pensiones. Es necesario regular una cotitularidad en las pensiones y que se reconozca el trabajo doméstico y de cuidados en sus bases reguladoras. ¡Ya basta de pensiones de miseria que nos obligan a sufrir la pobreza en la vejez!

¡Huelga de consumo! Exigimos ser dueñas de nuestros cuerpos sin ningún tipo de presión y estereotipo estéticos. Nuestro cuerpo no es un objeto ni una mercancía y tenemos derecho a envejecer con dignidad, sin ser el reclamo para un consumo abusivo en pro de una eterna juventud anclada en valores patriarcales. También queremos ser dueñas de nuestras vidas sin que se patologicen nuestros procesos vitales naturales.

¡Huelga educativa! La educación es la principal arma transformadora de la sociedad. Por eso, exigimos una educación pública, de calidad, laica y feminista. La coeducación y la perspectiva de género multidisciplinar deben copar todos los espacios educativos. La escuela pública debe liberarse de los valores heteropatriarcales desde las etapas de infantil y primaria hasta el bachillerato y la universidad. Queremos que los niños y niñas reciban una educación afectivo-sexual y puedan desarrollar libremente su identidad y orientación sexual en un entorno libre de violencias machistas y LGTBIfobias.

¡Huelga por el fin de las violencias machistas! Las feministas exigimos el fin de las violencias machistas, de la violencia de género cotidiana, normalizada e invisibilizada. Y es que negar de la violencia de género es una forma más de violencia machista contra nosotras y nuestra integridad física, psicológica y moral. Quienes apoyan esta campaña de negación de la violencia de género son cómplices de la barbarie de dolor y asesinatos en los que vivimos, porque están ayudando a mantener las estructuras de poder patriarcales en las que se sustenta. Su finalidad es volver a relegar a las mujeres víctimas al ámbito de la privacidad del hogar, obviando el grave lastre social que supone el hecho de que cualquier mujer, sea cual sea su condición o edad, pueda sufrir algún tipo de violencia machista. Y, olvidando, además, que la violencia de género no solo habita los hogares, sino también las calles en forma de inseguridad y de indefensión ante las violencias ejercidas sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas: violaciones, acosos, violencia verbal y psicológica, etc. ¡Queremos ser libres en un mundo libre, en calles y hogares libres de la barbarie machista! Es vital que nuestra reivindicación ”Ni una menos” sea una realidad en nuestro mundo.
LAS MUJERES JUNTAS SOMOS INVENCIBLES. En el siglo XXI no hay un movimiento político más fuerte que el feminismo, con tanta capacidad de organización, de conciencia de género, de grupo, de número, para cambiar y revertir tantísima injusticia. Por mucho que intenten ningunearnos, silenciarnos y derribarnos, no lo conseguirán, situándose frente a nosotras.

Hoy, en el 8M, día de la Huelga Feminista, nos unimos para gritar que:

¡Nos queremos vivas, rebeldes, reivindicativas, combativas y feministas!
¡Porque el 8M no se acaba hoy, seguiremos en la lucha por la justicia social y la defensa de los Derechos Humanos de mujeres y niñas hasta alcanzar la igualdad plena!

Y es que el 8M significa que nosotras paramos y que si nosotras paramos, se para el mundo. Y este mundo no puede parar, ni seguir girando sin las mujeres porque ¡somos la mitad de la humanidad!

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