No queremos comer mentiras: sellos negros en los productos procesados y ultraprocesados

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Dafna Nudelman
Dafna Nudelman firmó esta petición

Hola, soy Soledad Barruti, soy periodista y hace años investigo a la industria alimentaria. Me preocupa que en Argentina no sepamos lo que compramos cuando vamos al supermercado: la información está escondida detrás de toneladas de publicidad. Pero eso puede ser muy distinto. Necesito que me ayudes con tu firma para que el Secretario de Salud de la Nación Adolfo Rubinstein establezca un sistema de sellos negros en los comestibles y bebidas procesados y ultraprocesados, indicando cuáles tienen cantidades excesivas de azúcares, calorías, sodio y grasas. También los que tienen agregados edulcorantes.

Estas etiquetas negras que emulan las señales de detención del tránsito facilitan el reconocimiento rápido y veraz de algunos de los ingredientes más problemáticos de nuestra dieta. Es un sistema probadamente exitoso en Chile, que también incorporó Perú y que próximamente hará Uruguay.

Las estadísticas de enfermedad provocadas por la mala alimentación en Argentina son terribles, vivimos en uno de los países con mayor número de muertes atribuibles directamente al consumo de bebidas azucaradas (74 muertes por millón). Alrededor de 10 niños cada 100 mil en nuestro país desarrollarán diabetes y el 80% de los niños tienen caries.

En este contexto -que sólo tiende año a año a agudizarse- los adultos consumen cinco veces más azúcar que el límite saludable recomendado por la Organización Mundial de la Salud (6 cucharaditas) y los niños, diez veces más. El 75% de ese azúcar está oculto en productos como galletas, cereales de desayuno, panificados, yogures y jugos y otras bebidas. Y no tenemos ninguna ley que exija a los fabricantes comunicar cuánta azúcar agregan. Para conocer ese dato hay que tener conocimientos técnicos específicos, que la mayoría no tiene.

Y algo no muy diferente ocurre con el resto de los ingredientes hoy ocultos en los empaques entre letras diminutas y contrastes imposibles, detrás de personajes y promociones que buscan llamar la atención de los niños, a quienes las marcas utilizan como clientes. En nuestro país se vulnera diariamente el derecho a la información y el derecho a la alimentación adecuada pues nadie puede estar al control de lo que desconoce.

No queremos comer mentiras, tenemos derecho a saber qué estamos comiendo. Por eso le pedimos al Secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, que regule a las marcas y les exija etiquetas negras que establezcan claramente los agregados de sus productos.

Les pido que me acompañen firmando y compartiendo esta petición para que escuchen nuestro pedido.

Gracias por firmar.